”Un parteaguas para México”: Federica Quijano reacciona al arresto de Luis de Llano
La integrante de Kabah elogió la decisión de Sokol de emprender acciones legales y rechazó normalizar las relaciones entre adultos y menores.

Hay frases que pesan más cuando las dice alguien que perteneció al mismo mundo. Federica Quijano, cantante e integrante de Kabah, una de las agrupaciones que marcó la música pop mexicana de los años noventa, fue abordada en los últimos días y se pronunció sobre el caso que ha dominado la conversación pública en el mundo del entretenimiento mexicano: la detención de Luis de Llano por incumplir la sentencia que lo obliga a reparar el daño moral causado a Sasha Sokol.
Su veredicto fue sin rodeos: "Híjole, pues el karma, ¿no? El karma es..., hay veces que crees que no va a pasar nada y, pues tarde o temprano lo que haces mal se te regresa."
Y su valoración de la mujer que inició el proceso judicial fue igualmente directa: "O sea, y Sasha todo mi respeto, toda mi admiración por los pantalones que tuvo para hacer eso. Muchas personas yo creo que no los tienen y enfrentarte hoy por hoy después de tantos años, híjole, qué par de pantalones tiene."
La denuncia que lo comenzó todo: marzo de 2022
Para entender el peso de estas palabras es necesario reconstruir el hilo completo de un caso que tardó casi cuatro décadas en llegar a los tribunales. El 8 de marzo de 2022, Día Internacional de la Mujer, Sasha Sokol rompió el silencio en sus redes sociales con un mensaje que sacudió a la industria del entretenimiento mexicano.
La detonante no fue ella, sino él. Luis de Llano había hablado en una entrevista con el conductor Yordi Rosado sobre la "relación" que tuvo con la cantante y la describió como algo abierto y consentido. Sokol respondió públicamente con una versión radicalmente distinta: "Yo estaba en Vaselina con Timbiriche y era claramente una niña. Estuvimos juntos casi cuatro años. Cuando mi familia se enteró se volvieron locos. No era para menos, Luis casi me triplicaba la edad. Era un año más grande que mi papá y tenía la misma edad de mi mamá." Sokol tenía 14 años cuando inició el vínculo. De Llano tenía 39 y era el productor del grupo al que ella pertenecía.
Sokol reconoció que durante años vivió con vergüenza y que llegó a pensar que tenía responsabilidad sobre los hechos. Su madre tomó la decisión de sacarla de Timbiriche y enviarla a estudiar fuera del país. El caso permaneció fuera del debate público durante casi cuatro décadas, hasta que el productor lo reactivó él mismo al hablar de ello en una entrevista de alcance masivo.
La ruta judicial: de la demanda civil a la Suprema Corte
Lo que siguió fue un proceso legal sin precedente en México, que terminó por transformar el ordenamiento jurídico del país. En julio de 2022, Sokol presentó una demanda civil por daño moral contra De Llano, ante la imposibilidad de interponer una denuncia penal: en ese momento, la legislación mexicana no reconocía la imprescriptibilidad de los delitos sexuales cometidos contra menores, lo que técnicamente impedía una acción penal por hechos ocurridos en los años ochenta.
En mayo de 2023, un juez del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México condenó a Luis de Llano por daño moral. La sentencia lo obligó a: emitir una disculpa pública dirigida explícitamente a Sokol, publicar la síntesis de la sentencia que confirmaba su responsabilidad, tomar un curso especializado en prevención de abuso sexual infantil y abstenerse de volver a referirse públicamente a la cantante o al caso. La Séptima Sala Civil confirmó y amplió la condena meses después.
El fallo llegó el 25 de junio de 2025, cuando la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) negó por unanimidad el amparo directo promovido por De Llano, con proyecto del ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo. La resolución estableció que las demandas civiles por abuso sexual infantil no prescriben, un criterio que desde ese momento orienta de manera obligatoria a todos los juzgados del país. Con ese fallo, la condena quedó firme, definitiva e inatacable. El plazo para que De Llano cumpliera con la disculpa pública había vencido el 9 de enero de 2026.
Sasha Sokol celebró la jurisprudencia generada: "Celebro que, antes de partir, hayan sumado a su legado jurisprudencial estas herramientas que amplían los derechos de las víctimas y contribuyen a un sistema de justicia más humano."
El arresto del 2 de septiembre: 30 horas y dos incumplimientos acumulados
A pesar de tener la condena firme, De Llano no cumplió con ninguna de las dos obligaciones principales. En agosto de 2026, cuando fue cuestionado por medios de comunicación sobre por qué no había emitido la disculpa, respondió: "Es que esa disculpa es un amparo, y cuando tienes una forma legal como la apelación, no tienes que hacerlo, pero estoy en la mejor disposición, pero de eso no puedo hablar, solo digo 'hay reglas'."
El equipo legal de Sokol había emitido un comunicado el 26 de junio de 2026 que anticipaba lo que vendría: "Luis quiere prolongar su impunidad lo cual demuestra su falta de conciencia. Ha buscado cualquier recurso legal a su alcance para aplazar el cumplimiento de su sentencia. Solo aplazar, porque la sentencia es irrevocable."
La respuesta judicial llegó el 2 de septiembre de 2026. A las 18:13 horas, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México detuvieron a Luis de Llano en cumplimiento de dos órdenes emitidas por una jueza del Tribunal Superior de Justicia capitalino. Cada resolución impuso una medida de apremio de 15 horas, acumulables, derivadas de dos incumplimientos distintos: la negativa a grabar y exhibir ante el juzgado la disculpa pública, y la negativa a publicar la síntesis de la sentencia que confirmó su responsabilidad.
De Llano fue trasladado al Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social San Fernando, en la alcaldía Tlalpan, conocido popularmente como "El Torito", donde permaneció las 30 horas de arresto administrativo. El equipo legal de Sokol fue explícito al caracterizar la medida: "Este arresto no es un hecho aislado ni sorpresivo. Es el resultado de meses de incumplimiento y multas ignoradas." La advertencia adicional fue igualmente contundente: de continuar el desafío sistemático a las órdenes judiciales, la situación podría configurar un delito con pena de hasta cinco años de prisión.
La indemnización que De Llano deberá pagar a Sokol —cuyo monto exacto aún no ha sido calculado en su totalidad— será donada por la cantante a una organización dedicada a la defensa de víctimas de abuso infantil.
Federica Quijano: "Hay muchos más por los que hay que ir"
De regreso a las palabras de Federica Quijano, lo más revelador de sus declaraciones no fue solo el respaldo a Sokol, sino la perspectiva que ofrece alguien que también formó parte de la industria del entretenimiento mexicano durante ese mismo periodo histórico.
Quijano no evitó la complejidad del momento: reconoció que tiene afecto personal por el productor, pero no lo utilizó como argumento para relativizar su responsabilidad. "Marca un precedente y yo creo que hay muchos más por los que hay que ir, muchos más por los que hay que ir y, sin embargo, a Luis, pues a Luis yo lo quiero mucho, pero pues los errores se pagan, ¿no?", expresó.
Sobre la normalización que existía en la industria durante los años ochenta respecto a las relaciones entre adultos y menores, Quijano fue categórica al rechazarla: "De entrada, de entrada. No, no, no tiene por qué, mínimo una disculpa, mínimo si él lo veía como una normal, pues no era normal, no era normal y hasta esta época se pudo aclarar el tema."
Su declaración sobre el precedente judicial abre la pregunta implícita que el caso Sasha Sokol dejó instalada en el imaginario cultural del país: ¿cuántas historias similares de esa generación permanecen aún sin contarse?





















