Tania Morales Olvera asume presidencia del COPRED en CDMX para el periodo 2026-2030
La nueva presidenta deberá fortalecer la atención a víctimas, las acciones preventivas y la colaboración con organizaciones de la sociedad civil.

La Ciudad de México inicia una nueva etapa en su política de igualdad y derechos humanos con el nombramiento de Tania Morales Olvera como presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) para el periodo 2026-2030. Su llegada al organismo plantea el desafío de fortalecer las acciones institucionales contra la discriminación y ampliar la colaboración con organizaciones de la sociedad civil.
El nombramiento fue anunciado mediante un mensaje público en el que se destacó la importancia de mantener una política de rechazo a las distintas expresiones de exclusión, intolerancia y violencia motivadas por prejuicios. La designación representa un relevo en la conducción de una institución encargada de promover la igualdad de trato y contribuir a la defensa de los derechos de las personas que enfrentan prácticas discriminatorias en la capital.
Hoy inicia una nueva etapa con el nombramiento de Tania Morales Olvera como nueva presidenta del @COPRED_CDMX para el periodo 2026-2030, ¡le deseo muchísimo éxito en esta tarea que hoy empieza! Estoy convencida de que tenemos que seguir sumando esfuerzos con la sociedad civil… pic.twitter.com/YDwHbKBpCA
— Clara Brugada Molina (@ClaraBrugadaM) October 9, 2026
En el pronunciamiento se expresó confianza en la nueva presidenta y se subrayó que la siguiente etapa del COPRED deberá construirse mediante el trabajo conjunto entre las instituciones públicas y una sociedad civil activa, organizada y comprometida con los derechos humanos.
El mensaje también reafirmó una postura de rechazo al racismo, la xenofobia, el machismo, el clasismo, la homofobia, la transfobia, la misoginia y otras manifestaciones de odio que afectan la convivencia social.
El COPRED desempeña un papel relevante en la atención de situaciones de discriminación, la promoción de políticas de igualdad y la generación de mecanismos que permitan identificar y combatir prácticas excluyentes en distintos ámbitos de la vida cotidiana.
Su labor abarca problemáticas que pueden presentarse en espacios laborales, establecimientos comerciales, instituciones, servicios y otros entornos donde las personas enfrentan un trato desigual por características personales, condiciones sociales o prejuicios.
En ese contexto, la llegada de Morales Olvera abre una oportunidad para fortalecer los mecanismos de atención, orientación y acompañamiento a quienes denuncian actos discriminatorios, así como para ampliar las estrategias de prevención mediante campañas educativas y acciones de sensibilización.
Uno de los principales retos será transformar los compromisos institucionales en medidas concretas que contribuyan a reducir las barreras que enfrentan distintos sectores de la población.
La discriminación puede manifestarse de diversas formas, desde la negativa de acceso a determinados servicios hasta conductas de hostigamiento, exclusión laboral o agresiones motivadas por la identidad, el origen, la apariencia o las condiciones de vida de una persona.
Por ello, el trabajo del organismo requiere una combinación de atención a casos particulares, formación institucional, investigación y coordinación con dependencias públicas y organizaciones especializadas.
La colaboración con la sociedad civil fue uno de los puntos centrales del mensaje que acompañó el nombramiento. Las organizaciones ciudadanas pueden contribuir a identificar problemáticas que no siempre llegan a los canales oficiales de denuncia, además de aportar experiencias y propuestas para mejorar las políticas públicas.
Otro desafío será garantizar que las medidas contra la discriminación lleguen a las comunidades y sectores donde persisten mayores obstáculos para el ejercicio de derechos, mediante mecanismos accesibles y una atención sensible a las distintas realidades sociales.
El periodo 2026-2030 permitirá evaluar la capacidad del COPRED para fortalecer sus servicios, promover una cultura de respeto y ampliar el alcance de sus acciones preventivas.
En el anuncio también se hizo un llamado a preservar los avances alcanzados en materia de derechos y a evitar retrocesos en las políticas de inclusión. Esa posición sitúa la defensa de la igualdad como uno de los ejes que deberán orientar el trabajo institucional durante los próximos años.
La nueva presidencia tendrá la responsabilidad de traducir estos objetivos en programas, mecanismos de coordinación y resultados que puedan ser conocidos y evaluados por la ciudadanía.
Con el nombramiento de Tania Morales Olvera, el COPRED inicia un nuevo ciclo administrativo en el que la atención a las víctimas, la prevención de conductas discriminatorias y el diálogo con la sociedad civil serán aspectos fundamentales para fortalecer la protección de los derechos humanos en la Ciudad de México.

