Chihuahua recuerda 13 años de la tragedia del Aeroshow
Chihuahua recuerda una tragedia que marcó a toda una generación: nueve personas murieron y 58 resultaron heridas durante el Aeroshow de 2013 en El Rejón. Archivo/IBTimes México

Trece años han pasado desde una de las tragedias que más conmocionaron a Chihuahua. El 5 de octubre de 2013, una exhibición de vehículos extremos en el parque El Rejón terminó en desastre cuando una camioneta tipo Monster Truck perdió el control y se dirigió hacia la zona donde se encontraba el público. El saldo reconocido posteriormente por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos fue de nueve personas fallecidas y 58 lesionadas.

El accidente ocurrió durante el espectáculo denominado "Demolition Show 2013", integrado en las actividades del Extremo Aero Show 2013. Lo que había comenzado como una jornada recreativa cambió en cuestión de segundos cuando el vehículo conducido por Francisco Velázquez Samaniego salió de la zona de maniobras y alcanzó a numerosos espectadores.

Entre las víctimas mortales hubo cuatro menores de edad y cinco adultos. La magnitud del hecho provocó una movilización de cuerpos de emergencia, hospitales y ciudadanos que acudieron a donar sangre. El Gobierno de Chihuahua decretó posteriormente tres días de duelo estatal, del 7 al 9 de octubre de aquel año, con las banderas de edificios públicos y escuelas a media asta.

Las investigaciones no se limitaron a determinar lo ocurrido con el conductor. El caso abrió un debate mucho más amplio sobre las condiciones de seguridad bajo las que se autorizó y desarrolló el espectáculo, la cercanía del público a los vehículos y las responsabilidades de organizadores y servidores públicos relacionados con los permisos y medidas preventivas.

La CNDH inició de oficio el expediente correspondiente y, en 2014, emitió la Recomendación 12/2014. El organismo documentó irregularidades y omisiones vinculadas con la seguridad del evento y pidió investigar responsabilidades, además de impulsar medidas de reparación para las víctimas y sus familiares.

En el terreno penal, Francisco Velázquez Samaniego fue declarado culpable en 2015 por los delitos de homicidio, lesiones y daños a título imprudencial. La justicia le impuso una pena de cinco años de prisión y estableció reparaciones económicas por las muertes, las personas lesionadas y los daños materiales derivados del accidente.

La investigación también alcanzó a empresarios y antiguos funcionarios relacionados con la organización y autorización del espectáculo. Entre las personas vinculadas al proceso aparecieron responsables de la empresa organizadora y servidores públicos de áreas como Protección Civil, Bomberos y Gobernación municipal. Sin embargo, las situaciones jurídicas fueron diferentes y los procedimientos se prolongaron durante años, por lo que no puede atribuirse a todos la misma responsabilidad que fue determinada judicialmente para el conductor.

Velázquez Samaniego cumplió posteriormente la pena impuesta. En 2018, al acercarse el quinto aniversario del accidente, se informó que estaba por recuperar su libertad después de completar la condena de cinco años.

Más allá de los procesos judiciales, la tragedia modificó la conversación sobre la seguridad en los espectáculos masivos de Chihuahua. La investigación de la CNDH puso el foco en un principio que continúa vigente: en actividades que implican vehículos, maquinaria o maniobras de alto riesgo, la prevención no puede quedar subordinada al entretenimiento.

El paso de 13 años no elimina la dimensión humana de aquel 5 de octubre. Para las familias que perdieron a sus seres queridos y para quienes sobrevivieron con lesiones, el aniversario representa el recuerdo de una tarde que cambió sus vidas. Para Chihuahua, permanece además como una advertencia sobre las consecuencias que pueden producirse cuando las medidas de seguridad resultan insuficientes en un evento público.

A más de una década, la tragedia del Aeroshow continúa siendo uno de los episodios más dolorosos registrados en la capital del estado y una referencia inevitable al hablar de protección civil, prevención de riesgos y responsabilidad en la organización de espectáculos masivos.