México moviliza casi 20 mil efectivos por huracán Polo
Polo no necesitó tocar tierra para causar estragos en el Pacífico mexicano. Casi 20 mil elementos fueron movilizados ante la emergencia, mientras olas de hasta varios metros golpearon comunidades costeras de Michoacán, dañaron negocios y obligaron a evacuar preventivamente a familias de Playa Azul. Chatgtp/IBTimes México

El paso del poderoso huracán Polo mantiene desplegadas a las autoridades mexicanas en la costa del Pacífico. Cerca de 19,800 elementos de fuerzas de seguridad, militares y cuerpos de emergencia fueron movilizados en los estados afectados por lluvias, vientos y fuerte oleaje, mientras las mayores afectaciones visibles comenzaron a concentrarse en comunidades costeras de Michoacán.

La situación ha sido especialmente complicada en Lázaro Cárdenas, donde el mar avanzó sobre sectores cercanos a la playa, arrastró mobiliario y estructuras y alcanzó establecimientos ubicados frente al litoral. En Playa Azul, comerciantes y habitantes colocaron costales y otras barreras para intentar contener el agua, pero la fuerza del oleaje superó algunas de las protecciones. Medios presentes en la zona documentaron labores de limpieza y apoyo de elementos de Marina y Defensa.

Polo recuperó la categoría 5 frente a México

La evolución del ciclón ha sido particularmente irregular. Después de alcanzar categoría 5 y debilitarse temporalmente a categoría 4, Polo volvió a intensificarse durante la tarde-noche del miércoles 23 de septiembre.

A las 12:00 de la madrugada del jueves 24, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) lo mantenía como un huracán de categoría 5, con vientos máximos sostenidos de 260 kilómetros por hora y una presión central mínima de 923 milibares. Su centro estaba aproximadamente 205 kilómetros al suroeste de Zihuatanejo, Guerrero, y 320 kilómetros al sur-sureste de Manzanillo, Colima.

Polo avanzaba hacia el noroeste a unos 11 km/h, manteniendo su núcleo sobre el océano. Aunque el centro del ciclón no había tocado tierra, sus extensas bandas exteriores continuaban alcanzando el suroeste mexicano. El NHC mantenía un aviso de tormenta tropical desde Tecpan de Galeana hasta Manzanillo.

La amenaza, por tanto, no depende únicamente de un eventual impacto directo del ojo. Las bandas de lluvia, el mar de fondo y el oleaje generado a cientos de kilómetros del centro pueden producir daños importantes en las poblaciones costeras.

El mar golpea Lázaro Cárdenas

En Playa Azul, municipio de Lázaro Cárdenas, las imágenes del jueves mostraron hasta dónde puede llegar esa amenaza. El agua ingresó en calles próximas al litoral y arrastró mobiliario y estructuras de establecimientos instalados frente al mar.

Los propietarios de negocios comenzaron a levantar barreras con sacos para proteger restaurantes y otros establecimientos. Elementos de las Fuerzas Armadas se sumaron a las tareas, mientras las autoridades insistían en que seguía prohibido acercarse a las playas, ingresar al mar o realizar actividades marítimas y pesqueras debido al peligro.

La fuerza del océano ya había dejado daños en edificios y otras estructuras de Playa Azul. Vecinos trabajaron durante miércoles y jueves colocando costales de arena frente a viviendas y comercios, aunque algunas barreras no resistieron.

El impacto también dejó una preocupación económica inmediata. Para comerciantes que dependen directamente de restaurantes, hoteles, pesca y servicios turísticos frente al mar, cada estructura dañada representa no solamente pérdidas materiales, sino la incertidumbre sobre cuándo podrán retomar sus actividades.

Evacúan familias ante el alto oleaje

La situación llevó a las autoridades municipales a comenzar este jueves evacuaciones preventivas de familias ubicadas sobre la franja de playa de Playa Azul.

El presidente municipal de Lázaro Cárdenas, Manuel Esquivel Bejarano, informó que la medida busca proteger a quienes viven, trabajan o permanecen en las áreas más expuestas al alto oleaje. Corporaciones de seguridad y auxilio participan en el operativo y se pidió a la población mantenerse alejada de las playas.

Para Michoacán se pronosticaron además lluvias intensas de entre 75 y 150 milímetros, acompañadas por vientos sostenidos de 60 a 80 km/h, rachas de 90 a 110 km/h y oleaje que podría alcanzar entre seis y ocho metros en sectores costeros.

Estas condiciones explican por qué el peligro continúa aun cuando el ojo del huracán permanezca sobre aguas del Pacífico.

Refugios preparados y operativo sanitario

La respuesta de emergencia también se extendió a los refugios temporales. En Lázaro Cárdenas se habilitaron espacios para recibir a personas que necesiten abandonar zonas vulnerables, mientras personal sanitario desplegó labores preventivas para garantizar condiciones adecuadas dentro de esos inmuebles.

La Secretaría de Salud de Michoacán informó este jueves que equipos sanitarios supervisaron refugios ubicados en diferentes puntos del municipio, revisaron la calidad del agua y realizaron trabajos de cloración y saneamiento de cisternas y aljibes. También se efectuaron nebulizaciones para prevenir la proliferación de mosquitos y se prepararon protocolos de inspección de alimentos.

Previamente, autoridades de los tres órdenes de gobierno habían instalado un Puesto de Comando Unificado en Lázaro Cárdenas, con participación de Marina, Protección Civil y otras corporaciones, para seguir la trayectoria de Polo y coordinar las acciones de emergencia.

Casi 20 mil efectivos frente a una amenaza que permanece mar adentro

El Gobierno mexicano reportó la movilización de poco más de 19,800 efectivos pertenecientes a diferentes instituciones de seguridad, fuerzas armadas y cuerpos de respuesta para atender las entidades expuestas a los efectos de Polo, entre ellas Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco y Nayarit.

El amplio operativo responde a una característica que ha convertido a Polo en un fenómeno especialmente peligroso: su extraordinaria intensidad combinada con un desplazamiento lento frente al litoral.

El NHC documentó que durante la madrugada del miércoles el huracán llegó a registrar vientos sostenidos de 270 km/h y una presión mínima de 905 milibares, mientras permanecía prácticamente estacionario frente al suroeste mexicano.

Horas después perdió intensidad hasta categoría 4, pero posteriormente volvió a fortalecerse. A las 6:40 de la tarde del miércoles, el organismo estadounidense confirmó nuevamente la categoría 5, con vientos de 260 km/h.

Polo demuestra que un huracán no necesita tocar tierra para causar daños

La principal preocupación ahora se concentra en las lluvias, el oleaje y las inundaciones que pueden producirse mientras Polo continúa su recorrido frente al litoral.

Los daños registrados en Playa Azul son una muestra de ese riesgo. Calles cubiertas de agua y lodo, comercios afectados, estructuras golpeadas por el mar, evacuaciones y familias colocando costales frente a sus propiedades forman parte del escenario que dejó el ciclón en Michoacán este jueves.

La temporada de ciclones tropicales del Pacífico nororiental se extiende oficialmente del 15 de mayo al 30 de noviembre, por lo que México todavía permanece dentro del periodo de mayor vigilancia meteorológica.

Mientras Polo se mantenga suficientemente cerca del litoral, las autoridades insisten en evitar playas y zonas inundables y seguir los avisos oficiales. El huracán permanece mar adentro, pero sus efectos ya están ocurriendo en tierra, y en comunidades como Playa Azul la emergencia dejó de ser solamente preventiva para convertirse en una operación de auxilio y recuperación.