Farmacéuticas alertan por pagos pendientes del gobierno; adeudos llegan a 14,000 mdp
Canifarma atribuye el principal rezago al IMSS-Bienestar, mientras laboratorios aseguran que siguen entregando medicamentos pese a los pagos pendientes.

La deuda del Gobierno federal con la industria farmacéutica volvió a colocarse en alrededor de 14,000 millones de pesos, de acuerdo con Rafael Gual, director general de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma). El principal rezago corresponde al IMSS-Bienestar, aunque también existen pasivos con otras instituciones del sector salud.
El nuevo monto contrasta con el balance presentado por la Secretaría de Salud en marzo pasado, cuando Eduardo Clark, subsecretario de Integración y Desarrollo de la dependencia, informó que los adeudos acumulados con las empresas farmacéuticas habían disminuido casi 55%, al pasar de aproximadamente 11,000 millones a menos de 5,000 millones de pesos. Según el funcionario, se habían pagado más de 6,000 millones de pesos y buena parte de las facturas pendientes correspondía a ejercicios anteriores que continuaban en proceso de conciliación.
Ahora, seis meses después, la industria reporta nuevamente un pasivo cercano a los 14,000 millones de pesos, lo que refleja que, además de los adeudos históricos, se han acumulado nuevas obligaciones relacionadas con medicamentos e insumos entregados durante 2025 y 2026. La cifra fue expuesta por Gual al participar en el 16 Congreso Nacional Farmacéutico, organizado por la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (Unefarm).
IMSS-Bienestar concentra el mayor rezago
Gual explicó que la prioridad de la industria es que se cubran primero los adeudos correspondientes a 2025 y 2026, considerados actualmente como la parte sustantiva del pasivo, para posteriormente avanzar en las facturas pendientes de 2024 y años anteriores.
El director general de Canifarma señaló que se ha registrado avance en los pagos, pero consideró que estos no han ocurrido al ritmo esperado. La situación se concentra principalmente en el IMSS-Bienestar, institución que asumió funciones y obligaciones que anteriormente correspondían al extinto Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).
El problema no se limita a facturas antiguas. Juan de Villafranca, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (AMELAF), señaló que existen medicamentos entregados durante 2025 y 2026 que todavía no han sido pagados.
De acuerdo con Villafranca, el adeudo con empresas afiliadas a AMELAF ronda los 6,000 millones de pesos, principalmente por los retrasos relacionados con IMSS-Bienestar.
La deuda vuelve a crecer después de la reducción reportada en marzo
La evolución del pasivo muestra un comportamiento distinto al que había informado el Gobierno federal a principios de año. En marzo, Eduardo Clark aseguró que la deuda había disminuido de 11,000 millones a menos de 5,000 millones de pesos y atribuyó los pendientes principalmente a procesos de conciliación administrativa de facturas heredadas de la administración anterior.
En ese momento, el funcionario señaló que el IMSS-Bienestar seguía concentrando el mayor rezago , aunque había reducido aproximadamente a la mitad sus adeudos con la industria. También afirmó que el IMSS y el ISSSTE se encontraban al corriente y que los pagos de la compra consolidada de medicamentos para 2025-2026 se habían realizado en tiempo y forma.
La industria, sin embargo, sostiene que durante los meses posteriores se generaron nuevos adeudos por productos que continuaron entregándose al sistema público de salud.
Farmacéuticas mantienen entregas pese a pagos pendientes
Villafranca señaló que los laboratorios han continuado suministrando medicamentos e insumos médicos pese a los retrasos, debido a que los contratos establecieron obligaciones de entrega y contemplan sanciones en caso de incumplimiento.
La situación genera presión sobre el flujo de efectivo de las empresas, particularmente de los laboratorios nacionales. El representante de AMELAF indicó que el sector mantiene conversaciones con autoridades de la Secretaría de Salud y con Birmex para buscar mecanismos que permitan regularizar los pagos.
El problema adquiere relevancia además por el tamaño de las compras públicas de medicamentos. Para el periodo 2027-2028 , el Gobierno federal prepara una compra consolidada que contempla una inversión estimada de 400,000 millones de pesos y más de 5,000 millones de piezas , por lo que la relación financiera con los proveedores será un elemento relevante para la continuidad del suministro.
El Gobierno federal ha señalado que mantiene procesos de conciliación y pago de adeudos, mientras que las organizaciones empresariales insisten en que deben resolverse las facturas pendientes para evitar que el rezago financiero siga creciendo. Por ahora, la diferencia entre los 5,000 millones de pesos reportados por Salud en marzo y los 14,000 millones señalados actualmente por Canifarma coloca nuevamente el problema de los pagos a proveedores de medicamentos en el centro de la discusión sobre el funcionamiento del sistema público de salud.





















