Rafa Márquez aterriza al Tri: ”No tenemos la materia prima para jugar como el Barcelona”
El entrenador apuesta por adaptar su propuesta a los jugadores disponibles, conservar parte del trabajo de Javier Aguirre y construir gradualmente el proyecto rumbo a 2030.

Rafael Márquez está a unas horas de comenzar oficialmente su etapa como entrenador de la Selección Mexicana y lo hará con una idea clara: no pretende copiar el futbol que conoció durante sus años en el Barcelona. Antes de enfrentar a Colombia este sábado 26 de septiembre en Baltimore, el estratega reconoció que deberá construir su propuesta a partir de las características reales de los jugadores mexicanos y no de un modelo que, por ahora, considera difícil de reproducir.
La declaración que más llamó la atención durante su conferencia fue precisamente su referencia al club catalán. Márquez explicó que, como entrenador, debe adaptarse a los futbolistas disponibles y reconoció que le gustaría desarrollar un estilo similar al del Barcelona, pero señaló que "no tienes la materia prima" para trasladar automáticamente ese modelo a la Selección Mexicana.
Más que plantear una transformación inmediata, el nuevo seleccionador apuesta por la continuidad. México viene del proceso encabezado por Javier Aguirre en el Mundial de 2026, donde alcanzó los octavos de final, y Márquez considera que existen conceptos que deben conservarse antes de incorporar progresivamente sus propias ideas. El objetivo es evitar un cambio radical cuando apenas comienza un nuevo ciclo rumbo a 2030.
Esa postura también responde al poco tiempo de trabajo disponible en su primera concentración. El exdefensa insistió en que los procesos necesitan desarrollarse gradualmente y comparó la construcción de un equipo con plantar una semilla que debe cuidarse antes de esperar resultados. Su primera prueba llegará en el M&T Bank Stadium de Baltimore, donde México enfrentará a Colombia a las 19:00 horas, tiempo del centro de México.
El partido genera una expectativa considerable entre los aficionados. Más de 60 mil entradas ya habían sido vendidas para un estadio cuya capacidad ronda los 70 mil espectadores, por lo que el estreno de Márquez podría disputarse ante una de las mejores asistencias recientes para un amistoso del Tricolor en territorio estadounidense.
Una de las novedades deportivas será el regreso de Hirving "Chucky" Lozano. Márquez considera que el atacante todavía puede aportar desequilibrio y experiencia al combinado nacional, mientras busca combinar jugadores consolidados con nuevas alternativas. Durante los entrenamientos previos al encuentro, Lozano incluso apareció entre las opciones probadas para formar parte del primer once de esta nueva etapa.
El entrenador también dejó claro que tendrá su propia manera de manejar la información alrededor del equipo. A diferencia de Aguirre, quien en determinados momentos adelantaba decisiones sobre sus alineaciones, Márquez prefirió reservarse los nombres de los futbolistas que comenzarán frente a Colombia. Su mensaje fue directo: "No soy el Vasco. Yo sé quién soy", al tiempo que reiteró que conservará inicialmente parte de la base futbolística del proceso anterior.
Colombia aparece como un rival exigente para comenzar. El técnico colombiano Néstor Lorenzo reconoció la trayectoria de Márquez y anticipó que, por las características que mostró durante su carrera como futbolista, podría intentar desarrollar un equipo interesado en controlar la pelota. El entrenador sudamericano también aseguró que su cuerpo técnico ha estudiado el trabajo previo del mexicano dentro de la Selección.
Más allá del funcionamiento táctico, Márquez quiere conservar otro elemento que considera importante: la conexión entre el Tricolor y sus aficionados. Su intención es que la Selección mantenga una identidad competitiva, con futbolistas conscientes del significado de representar al país, mientras los resultados y el desarrollo del nuevo proyecto comienzan a definir el rumbo de su gestión.
El encuentro contra Colombia será apenas el comienzo de una serie de pruebas. Después de Baltimore, México enfrentará a Perú el 29 de septiembre, posteriormente a Estados Unidos el 3 de octubre y cerrará esta primera etapa frente a Chile el 6 de octubre. Los cuatro compromisos servirán para que Márquez empiece a establecer las bases del proyecto que conducirá al Tricolor hacia el siguiente ciclo mundialista.
Márquez llega así al banquillo sin prometer una revolución inmediata. Su primera apuesta será aprovechar lo que tiene, mantener aquello que funcionó y añadir paulatinamente nuevos conceptos. Colombia será el primer examen para descubrir cómo comienza a tomar forma la Selección Mexicana de la era Rafa Márquez.

