Tragedia en Talpa de Allende
La búsqueda terminó en tragedia: encontraron al padre que permanecía desaparecido en Talpa de Allende. Los cuatro integrantes de la familia arrastrada junto con su vivienda fueron localizados sin vida. UEPCBJ/IBTimes México

El operativo de búsqueda en Talpa de Allende, Jalisco, terminó este 1 de octubre con un desenlace trágico. Brigadistas localizaron sin vida al cuarto integrante de una familia que había desaparecido después de que una creciente súbita arrastrara su vivienda en la comunidad de La Cuesta. Con el hallazgo, las autoridades confirmaron la muerte de los cuatro familiares afectados directamente por el desastre.

La Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco informó que la localización ocurrió durante recorridos a pie realizados por una brigada forestal en el cauce del río Santa Elena. El cuerpo fue encontrado aproximadamente 20 kilómetros aguas abajo del lugar donde ocurrió la emergencia, ya dentro del municipio de Tomatlán.

La víctima era el padre de familia que todavía permanecía desaparecido. Durante los primeros días del operativo habían sido encontrados sin vida sus dos hijos, de 3 y 12 años, a menos de un kilómetro de la vivienda. Posteriormente fue localizado el cuerpo de una mujer adulta, identificada de manera preliminar por las autoridades como la madre de los menores.

La emergencia comenzó durante las fuertes lluvias registradas el fin de semana pasado en la Sierra Occidental de Jalisco. La corriente aumentó violentamente y alcanzó la comunidad de La Cuesta, donde la fuerza del agua arrastró la vivienda en la que se encontraban cuatro integrantes de la familia.

La magnitud de la corriente quedó reflejada en las distancias recorridas por las víctimas. Mientras los menores fueron encontrados relativamente cerca del sitio del desastre, la mujer fue ubicada aproximadamente 60 kilómetros aguas abajo, durante los sobrevuelos efectuados como parte del operativo. El último integrante apareció días después en otro tramo del río Santa Elena.

La búsqueda movilizó durante varios días a personal estatal y municipal y requirió recorridos terrestres y aéreos. Este jueves, antes de confirmarse el hallazgo, alrededor de 158 rescatistas participaban en las labores y los equipos habían intensificado la inspección de escombros, ramas y acumulaciones de material arrastrado por la corriente.

El desastre no afectó únicamente a esta familia. Los primeros recorridos realizados en La Cuesta documentaron viviendas destruidas y otras con daños importantes, además de afectaciones en puentes y distintos puntos de la carretera estatal 555, que conecta Talpa de Allende con Tomatlán.

Derrumbes y deslaves complicaron durante los primeros días el acceso a algunas áreas. Maquinaria estatal y municipal fue desplegada para retirar tierra, piedras y otros materiales acumulados sobre la vía, mientras los cuerpos de emergencia mantenían simultáneamente la búsqueda de las personas desaparecidas.

Las autoridades relacionaron las lluvias extraordinarias registradas en la región con las condiciones meteorológicas asociadas al huracán Polo, que durante su desplazamiento por el Pacífico mexicano generó precipitaciones, viento y oleaje elevado en diferentes estados del occidente del país.

Con la recuperación del cuarto cuerpo, Protección Civil dio por concluido el operativo específico de búsqueda, pero la emergencia en La Cuesta no termina. Los equipos permanecerán en la zona para continuar con la evaluación de daños, identificación de riesgos y trabajos de recuperación y rehabilitación.

La prioridad pasa ahora de encontrar a los desaparecidos a determinar qué viviendas y caminos pueden utilizarse con seguridad, restablecer las zonas dañadas y atender a las familias afectadas. También se mantienen labores para gestionar apoyos y reducir los riesgos ante nuevas precipitaciones en una región donde el terreno permanece vulnerable después de varios días de lluvias.

La tragedia deja a La Cuesta frente a una etapa distinta y posiblemente más larga: reconstruir después de una creciente que destruyó viviendas, dañó infraestructura y terminó con la vida de cuatro integrantes de una misma familia.