Violencia obliga a miles de familias a dejar sus hogares
Millones de personas viven las consecuencias de abandonar su comunidad por inseguridad, violencia o desastres, una realidad que por primera vez fue medida de manera específica por el INEGI. Chatgtp/IBTimes México

La violencia y la inseguridad no solo afectan a quienes permanecen en las comunidades donde ocurren delitos: también están provocando que miles de familias abandonen sus hogares y comiencen de nuevo en otros puntos del país. La Encuesta Intercensal 2025 del INEGI identificó 510 mil hogares en los que al menos uno de sus integrantes tuvo que cambiar de residencia durante los últimos cinco años debido a situaciones relacionadas con inseguridad o violencia.

En conjunto, esos hogares estaban integrados por 1.6 millones de personas. Sin embargo, el dato requiere una precisión: la cifra corresponde a personas que vivían en hogares donde al menos un integrante tuvo que mudarse por estas causas, por lo que no significa que los 1.6 millones hayan sido desplazados directamente.

La medición representa un dato relevante porque la Encuesta Intercensal 2025 incorporó por primera vez una pregunta específica para identificar hogares afectados por el desplazamiento forzado interno. Se trata de personas que abandonan su lugar de residencia y permanecen dentro del territorio nacional, a diferencia de quienes salen del país.

El fenómeno también permite dimensionar cómo la inseguridad puede generar consecuencias que van más allá de las pérdidas económicas o de los daños inmediatos provocados por un delito. Para una familia, abandonar una comunidad puede significar dejar atrás una vivienda, un empleo, un negocio, tierras de cultivo, animales, escuelas y, en muchos casos, redes familiares y comunitarias construidas durante años.

Guerrero concentra la mayor proporción

La información del INEGI muestra diferencias importantes entre las entidades federativas. Entre octubre de 2020 y octubre de 2025, Guerrero registró la mayor proporción de población que experimentó desplazamiento forzado por inseguridad, violencia, desastres naturales o eventos de origen humano, con 3.4 por ciento.

Le siguieron Morelos y Baja California Sur, con 2.4 por ciento cada uno, mientras que Colima alcanzó 2.3 por ciento. Zacatecas y Querétaro registraron 2.2 por ciento cada uno.

En el extremo contrario se ubicaron Coahuila, con 0.8 por ciento, y Campeche, Oaxaca y Nuevo León, con 0.9 por ciento cada uno.

No obstante, las cifras estatales deben interpretarse con cuidado. El indicador utilizado por el INEGI agrupa diferentes causas de desplazamiento, por lo que no permite establecer qué porcentaje corresponde exclusivamente a violencia e inseguridad y cuál está relacionado con desastres naturales o acontecimientos de origen humano.

Desastres también obligan a cambiar de residencia

El desplazamiento dentro de México no está relacionado únicamente con la violencia. La encuesta identificó además 152 mil hogares, integrados por alrededor de 486 mil personas, en los que al menos un integrante tuvo que cambiar de residencia debido a desastres naturales o de origen humano.

Esta segunda cifra muestra otra dimensión de la movilidad forzada dentro del país. Inundaciones, huracanes, incendios, deslaves y otros acontecimientos pueden provocar que las familias pierdan sus viviendas o enfrenten condiciones que les impidan continuar viviendo en sus comunidades.

En ambos casos, el cambio de residencia puede tener consecuencias económicas y sociales de largo plazo. Una familia desplazada puede tener dificultades para encontrar vivienda, conseguir empleo, mantener a sus hijos en la misma escuela o reconstruir las redes de apoyo que tenía en su comunidad de origen.

Una medición que amplía el panorama

Los resultados forman parte de una encuesta que también permitió actualizar el panorama demográfico y habitacional del país. El INEGI estimó para 2025 una población de 130.9 millones de personas y 39.7 millones de viviendas particulares habitadas, alrededor de 4.5 millones más que en 2020.

El levantamiento se realizó entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025, con fecha de referencia del 15 de octubre. Para obtener la información se aplicaron cuestionarios en poco más de 7.3 millones de viviendas, con la participación de más de 44 mil entrevistadoras y entrevistadores.

La incorporación del desplazamiento forzado interno permite, por primera vez dentro de esta medición intercensal, observar cuántos hogares han tenido que modificar su lugar de residencia por circunstancias que van más allá de una decisión voluntaria.

Los datos no muestran únicamente movimientos de población: revelan el impacto que la violencia, la inseguridad y los desastres pueden tener sobre la vida cotidiana. Detrás de cada hogar que cambia de residencia existe una familia que tuvo que tomar una decisión que puede implicar dejar su comunidad, su patrimonio y parte de su proyecto de vida para buscar un lugar donde pueda permanecer con mayor seguridad.