Querétaro necesita repartir mejor su riqueza: Enrique Burgos pide inversión, empleos y seguridad jurídica
El exgobernador llamó a fortalecer la seguridad jurídica, mejorar la educación y atender las necesidades de agua, energía e infraestructura ante la expansión poblacional del estado.

El crecimiento económico de Querétaro debe traducirse en mejores ingresos, oportunidades laborales y beneficios para más sectores de la población, no limitarse a la concentración de capital. Así lo planteó el exgobernador Enrique Burgos García, quien llamó a impulsar una economía distributiva, fortalecer la seguridad jurídica y atender las necesidades de infraestructura que enfrenta el estado ante su expansión poblacional.
Durante el primer foro Diálogos por Querétaro y México, organizado por cámaras empresariales, asociaciones civiles y colegios de profesionistas, el exmandatario estatal, quien gobernó entre 1991 y 1997, expuso que el desarrollo económico requiere una participación activa de las empresas, pero también mecanismos que permitan extender sus beneficios hacia los trabajadores y sus familias.
Su planteamiento se centró en promover una economía dinámica que genere empleos, salarios y oportunidades educativas. Desde su perspectiva, la actividad empresarial constituye un componente esencial del desarrollo, siempre que sus resultados tengan efectos en distintos sectores sociales y no permanezcan concentrados en unos cuantos participantes.
Burgos García aclaró que su propuesta no consiste en regalar recursos, sino en favorecer su circulación mediante actividades productivas que amplíen las posibilidades de ingreso. En ese sentido, vinculó la distribución económica con la generación de trabajo formal y la capacidad de las familias para acceder a mejores condiciones de vida.
Otro de los puntos centrales de su intervención fue la certidumbre jurídica como condición para atraer nuevas inversiones. El exgobernador sostuvo que ningún inversionista destinará recursos a proyectos comerciales, agrícolas o industriales si desconoce las condiciones legales bajo las cuales podrá operar. Por ello, consideró indispensable preservar el Estado de Derecho y evitar cambios que generen incertidumbre para las actividades productivas.
Este señalamiento coincide con un momento de menor dinamismo en la generación de empleo formal en Querétaro. La Secretaría del Trabajo estatal reconoció recientemente que el contexto económico y la revisión del T-MEC han influido en las decisiones empresariales, pese a que la entidad mantiene más de 700 mil puestos de trabajo registrados, principalmente vinculados con la industria de la transformación.
La educación también ocupó un espacio relevante en el diagnóstico de Burgos García. A su juicio, es necesario revisar las políticas de formación para responder a las necesidades actuales del estado y vincular la preparación de las nuevas generaciones con las oportunidades que puede ofrecer la llegada de capital productivo.
Al abordar la expansión de Querétaro, recordó que el terremoto de 1985 en la Ciudad de México impulsó un flujo migratorio hacia la entidad. Posteriormente, el establecimiento y crecimiento de instituciones educativas atrajo a estudiantes y familias, contribuyendo a una transformación demográfica que incrementó la demanda de servicios e infraestructura.
En ese contexto, identificó el abastecimiento de agua potable y la disponibilidad de energía eléctrica como dos asuntos que requieren atención. Planteó incorporar al sector privado en el desarrollo de infraestructura hídrica y energética, siempre dentro del marco regulatorio mexicano, al considerar que la participación de distintos actores puede contribuir a ampliar la capacidad de respuesta.
La propuesta fue presentada como parte de una reflexión sobre los desafíos futuros de Querétaro, no como un proyecto gubernamental aprobado. Su eventual aplicación dependería de las autoridades competentes, los mecanismos de inversión y las disposiciones legales correspondientes.
El encuentro también permitió abordar la importancia de la participación ciudadana. Burgos García convocó a empresarios, colegios de profesionistas y organizaciones sociales a involucrarse de manera permanente en los asuntos públicos, mediante propuestas sustentadas en información sobre economía, educación, salud y desarrollo.
El foro Diálogos por Querétaro y México busca precisamente reunir distintas perspectivas sobre el rumbo de la entidad. Entre los asuntos que quedan sobre la mesa destacan la relación entre crecimiento económico y bienestar social, las condiciones para conservar inversiones y la capacidad de infraestructura necesaria para atender a una población en expansión.

