Una nueva infraestructura de Telxius conectará a Cancún con el
Una nueva infraestructura de Telxius conectará a Cancún con el sistema submarino Tikal, que enlazará Guatemala con Estados Unidos y tendrá una capacidad inicial estimada de 380 terabits por segundo; el proyecto también incorpora un centro de datos preparado para inteligencia artificial. Israel Torres/ Pexels

Cancún está dando un nuevo paso para consolidarse como un punto estratégico de conectividad digital en América. La ciudad contará con una nueva infraestructura que combinará un punto de aterrizaje para cables submarinos y un centro de datos de última generación, diseñada para concentrar conectividad internacional y capacidad de procesamiento en una misma ubicación.

La infraestructura fue desarrollada por Telxius y ya se encuentra construida. Su función será recibir en territorio mexicano al sistema submarino Tikal, una nueva ruta de comunicaciones que conectará Puerto Barrios, Guatemala, con Boca Ratón, en Estados Unidos. La compañía prevé que el cable entre en operación durante el primer semestre de 2027.

El proyecto adquiere especial relevancia por la capacidad prevista para Tikal. Telxius estima que el sistema tendrá inicialmente 380 terabits por segundo en su troncal principal, una capacidad destinada a atender el crecimiento del tráfico de datos entre el Caribe, México, Centroamérica y Estados Unidos.

Cancún, nuevo punto estratégico para el tráfico digital

El nuevo complejo funcionará como un Landing Gateway, es decir, como el punto donde el cable submarino llegará a tierra para incorporarse a las redes terrestres y digitales.

La infraestructura estará integrada al backbone global de Telxius y permitirá establecer conexiones con diferentes operadores, proveedores de servicios en la nube y plataformas digitales.

Uno de los elementos centrales es su diseño carrier-neutral, que permite la interconexión de distintas redes desde una misma infraestructura. Esto amplía las alternativas disponibles para empresas que requieren transportar grandes cantidades de información entre México, Estados Unidos, Centroamérica y otros mercados internacionales.

La ubicación también permitirá establecer una ruta alternativa hacia Santiago de Querétaro, uno de los principales puntos de infraestructura tecnológica del país. Con ello, la compañía busca incrementar la redundancia de sus redes y ofrecer diferentes caminos para el tráfico de datos.

Un centro de datos preparado para inteligencia artificial

El proyecto no se limita al aterrizaje del cable submarino. En el mismo complejo funcionará un Edge Data Center, diseñado para acercar capacidad de procesamiento a los lugares donde se genera y consume información.

La instalación cumple estándares Tier III e incorpora sistemas de redundancia N+1 y 2N en componentes críticos de energía y refrigeración, además de mecanismos de seguridad física y de red.

La apuesta está relacionada directamente con el crecimiento de servicios que necesitan procesar grandes volúmenes de información con tiempos de respuesta cada vez menores.

Entre sus posibles aplicaciones se encuentran servicios en la nube, plataformas de contenidos, redes de distribución digital, interconexión empresarial y cargas de trabajo asociadas con inteligencia artificial.

La compañía sostiene que acercar la conectividad y los recursos de procesamiento a los usuarios permite reducir la latencia y mejorar la resiliencia de los servicios digitales.

Una nueva ruta entre México, el Caribe y Estados Unidos

Tikal formará parte de una red regional más amplia en la que ya existen sistemas como SAm-1 y PCCS, además de infraestructura de Telxius en República Dominicana.

La llegada del nuevo cable a Cancún añadirá una ruta adicional para el intercambio de información entre Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, reduciendo la dependencia de los caminos existentes y aumentando las alternativas disponibles ante eventuales interrupciones o saturaciones.

El proyecto también se integra a una tendencia de crecimiento de infraestructura digital en México, impulsada por la expansión de los servicios en la nube, los centros de datos, el comercio digital y las aplicaciones de inteligencia artificial.

Para Cancún, el proyecto representa además una transformación que va más allá de su tradicional papel como destino turístico. La ciudad comienza a ganar espacio dentro del mapa regional de infraestructura tecnológica y conectividad internacional.

Tikal comenzará operaciones en 2027

Aunque el nuevo centro de infraestructura en Cancún ya está preparado para recibir clientes y servicios, el cable Tikal todavía se encuentra en etapa previa a su entrada en operación.

La previsión de Telxius es que el sistema comience a funcionar durante el primer semestre de 2027, cuando la conexión entre Puerto Barrios, Cancún y Boca Ratón incorpore la nueva ruta al tráfico internacional.

Con una capacidad inicial estimada de 380 Tbps y un punto de aterrizaje en Cancún, el proyecto busca convertir a la ciudad en un nodo relevante para el intercambio de datos entre México, Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe.

La combinación de cable submarino, redes terrestres y capacidad de procesamiento en el mismo punto coloca a Cancún ante una nueva oportunidad económica: pasar de ser únicamente un destino turístico de escala mundial a convertirse también en una pieza de la infraestructura digital que conecta a América.