Querétaro cierra vendimias con festival que espera 8 mil visitantes y 15 millones en derrama
El encuentro se realizará el 17 y 18 de octubre de 2026 en Corregidora, con la participación de 27 viñedos y productores regionales.

Querétaro busca convertir el cierre de su temporada vitivinícola en un nuevo impulso para el turismo. La sexta edición del Festival del Vino Queretano, programada para el 17 y 18 de octubre de 2026, prevé reunir a unas 8 mil personas en el municipio de Corregidora y generar una derrama económica estimada en 15 millones de pesos para hoteles, restaurantes, productores y otros prestadores de servicios.
El encuentro se realizará en Plaza Gran Cué y contará con la participación de 27 viñedos, además de queserías, cocineros tradicionales y productores regionales. La Secretaría de Turismo de Querétaro destinará alrededor de 2 millones de pesos para su realización, en una apuesta por consolidar al vino como uno de los productos turísticos más reconocibles de la entidad.
Las expectativas también alcanzan al sector hotelero. Para el fin de semana del festival se calcula una ocupación de entre 50 y 60%, debido no solamente a los visitantes que acudirán al evento, sino al movimiento que habitualmente genera la Ruta del Arte, Queso y Vino en diferentes municipios queretanos.
El director estatal de Promoción Turística, Rodrigo Ibarra Lozano, informó que esta ruta recibe aproximadamente 1.5 millones de visitantes al año, una cifra que refleja el peso que ha adquirido el enoturismo dentro de la oferta estatal. El funcionario señaló que Querétaro se encuentra entre los destinos mexicanos con mayor capacidad para atraer viajeros interesados específicamente en experiencias relacionadas con viñedos, gastronomía y producción de vino.
El festival llegará inmediatamente después de una temporada de vendimias que dejó resultados positivos. Entre junio y septiembre se contabilizaron alrededor de 400 mil visitantes, de acuerdo con el Clúster Vitivinícola de Querétaro. La afluencia representó un incremento de 10% frente a la temporada anterior.
Durante esos cuatro meses se organizaron 30 eventos de vendimia en diferentes viñedos. Además de las celebraciones de mayor tamaño, productores han comenzado a impulsar experiencias más pequeñas y especializadas, una modalidad que permite diversificar la oferta y mantener actividades para distintos perfiles de visitantes.
La industria vitivinícola queretana también ha ampliado su catálogo. Actualmente se producen alrededor de 350 etiquetas de vino en distintas zonas del estado, desde municipios cercanos al área metropolitana hasta territorios del semidesierto. Las condiciones geográficas y climáticas han permitido desarrollar una oferta que combina vinos tranquilos, espumosos y experiencias directamente relacionadas con las casas productoras.
Una de las novedades de esta sexta edición será la presentación del Vino Q, elaborado mediante la colaboración de distintas casas vitivinícolas queretanas. El proyecto pretende funcionar como una expresión conjunta de la industria local y será presentado dentro de las actividades que marcarán oficialmente el cierre de las vendimias de 2026.
El crecimiento del sector ocurre, además, en un mercado donde los productores mexicanos todavía compiten fuertemente con las importaciones. De acuerdo con el presidente del Clúster Vitivinícola de Querétaro, Eugenio Parrodi Wiechers, aproximadamente 39% del vino consumido en México corresponde a producto nacional, mientras el restante 61% proviene del extranjero. Incrementar la participación mexicana representa una de las oportunidades comerciales para las bodegas locales.
La actividad del vino tiene un impacto que va más allá de las propias botellas. En abril, autoridades estatales estimaron que los viñedos queretanos generan alrededor de 4 mil 500 millones de pesos anuales en actividad turística, considerando el movimiento relacionado con hospedaje, gastronomía, recorridos, transporte y otros servicios vinculados con quienes visitan las zonas productoras.
El siguiente gran escaparate llegará en 2027. Querétaro fue confirmado como sede de la cuarta Cumbre Mundial de Enoturismo Responsable, encuentro internacional que reunirá a especialistas, productores y representantes de destinos vinculados con esta actividad. La elección permitirá al estado mostrar su modelo vitivinícola ante participantes de otros países.
Antes de esa cita internacional, el Festival del Vino Queretano servirá como una nueva prueba de la capacidad del sector para transformar la producción vitivinícola en experiencias turísticas. Los 15 millones de pesos proyectados para solamente dos días muestran el efecto económico que estos encuentros pueden generar fuera de los viñedos y explican por qué Querétaro continúa apostando por el vino como uno de sus principales atractivos turísticos.

