Las lluvias provocadas por el ciclón Polo dejaron inundaciones y
Las lluvias provocadas por el ciclón Polo dejaron inundaciones y daños en Sonora y Chihuahua, mientras Rachel avanzaba frente a las costas del Pacífico mexicano. Especial/EXPRESO/Cristina Gómez Lima / EFE/IA

Las lluvias asociadas al ciclón Polo dejaron víctimas mortales, localidades incomunicadas y daños en instalaciones productivas de Sonora y Chihuahua, mientras el huracán Rachel mantiene el riesgo de precipitaciones intensas y oleaje elevado en el litoral del Pacífico mexicano. Los efectos de ambos sistemas obligan a mantener la atención en las zonas afectadas por inundaciones, crecidas de arroyos y posibles desbordamientos.

En Sonora, uno de los hechos más graves ocurrió en el camino hacia San Antonio de la Huerta, donde la corriente del arroyo Hondo arrastró una camioneta en la que viajaban los padres de la alcaldesa de Soyopa, Paulette Encinas Miranda. Martina, de 64 años, fue rescatada con lesiones, mientras que su esposo, Antonio Encinas Ortega, de 66 años, fue localizado sin vida, de acuerdo con los reportes publicados el 1 de octubre.

Las afectaciones también alcanzaron al municipio de Suaqui Grande, donde alrededor de mil 200 personas quedaron incomunicadas después del colapso de un puente carretero en el kilómetro 11 de la vía hacia Tecoripa. La interrupción del paso dificultó la comunicación con la zona y evidenció los efectos de las crecidas sobre la infraestructura vial.

Las autoridades estatales reportaron afectaciones en Navojoa, Guaymas, Empalme, Bácum, Huatabampo, San Ignacio Río Muerto y Suaqui Grande. En conjunto, mil 228 personas fueron trasladadas a albergues, según la información difundida sobre la emergencia.

Uno de los daños económicos más relevantes se registró en una instalación de la empresa porcícola Grupo Kowi, en Navojoa. La inundación obligó a suspender las operaciones de la planta de Tipo Inspección Federal, ubicada cerca de la carretera federal México 15.

De acuerdo con información de la organización estatal de productores porcícolas citada en los reportes del caso, el complejo procesa alrededor de 2 mil 500 cerdos al día y de su funcionamiento dependen unos 2 mil 700 empleos directos. La reanudación de las actividades está condicionada al desalojo del agua y a la recuperación de las instalaciones. Las cifras describen la capacidad operativa y el empleo asociado al complejo; el monto total de las pérdidas aún requiere una cuantificación específica.

En Guaymas y Empalme también se reportaron inundaciones en instalaciones agropecuarias, además de daños relacionados con las precipitaciones y las fuertes rachas de viento. Las afectaciones sobre caminos, infraestructura y unidades productivas complican la evaluación de los daños en la región.

Chihuahua también reportó víctimas y suspensión de clases

En Chihuahua, las lluvias relacionadas con el sistema dejaron tres personas muertas, de acuerdo con el balance difundido el 1 de octubre. En Ciudad Juárez, equipos de emergencia recuperaron el cuerpo de un hombre que cayó en un vaso de captación de agua en el fraccionamiento Villa Bonita, después de una búsqueda que se prolongó durante aproximadamente 15 horas.

Los reportes también mencionaron otro ahogamiento en Parral y la muerte de un hombre por electrocución. Las precipitaciones provocaron daños en viviendas y planteles educativos, por lo que las autoridades mantuvieron la suspensión de clases presenciales en Ciudad Juárez, Casas Grandes y Nuevo Casas Grandes, con actividades a distancia.

En la frontera, Protección Civil y Bomberos desplegaron recorridos preventivos ante el aumento del nivel del río Bravo. Las autoridades vigilaron el comportamiento de la corriente y se coordinaron con la Comisión Internacional de Límites y Aguas para evaluar la posible llegada de mayores volúmenes de agua y el riesgo de desbordamiento en sectores próximos al cauce.

Rachel mantiene el riesgo en las costas del occidente

Mientras continuaba la evaluación de los daños de Polo, Rachel se fortaleció sobre el océano Pacífico. La información meteorológica difundida el 30 de septiembre lo ubicaba como huracán de categoría 1, con vientos sostenidos de 150 kilómetros por hora y rachas de hasta 170 kilómetros por hora. El pronóstico contemplaba una posible intensificación durante el 1 de octubre.

El Servicio Meteorológico Nacional, dependiente de la Comisión Nacional del Agua, había advertido que la circulación de Rachel favorecería lluvias intensas en zonas de Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero, además de precipitaciones muy fuertes en Nayarit. La intensidad y distribución de las lluvias pueden variar conforme cambien la posición y la fuerza del ciclón, por lo que las previsiones deben revisarse con los avisos meteorológicos más recientes.

El oleaje elevado representa otro factor de riesgo para las comunidades costeras y las actividades marítimas. Los reportes locales señalaron daños en la comunidad de El Paraíso, en el municipio de Armería, Colima, donde el oleaje afectó calles, ramadas turísticas y hoteles. Las afectaciones se sumaron a las registradas tras el paso de Polo.

Las autoridades también dispusieron restricciones a la navegación menor y cierres preventivos de playas en zonas de Colima. En áreas próximas a la laguna de Cuyutlán se habilitaron refugios temporales ante las condiciones de riesgo reportadas.

La vigilancia meteorológica continúa

La evolución de Rachel requiere seguimiento de los avisos oficiales sobre trayectoria, intensidad, lluvias acumuladas y oleaje. Las precipitaciones fuertes pueden elevar rápidamente los niveles de arroyos y ríos, provocar inundaciones en zonas bajas y generar deslaves, especialmente donde el suelo ya se encuentra saturado.

En las comunidades afectadas por Polo, la prioridad inmediata es mantener la atención a las personas desplazadas, restablecer la comunicación en los caminos dañados y evaluar las condiciones de seguridad de viviendas e instalaciones productivas. La recuperación dependerá de la magnitud de los daños y de la posibilidad de que los trabajos se realicen sin nuevas interrupciones por las condiciones meteorológicas.

Las autoridades de Protección Civil y los organismos meteorológicos mantienen como referencia sus avisos oficiales para determinar las zonas de riesgo y las medidas preventivas correspondientes.