Jovic hace historia en Guadalajara
El Guadalajara Open 2026 cerró su quinta edición con el bicampeonato de Iva Jovic, un nuevo impulso para la joven estadounidense y una mirada puesta en el futuro del torneo, que tiene asegurada su permanencia al menos hasta 2029. Getty Images/IBTimes México

El Guadalajara Open 2026 terminó con algo más que una nueva campeona. La quinta edición del torneo dejó como principales conclusiones el crecimiento de Iva Jovic dentro del circuito profesional, movimientos importantes en el ranking de la WTA y la continuidad de una competencia que busca consolidarse en el calendario internacional.

Celebrado del 13 al 19 de septiembre en el Centro Panamericano de Tenis de Zapopan, el torneo concluyó con el segundo título consecutivo de Jovic, quien derrotó a su compatriota Peyton Stearns por 6-4 y 6-2. Con apenas 18 años, la estadounidense se convirtió en la primera jugadora en conquistar dos veces el título individual del Guadalajara Open.

El resultado también tuvo un efecto directo en su trayectoria profesional. Jovic llegó al torneo como la segunda mejor sembrada, ubicada en el puesto 16 del mundo, y a partir del 21 de septiembre ascenderá al número 13 del ranking WTA, la posición más alta de su carrera.

Jovic consolida su presencia entre las mejores

El campeonato de Guadalajara representa el segundo título de Jovic en el circuito WTA y confirma una progresión que ya la había colocado entre las 20 mejores del mundo desde febrero.

Su actuación también volvió a colocar al torneo mexicano como escenario de crecimiento para jugadoras jóvenes. La estadounidense no sólo defendió el título obtenido en 2025, sino que consiguió hacerlo frente a otra tenista de su país en una final inédita para el torneo.

Stearns, aunque perdió el partido definitivo, también obtuvo un beneficio importante en términos de ranking. La estadounidense pasó del puesto 60 al 36, después de sumar 325 puntos por su actuación en Guadalajara.

El impacto se extendió a los dobles. La estadounidense Nicole Melichar-Martinez volvió a levantar el trofeo, esta vez junto a la española Cristina Bucsa, después de superar en la final a Peangtarn Plipuech y Momoko Kobori.

Con este resultado, Bucsa y Melichar-Martinez superaron los 2,400 puntos en la carrera hacia las WTA Finals 2026 y se mantienen dentro de la pelea por uno de los ocho lugares destinados a parejas.

El torneo tiene asegurada su continuidad hasta 2029

Más allá de los resultados deportivos, uno de los principales mensajes que dejó la edición 2026 fue la continuidad del proyecto.

El director del Guadalajara Open, Gustavo Santoscoy García, confirmó que el torneo tiene asegurada su realización al menos hasta 2029, lo que brinda estabilidad a una competencia que busca consolidarse dentro del calendario de la WTA.

Durante el cierre del torneo también volvió a surgir la posibilidad de que Guadalajara pueda convertirse en sede de un WTA 1000, la segunda categoría más importante del circuito femenino después de los cuatro Grand Slam y por encima de los actuales WTA 500.

Santoscoy García reconoció que la posibilidad existe, aunque aclaró que una eventual modificación dependerá de la WTA y de las condiciones que establezca el circuito.

El salto de categoría tendría además una repercusión económica considerable. La bolsa de premios entregada en la edición 2026 fue de aproximadamente 1.2 millones de dólares, mientras que un torneo WTA 1000 requiere una bolsa superior a los 4.5 millones de dólares, además de mayores exigencias operativas y de infraestructura.

Por ahora, la organización mantiene su relación con la WTA y también gestiona el WTA 500 de Mérida, por lo que Guadalajara forma parte de una estructura más amplia de tenis profesional femenino en México.

México tuvo tres representantes en el cuadro principal

La participación mexicana fue otro de los puntos de la edición 2026, aunque ninguna de las representantes logró avanzar más allá de la primera ronda.

Renata Zarazúa disputó tanto el cuadro individual como el de dobles. En singles cayó ante Caroline Dolehide por 1-6, 6-3 y 3-6, mientras que en dobles, junto a Kayla Day, perdió frente a Maria Kozyreva y Maia Lumsden.

Por su parte, Marian Gómez Pezuela, quien participó junto a la venezolana Sofía Cabezas, fue eliminada en su primer encuentro ante la dupla que posteriormente se consagraría campeona: Bucsa y Melichar-Martinez.

La tercera representante mexicana fue Giuliana Olmos, quien formó pareja con la estadounidense Asia Muhammad. Como segunda dupla sembrada del torneo, quedó eliminada en primera ronda ante Peangtarn Plipuech y Momoko Kobori, quienes terminaron como finalistas.

Los resultados muestran que el torneo logró reunir nuevamente a figuras internacionales y a representantes mexicanas, aunque la participación local todavía enfrenta el reto de traducirse en mayores recorridos dentro del cuadro principal.

Guadalajara mantiene abierta la puerta a un torneo más grande

La edición 2026 deja así dos caminos paralelos para el Guadalajara Open. En el corto plazo, el torneo cuenta con continuidad garantizada y una posición estable dentro del calendario WTA; hacia adelante, la organización mantiene abierta la posibilidad de buscar una categoría mayor.

Convertirse en WTA 1000 implicaría elevar significativamente los costos, la bolsa de premios y las exigencias de organización, pero también supondría una competencia de mayor dimensión para Guadalajara.

Mientras esa posibilidad permanece en evaluación, el torneo cerró su quinta edición con una campeona que repitió título, nuevos movimientos en el ranking y un proyecto que, por ahora, tiene garantizada su presencia en México hasta 2029.