Gobernación y CIDH acuerdan ruta para dar seguimiento a recomendaciones sobre desapariciones
El esquema priorizará la búsqueda, la investigación, la identificación humana y la atención a las familias de las víctimas.

Ciudad de México.— La Secretaría de Gobernación y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) acordaron una nueva ruta de trabajo para dar seguimiento a las recomendaciones prioritarias emitidas ante la situación de las personas desaparecidas en México.
El acuerdo se alcanzó durante una reunión entre la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y Andrea Pochak, comisionada y relatora para México de la CIDH, realizada en la sede de la dependencia federal en Bucareli.
La ruta contempla un mecanismo especial de seguimiento enfocado en cuatro áreas: búsqueda de personas, investigación, identificación humana y atención a las familias de las víctimas.
El esquema también considera la coordinación entre autoridades federales y estatales, asistencia técnica de la Comisión Interamericana, intercambio de información y evaluación de resultados.
El encuentro representa la continuación del trabajo iniciado en mayo, cuando la CIDH presentó su informe sobre desapariciones en México y entregó al Estado mexicano un conjunto de 40 recomendaciones destinadas a fortalecer las políticas de prevención, búsqueda, investigación, identificación y reparación.
El diagnóstico que originó la nueva ruta
El informe de la CIDH, publicado el 11 de mayo de 2026, documentó la dimensión del fenómeno de las desapariciones en México y evaluó las políticas desarrolladas por el Estado desde 2018.
Con información disponible hasta junio de 2025, la Comisión registró más de 128 mil personas desaparecidas. El organismo también incorporó estimaciones independientes que calculaban más de 70 mil cuerpos bajo custodia del Estado sin identificar.
La CIDH planteó que las recomendaciones requieren acciones en diferentes frentes. Entre ellas se encuentran el fortalecimiento de la búsqueda inmediata, la investigación y sanción de los responsables, la identificación humana mediante métodos masivos, la interoperabilidad de registros y bases de datos, así como medidas de atención y apoyo para las familias buscadoras.
El documento también señaló dificultades en la coordinación entre instituciones de búsqueda y procuración de justicia y planteó fortalecer los centros de identificación humana.
Un mecanismo para medir avances
Uno de los elementos centrales del nuevo acuerdo es que el seguimiento no quedará limitado a reuniones entre funcionarios.
La ruta contempla intercambio de información y evaluación de resultados, además de asistencia técnica de la CIDH. La Secretaría de Gobernación informó que el mecanismo se concentrará en las recomendaciones consideradas prioritarias, aunque las demás observaciones formuladas por la Comisión también continuarán bajo seguimiento.
La CIDH cuenta con experiencia en mecanismos de seguimiento de recomendaciones. El propio organismo explica que estas herramientas buscan acompañar a los Estados en la implementación de sus decisiones y permitir una atención reforzada sobre asuntos específicos.
En este caso, el nuevo mecanismo se enfocará en un problema que involucra a instituciones federales, gobiernos estatales, fiscalías, comisiones de búsqueda y organismos encargados de atender a las víctimas.
Búsqueda inmediata, uno de los puntos centrales
La ruta de trabajo también coincide con uno de los componentes que la CIDH incluyó entre sus recomendaciones: mejorar la respuesta desde el momento en que una desaparición llega al conocimiento de las autoridades.
La Comisión Nacional de Búsqueda establece que la búsqueda inmediata implica recopilar información, activar mecanismos de alertamiento, realizar rastreos y desplegar personal en los puntos donde pueda encontrarse una persona desaparecida o algún indicio sobre su paradero.
Dentro de la nueva coordinación, este tipo de procedimientos adquiere relevancia porque la oportunidad de las primeras acciones puede determinar la disponibilidad de información para localizar a una persona.
La CIDH planteó en su informe la necesidad de fortalecer la búsqueda inmediata diferenciada y mejorar la coordinación entre las instituciones que participan en estos procesos.
La identificación humana, otro desafío
El segundo gran componente de la ruta está relacionado con la identificación de personas fallecidas.
La Comisión Interamericana señaló en su informe que los esfuerzos en esta materia han tenido una efectividad limitada y recomendó fortalecer los centros especializados para avanzar hacia un esquema de identificación masiva.
En México, el Centro Nacional de Identificación Humana forma parte de la Comisión Nacional de Búsqueda y trabaja mediante el cotejo de información antemortem y postmortem, con datos provenientes de fiscalías, registros de fosas, instituciones de asistencia y otras fuentes oficiales.
La coordinación entre esos registros y las instituciones responsables de investigar las desapariciones constituye uno de los puntos que la CIDH incluyó dentro de sus recomendaciones.
Las familias también están dentro de la ruta
La atención a las familias de personas desaparecidas forma parte del acuerdo entre Gobernación y la CIDH.
El informe de la Comisión Interamericana reconoció la creación de una dirección especializada dentro de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas para atender a colectivos y familiares de personas desaparecidas y desaparecidas de manera forzada. Al mismo tiempo, señaló preocupaciones expresadas por organizaciones respecto de la capacidad operativa de las comisiones locales y los tiempos para recibir apoyos destinados a necesidades inmediatas.
Por ello, el seguimiento acordado no se a localizar personas. También incluye la atención a quienes participan en su búsqueda y requieren acceso a medidas de asistencia, protección, verdad, justicia y reparación.
Gobernación presenta el Centro de Mando de Búsqueda Inmediata
Después de la reunión, las delegaciones de Gobernación, la CIDH y la Secretaría de Relaciones Exteriores visitaron el Centro de Mando de la Alerta Nacional de Búsqueda Inmediata (ANBI).
En ese espacio revisaron los procedimientos empleados para atender reportes de desaparición y conocieron casos en los que la coordinación institucional permitió localizar personas.
La Secretaría de Gobernación ha explicado que el centro opera permanentemente y coordina acciones de localización con la Comisión Nacional de Búsqueda y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
El recorrido permitió trasladar el contenido de la reunión diplomática y de derechos humanos a uno de los mecanismos operativos que actualmente utiliza el Estado mexicano para responder ante reportes de desaparición.
Qué sigue después del acuerdo
El anuncio de este viernes abre una etapa de seguimiento, pero no todas las 40 recomendaciones de la CIDH han sido cumplidas.
La Comisión presentó en mayo un conjunto amplio de medidas y señaló desafíos que abarcan prevención, búsqueda, investigación, identificación, atención a víctimas, verdad, justicia y reparación.
Ahora, el mecanismo especial deberá concentrarse en las recomendaciones consideradas prioritarias y permitir que las instituciones involucradas intercambien información, reciban asistencia técnica y evalúen los resultados alcanzados.
El acuerdo también mantiene abierto el seguimiento de las demás recomendaciones.
La siguiente etapa estará marcada por la definición de las acciones concretas que deberán desarrollar las autoridades federales y estatales y por la forma en que se medirán los avances.
Por ahora, el punto central del acuerdo es claro: Gobernación y la CIDH establecieron un mecanismo formal de trabajo para convertir las recomendaciones emitidas en mayo en una agenda de seguimiento sobre búsqueda, investigación, identificación humana y atención a las familias de personas desaparecidas.

