Lalo Capetillo cumple un sueño a caballo y revive la esencia de Joan Sebastian en su nuevo espectáculo
El cantante mostró en el rancho familiar una propuesta de regional mexicano que combina sus raíces ecuestres con el homenaje a una de sus mayores influencias musicales.

Lalo Capetillo decidió unir dos pasiones que lo han acompañado desde niño: la música y los caballos. El cantante presentó en el rancho de su familia, en el Estado de México, una nueva propuesta de espectáculo ecuestre con la que busca fortalecer su carrera dentro del regional mexicano y rendir homenaje a una de las figuras que más influyó en su decisión de convertirse en intérprete: Joan Sebastian.
La presentación se realizó en el rancho de los Capetillo, ubicado sobre la carretera Ocoyoacac-Santiago Tianguistenco, donde el joven artista mostró ante invitados y medios una parte del concepto que prepara para sus próximas presentaciones. A caballo, Lalo combinó canto y equitación, dos elementos profundamente relacionados con la historia de su familia y con la imagen artística que ahora quiere construir.
Uno de los momentos que mejor explicó el concepto llegó cuando interpretó "Sentimental", éxito de Joan Sebastian. Capetillo ha reconocido que, aunque admira propuestas ecuestres como Jaripeo sin Fronteras de la familia Aguilar, fue el llamado "Rey del Jaripeo" quien despertó en él el deseo de dedicarse profesionalmente a la música.
Su admiración tiene además una historia personal. Lalo conoció a Joan Sebastian cuando era niño, debido a la relación profesional que el cantautor mantuvo con su padre, Eduardo Capetillo. El propio Lalo ha recordado aquel encuentro como el de un pequeño frente a uno de sus grandes ídolos, alguien a quien observaba prácticamente como a un superhéroe.
Pero subir a un caballo para cantar no es simplemente un elemento visual incorporado a su espectáculo. Capetillo creció rodeado de tradición ecuestre. Su abuelo Manuel Capetillo fue torero y charro, mientras otros integrantes de su familia estuvieron relacionados con el rejoneo y la equitación. Desde pequeño aprendió diferentes formas de montar, experiencia que ahora busca trasladar al escenario.
La presentación también se convirtió en un encuentro familiar. Eduardo Capetillo y Biby Gaytán acompañaron a su hijo durante esta nueva etapa, mientras otros integrantes de la familia estuvieron presentes para respaldarlo. Las imágenes del showcase mostraron precisamente ese ambiente en el que la tradición familiar se mezcló con la búsqueda de una identidad artística propia.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando Eduardo Capetillo subió al escenario con su hijo. Padre e hijo interpretaron La mujer que no soñé, canción compuesta por Ricardo Arjona que se convirtió en uno de los temas más reconocidos de Eduardo durante su trayectoria musical. Para la ocasión, ambos llevaron la pieza hacia una interpretación con elementos del regional mexicano.
El dueto tuvo un significado especial para Lalo. Más allá de compartir una canción conocida por varias generaciones, representó la unión entre la trayectoria de su padre y el camino que él intenta desarrollar de manera independiente. El joven cantante ha reconocido públicamente el respaldo de Eduardo, pero también ha señalado que su padre le ha permitido tomar sus propias decisiones, incluidos los errores y aciertos que acompañan la construcción de una carrera.
La propuesta ecuestre llega después de varios años de acercamiento profesional a la música. Lalo comenzó a lanzar sencillos en 2024 y desde entonces ha experimentado principalmente con sonidos relacionados con el regional mexicano. Entre sus grabaciones se encuentran Cómo me haces falta, además de su colaboración con Lucerito Mijares en Vas a decir que sí.
También ha interpretado canciones como Que te lleve la tristeza, No te apartes de mí y una versión de Llama por favor, conocida originalmente en la voz de Alejandra Guzmán. A ello se suma su participación en Juego de Voces, donde apareció dentro del equipo de "Los Herederos" mientras su padre compitió entre "Los Consagrados".
Ahora, Capetillo busca que los caballos dejen de ser únicamente parte de su historia familiar para convertirse también en un elemento distintivo de su propuesta artística. Su intención es desarrollar presentaciones capaces de funcionar tanto sobre un escenario tradicional como dentro de un espectáculo ecuestre.
La influencia de Joan Sebastian estará presente, pero el reto para Lalo será transformar esa admiración en una propuesta reconocible como propia. El showcase realizado en el rancho familiar fue apenas una primera muestra de esa apuesta: cantar, montar y llevar al escenario una tradición que comenzó para él mucho antes de decidir convertirse en artista.

