Más de 32 mil armas aseguradas en 22 meses: así se ha golpeado el arsenal del crimen organizado
Los operativos mexicanos incluyen armas de hasta 47 calibres, mientras registros de la ATF señalan que 71% de las armas rastreadas en 2025 fueron fabricadas o importadas legalmente desde Estados Unidos.

Ciudad de México.— Las autoridades mexicanas han asegurado 32 mil 824 armas de fuego entre octubre de 2024 y julio de 2026, un volumen que equivale a un promedio de aproximadamente 50 armas retiradas cada día durante los primeros 22 meses de la actual administración federal.
El registro forma parte de los resultados reportados por las instituciones que integran el Gabinete de Seguridad y comprende armas de hasta 47 calibres, incluidos algunos de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.
Los aseguramientos se han producido en operativos contra organizaciones criminales, investigaciones de inteligencia y acciones de seguridad desplegadas en distintas entidades del país. Durante el mismo periodo, las autoridades reportaron la detención de más de 63 mil personas relacionadas con distintos delitos y la captura de 207 objetivos identificados como líderes o integrantes prioritarios de organizaciones delictivas.
La cifra de armamento decomisado también permite observar el peso que tienen las armas largas dentro de los arsenales asegurados. Entre los calibres identificados en las operaciones aparecen el 7.62x39, 7.62, 7.62x45 y 7.62x51 milímetros, utilizados en distintos modelos de fusiles.
El Ejército concentró una parte importante de esos aseguramientos. De acuerdo con el desglose reportado, la Secretaría de la Defensa Nacional aseguró 23 mil 870 armas entre octubre de 2024 y junio de 2026: 2 mil 897 durante los últimos tres meses de 2024, 14 mil 150 en 2025 y 6 mil 823 entre enero y junio de 2026.
El otro lado de la ruta
Mientras México reporta los decomisos dentro de su territorio, las autoridades estadounidenses han documentado operaciones destinadas a introducir armamento al país.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó en febrero de 2026 que la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos había incautado 4 mil 359 armas cuyo destino era México, dentro de un balance que contemplaba 36 mil 277 armas decomisadas desde enero de 2025.
En ese mismo operativo, la ATF reportó el aseguramiento de 648 mil 975 cartuchos destinados a México.
Las investigaciones judiciales estadounidenses han documentado además casos concretos de tráfico de armas hacia organizaciones criminales mexicanas.
Entre los expedientes aparecen fusiles tipo AK-47, rifles Barrett calibre .50, armas de la familia FN SCAR y rifles M249S, entre otros modelos. En uno de los casos documentados por el Departamento de Justicia, las autoridades investigaron la adquisición de seis armas que tenían como destino México, entre ellas tres SCAR 17S, un SCAR 20S, un M249S y un Barrett calibre .50.
Otro expediente estadounidense documentó una operación relacionada con el traslado de al menos 223 armas a México, entre ellas M249S, M240 y rifles calibre .50. Parte de ese armamento también fue localizado posteriormente por autoridades mexicanas.
El CJNG también aparece en expedientes estadounidenses
El Cártel Jalisco Nueva Generación figura entre las organizaciones mencionadas en investigaciones de tráfico de armas hacia México.
En agosto de 2026, el Departamento de Justicia estadounidense informó sobre un caso en el que dos ciudadanos mexicanos se declararon culpables de cargos relacionados con una conspiración para exportar hacia México armas tipo AK-47 y rifles calibre .50 que, según la investigación, estaban destinados al CJNG.
El antecedente se suma a otros expedientes estadounidenses en los que se han identificado intentos de adquisición de armamento para organizaciones criminales mexicanas.
En julio pasado, la ATF informó además sobre el aseguramiento de 140 armas de fuego en Carolina del Norte, entre ellas dos rifles calibre .50 y al menos una ametralladora. Los investigadores indicaron que el arsenal estaba destinado a un cártel mexicano y que el caso estaba relacionado con una fuente del Cártel de Sinaloa.
Los registros de rastreo muestran el origen de parte del armamento
Los datos de la ATF permiten añadir otro elemento a la dimensión del fenómeno.
El organismo estadounidense publicó en marzo de 2026 su información de rastreo de armas recuperadas en México durante 2020-2025. Para 2025 registró 32 mil 144 armas recuperadas en México y enviadas a la ATF para rastreo.
De ese conjunto, 16 mil 406 fueron identificadas como fabricadas en Estados Unidos y otras 6 mil 411 como armas fabricadas en otros países pero importadas legalmente a territorio estadounidense. En conjunto, ambas categorías sumaron 22 mil 817 armas, equivalentes al 71% de las armas rastreadas de ese año.
La propia ATF establece una precisión importante sobre estos datos: los rastreos se realizan para apoyar investigaciones y no todas las armas utilizadas en delitos son rastreadas. Esto significa que las cifras permiten identificar patrones dentro de las armas recuperadas y rastreadas.
Un problema que cruza la frontera
El gobierno mexicano ha señalado de manera reiterada que una proporción importante de las armas aseguradas en el país tiene origen en Estados Unidos.
En julio de 2026, la Presidencia informó que, al corte del 6 de julio, se habían retirado de circulación casi 40 mil armas, entre las entregadas voluntariamente mediante el programa de desarme y las decomisadas durante operativos de seguridad. El mismo reporte señaló que 75% de las armas decomisadas o entregadas provenían de Estados Unidos.
En paralelo, el gobierno estadounidense ha mostrado resultados de sus propios operativos contra redes que buscan enviar armamento hacia México.
La ATF informó en febrero que, desde enero de 2025, había asegurado más de 36 mil armas ilegales y más de 2.3 millones de cartuchos dentro de sus operaciones nacionales. De ese conjunto, 4 mil 359 armas y 648 mil 975 cartuchos tenían como destino México.
El volumen de decomisos en ambos países deja así un mapa dividido en dos momentos: armas que son aseguradas después de llegar a territorio mexicano y cargamentos que son interceptados antes de completar la ruta hacia México.
Los datos disponibles también muestran que el tráfico no se limita a pistolas convencionales. Los expedientes revisados por autoridades estadounidenses incluyen rifles de asalto, armas alimentadas por cinta y fusiles calibre .50, mientras que los registros mexicanos incorporan una amplia variedad de calibres y modelos.
Para las autoridades mexicanas, retirar armas de circulación forma parte de la estrategia contra las organizaciones criminales. Los expedientes estadounidenses, por su parte, documentan investigaciones dirigidas contra quienes intentan abastecer a esos grupos.
Mientras miles de armas son aseguradas en México y otras tantas son interceptadas antes de cruzar la frontera, las investigaciones continúan sobre las redes encargadas de adquirirlas, transportarlas y colocarlas en manos de organizaciones criminales.

