Veterano de 87 años que la DEA nunca sospechó: la historia real de ”El Tata“ del Cártel de Sinaloa
La historia del agricultor de Indiana, capturado en 2011, inspiró la película The Mule, protagonizada por Clint Eastwood.

Leo Earl Sharp combatió contra el ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial y recibió una Estrella de Bronce por su servicio. Al volver a Estados Unidos, se dedicó durante décadas al cultivo de lirios de día en una granja de Indiana, hasta convertirse en una autoridad reconocida en horticultura: la American Hemerocallis Society tiene registradas 180 variedades de flores con su nombre. Nada de eso anticipaba lo que ocurriría cuando, ya entrado en sus ochenta años, se convirtió en uno de los transportistas de cocaína más prolíficos que ha operado para el Cártel de Sinaloa en territorio estadounidense.
Su historia, documentada originalmente por el periodista Sam Dolnick en un extenso perfil publicado en 2014 en la revista dominical de The New York Times, resurge hoy como uno de los casos más singulares en la historia reciente del narcotráfico transnacional, y sirvió de inspiración directa para la película The Mule (2018), dirigida y protagonizada por Clint Eastwood.
De la quiebra agrícola al primer contacto con el cártel
El giro en la vida de Sharp no llegó por decisión propia, sino por una crisis económica. La irrupción del comercio de semillas por internet desplazó a productores tradicionales como él, y las deudas se acumularon sobre su negocio agrícola. De acuerdo con su abogado defensor, Darryl Goldberg, fue un trabajador agrícola de origen mexicano empleado en su propiedad quien lo presentó con integrantes del grupo criminal.
Sharp comenzó transportando dinero en efectivo desde Estados Unidos hacia México. Con el tiempo, invirtió el sentido de los viajes: empezó a cruzar cocaína hacia el norte, oculta en su camioneta Lincoln, a través de las carreteras interestatales del suroeste estadounidense.
La estrategia que lo hizo invisible durante años
Su ventaja no era la sofisticación, sino todo lo contrario: su edad y su apariencia de abuelo bonachón lo volvían, en la práctica, invisible para las autoridades de tránsito. El propio Sharp lo resumió en una entrevista con la cadena ABC, citada por The New York Times: la policía no se molestaría en detener a un anciano que cruzaba Arizona en auto.
Dentro de la organización lo apodaban "El Tata". De acuerdo con la investigación federal, transportaba entre 100 y 300 kilogramos de cocaína por viaje, y solo entre febrero y junio de 2010 introdujo cerca de una tonelada de droga a la ciudad de Detroit. Según el fiscal federal adjunto Christopher Graveline, Sharp llegó a mover más de 2,750 libras de cocaína (unas 1,247 toneladas) desde el suroeste del país hacia Míchigan durante 2010 y 2011, a cambio de al menos 1.25 millones de dólares. La defensa del propio Sharp sostuvo ante el tribunal que, cuando intentó abandonar la actividad, la organización amenazó con matar a su familia si no continuaba.
La caída: una infracción de tránsito y un perro entrenado
El 21 de octubre de 2011, un patrullero estatal de Míchigan detuvo la camioneta de Sharp sobre la autopista interestatal 94, cerca de Chelsea, a unos 100 kilómetros de Detroit, bajo el argumento de una infracción menor de tránsito. Ante su negativa a permitir una inspección voluntaria, un perro entrenado llamado Apollo detectó la sustancia oculta en el vehículo. Los agentes hallaron 104 paquetes con 200 kilogramos de cocaína.
La investigación, encabezada por el agente especial Jeff Moore de la División de Detroit de la Administración de Control de Drogas (DEA), derivó en cargos contra 25 personas vinculadas a la operación del cártel en la región.
Una sentencia marcada por la edad y la salud
El 7 de mayo de 2014 —coincidiendo con su cumpleaños número 90— un juez federal condenó a Sharp a tres años de prisión, tras declararse culpable tanto de los cargos como del acuerdo alcanzado con la fiscalía, que incluyó la entrega de una propiedad en Florida y 500 mil dólares. Durante la audiencia, Sharp declaró sentirse profundamente arrepentido por lo que había hecho, aunque reconoció que ya no había manera de deshacerlo.
Su defensor, Darryl Goldberg, apeló ante el tribunal al historial militar de su cliente, señalando que un hombre que ya combatía contra soldados nazis en las montañas de Europa antes de que ellos nacieran no merecía ser recordado únicamente por su caída, por muy real que esta fuera.
Los últimos años y el salto a la pantalla grande
Sharp ingresó al Centro Médico Federal de Rochester, Minnesota —la misma instalación en la que, años después, Ismael "El Mayo" Zambada solicitaría cumplir su propia condena—. En 2015 obtuvo una liberación humanitaria tras un diagnóstico de enfermedad terminal, y murió por causas naturales el 12 de diciembre de 2016, a los 92 años.
Dos años antes de su muerte, el perfil de Dolnick en The New York Times había llamado la atención de Hollywood. La productora Imperative Entertainment adquirió los derechos del reportaje, y en diciembre de 2018 se estrenó The Mule, con Clint Eastwood en el papel del personaje ficticio Earl Stone, inspirado en Sharp, junto a un elenco que incluyó a Bradley Cooper —en el papel del agente de la DEA que lo persiguió—, Laurence Fishburne, Michael Peña, Dianne Wiest y Andy García. La cinta recaudó 173.6 millones de dólares a nivel mundial sobre un presupuesto de 50 millones.





















