La movilización, respaldada por una fracción del PT, reclama obras
La movilización, respaldada por una fracción del PT, reclama obras públicas, seguridad, medicamentos y atención a distintos sectores; los manifestantes rechazaron la acusación de “secuestro”. Gobierno de Morelos/IA

Una jornada de protestas en Cuernavaca escaló este miércoles 23 de septiembre con el cierre de los accesos al Palacio de Gobierno de Morelos mediante cadenas y candados, mientras las autoridades estatales denunciaron que trabajadores y usuarios quedaron temporalmente sin posibilidad de entrar o salir del inmueble.

El subsecretario de Gobierno de Morelos, Miguel Ángel Peláez Gerardo, responsabilizó públicamente a una fracción del Partido del Trabajo (PT) por el bloqueo y calificó como grave la colocación de cadenas en las entradas del edificio. Según su versión, la medida afectó tanto a personal gubernamental como a ciudadanos que se encontraban realizando trámites.

La acusación provocó una respuesta inmediata de los manifestantes, quienes rechazaron que hubiera un "secuestro" de funcionarios y cuestionaron las declaraciones del subsecretario. De esta manera, el conflicto quedó marcado por dos versiones sobre las condiciones en que se produjo el cierre del inmueble.

Cadenas en Palacio de Gobierno y llamados al diálogo

De acuerdo con los reportes de la jornada, los inconformes colocaron cadenas y candados en los accesos del Palacio de Gobierno como parte de una movilización que también incluyó bloqueos en distintos puntos de la capital morelense.

Peláez Gerardo sostuvo que la protesta impedía la movilidad dentro y fuera del edificio y pidió a los manifestantes retirar los obstáculos. El funcionario también hizo un llamado a la dirigencia del PT para establecer una mesa de trabajo y buscar una salida al conflicto mediante el diálogo.

Posteriormente, el Palacio de Gobierno fue desalojado ante el cierre de la sede. La Unión de Morelos reportó además la presencia de notarios en distintos puntos de las movilizaciones y en el propio inmueble.

La situación se desarrolló mientras distintos grupos mantenían protestas simultáneas en el centro de Cuernavaca, lo que incrementó las afectaciones a la circulación.

¿Qué reclaman los manifestantes?

La movilización reúne a habitantes de distintos municipios, organizaciones y trabajadores que cuentan con el respaldo de una fracción del PT. Entre las principales exigencias aparecen el cumplimiento de compromisos relacionados con obras públicas, seguridad, educación y atención a servicios de salud.

Alfonso Barrera Urióstegui, representante de la organización Talleres México Morelos Vive, señaló que los inconformes buscan que el gobierno estatal atienda compromisos que, según su versión, ya habían sido establecidos previamente.

Los manifestantes también plantearon cuestionamientos sobre recursos destinados a obras públicas y reclamaron apoyos y mecanismos de seguridad social para trabajadores de distintos oficios. A ello sumaron demandas relacionadas con el deterioro de servicios médicos y la situación de seguridad en el estado.

La representación de los inconformes sostiene que los bloqueos constituyen una medida de presión para conseguir una audiencia directa con la administración estatal.

La protesta se extendió a las vialidades

Entre las zonas señaladas estuvieron avenida Plan de Ayala, Chipitlán, la glorieta de la Paloma de la Paz y calles del Centro Histórico. También se registraron afectaciones en otros accesos de la ciudad, en una jornada que complicó el tránsito para automovilistas y transporte público.

La presencia de vehículos y manifestantes en algunos de estos puntos provocó largas filas y redujo la circulación en vialidades utilizadas para conectar el centro de Cuernavaca con otras zonas de la ciudad.

Las autoridades pidieron a la población tomar precauciones y utilizar vías alternas mientras permanecieran las movilizaciones.

Manifestantes rechazan la acusación de "secuestro"

Peláez Gerardo utilizó ese término para describir la situación dentro del Palacio de Gobierno después de que fueran colocadas las cadenas. En declaraciones difundidas durante la protesta, afirmó que trabajadores y usuarios se encontraban encerrados.

Los manifestantes rechazaron posteriormente esa caracterización y calificaron de "ridícula" la acusación del funcionario. Su postura fue que la movilización correspondía a una protesta política y social para exigir que las autoridades atendieran sus demandas.

Por ahora, ambas versiones forman parte de la disputa pública alrededor del bloqueo. La colocación de cadenas y el cierre de accesos sí fueron reportados por distintas fuentes locales.

Otra protesta complicó la jornada en el Palacio

La movilización respaldada por el PT coincidió además con otra protesta en el centro de Cuernavaca protagonizada por estudiantes de la Normal Rural de Amilcingo.

Las normalistas llegaron al Palacio de Gobierno después de denunciar la cancelación de una audiencia que, según su versión, tenían programada con la gobernadora Margarita González Saravia. La protesta incluyó daños a vidrios de la fachada y quema de colchones y llantas en el Zócalo.

Las estudiantes mantienen un conflicto distinto, relacionado con demandas sobre la plantilla laboral y la designación de la nueva directora del plantel.

La coincidencia de ambas manifestaciones elevó la tensión en el primer cuadro de Cuernavaca y complicó la operación de las autoridades durante la jornada.

El conflicto queda abierto al diálogo

Frente a los bloqueos, el Gobierno de Morelos planteó establecer una mesa de diálogo con los inconformes para revisar sus demandas. Los manifestantes, por su parte, han insistido en que buscan una respuesta directa de la administración estatal y el cumplimiento de los compromisos que atribuyen al gobierno.

La protesta dejó afectaciones en la circulación y un enfrentamiento verbal entre representantes del Ejecutivo estatal y los grupos movilizados, pero el conflicto laboral, social y político que dio origen a las manifestaciones permanece abierto.

Mientras continúen las negociaciones, el retiro de las cadenas del Palacio de Gobierno y la liberación de las vialidades serán algunos de los puntos inmediatos que deberán resolverse en Cuernavaca.