Automotrices reducen inversión en México; electrónicos ganan terreno en exportaciones
La industria automotriz mexicana enfrenta desafíos por cambios en el T-MEC y la transformación tecnológica.

La industria automotriz mexicana registró durante el primer semestre de 2026 una nueva reducción en los recursos provenientes de Inversión Extranjera Directa (IED), en un periodo marcado por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), los cambios en la política comercial estadounidense y la transformación tecnológica del sector.
Entre enero y junio, las empresas dedicadas a la fabricación de automóviles, camiones y autopartes captaron 4 mil 285 millones de dólares, cantidad que representa una disminución de 11.2% frente al mismo periodo de 2025. La cifra también constituye el nivel más bajo registrado para un primer semestre desde 2022.
El comportamiento se suma a la reducción registrada durante el año anterior y marca el segundo año consecutivo con una disminución de la inversión destinada al sector automotor.
Entre los elementos señalados para explicar esta reducción se encuentran la incertidumbre relacionada con el futuro del T-MEC, las condiciones comerciales establecidas por Estados Unidos y los aranceles aplicados al acero, aluminio y vehículos. A estos factores se agregan los cambios tecnológicos que atraviesa la industria, particularmente la transición hacia vehículos electrificados y la transformación de los procesos de fabricación.
El investigador de la Universidad de Texas A&M, Luis Foncerrada, señaló que las empresas del sector mantienen sus decisiones de inversión vinculadas a las definiciones comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá. También explicó que, aunque disminuyeron las nuevas inversiones, las plantas instaladas en México continúan realizando actividades de mantenimiento y ampliación de líneas de producción existentes.
De acuerdo con el análisis presentado, las empresas automotrices están destinando recursos a mantener y ampliar instalaciones que ya operan en territorio mexicano, mientras permanecen pendientes de las condiciones que tendrá el comercio regional.
La revisión del T-MEC constituye uno de los elementos que las compañías consideran para sus proyectos de largo plazo. Las decisiones relacionadas con nuevas plantas, ampliaciones de capacidad y modificaciones en las cadenas de suministro están vinculadas con las condiciones que prevalecerán en el comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.
El sector también enfrenta modificaciones derivadas de los aranceles estadounidenses aplicados a distintos productos industriales. En el caso de la fabricación de vehículos, el acero y el aluminio forman parte de los insumos utilizados en las cadenas productivas, mientras que los vehículos fabricados en México tienen como uno de sus principales destinos el mercado estadounidense.
La reducción de la inversión automotriz coincide con un aumento de la participación de otras actividades manufactureras dentro de los flujos de capital extranjero que llegan a México.
La fabricación de equipos de cómputo y productos electrónicos ha incrementado su presencia en las exportaciones mexicanas. Durante 2025, las ventas al exterior de computadoras, equipos periféricos, productos de comunicación, audio y video, componentes electrónicos e instrumentos de medición y navegación sumaron 145 mil millones de dólares, según las cifras citadas en el análisis.
Durante los primeros meses de 2026, los productos electrónicos superaron al equipo de transporte en el valor de las exportaciones mexicanas, de acuerdo con los datos y estimaciones citados por especialistas. Para este año se contempla que los envíos de productos electrónicos puedan alcanzar alrededor de 200 mil millones de dólares.
El crecimiento de este sector está relacionado con la demanda internacional de servidores, infraestructura para inteligencia artificial y otros componentes tecnológicos. El incremento de estas actividades también está modificando la composición de las exportaciones mexicanas.
La industria electrónica mantiene, sin embargo, una fuerte dependencia de componentes procedentes de Asia. Entre los principales proveedores de estos insumos se encuentran Taiwán, China, Malasia, Corea del Sur, Vietnam y Tailandia. Los componentes incluyen procesadores, memorias de alto ancho de banda, tarjetas aceleradoras y circuitos integrados utilizados en equipos tecnológicos.
En el caso de los componentes electrónicos, Taiwán representa 44.1% de las importaciones mencionadas en el análisis, seguido por China con 10.4%, Malasia con 9.8%, Corea del Sur con 8.5%, Vietnam con 8.4% y Tailandia con 5.7%.
La Secretaría de Economía ha señalado la necesidad de reducir la dependencia de insumos provenientes de Asia dentro de las negociaciones relacionadas con el T-MEC y el fortalecimiento de las cadenas productivas instaladas en Norteamérica.
Mientras tanto, el sector automotriz mantiene una estructura industrial amplia en México, con plantas de fabricación de vehículos y una extensa red de proveedores de autopartes. La industria también conserva una balanza comercial positiva en vehículos y autopartes, de acuerdo con los datos citados en el análisis económico.
La reducción de la IED registrada durante el primer semestre ocurre, por tanto, mientras las empresas mantienen operaciones productivas y destinan recursos a sus instalaciones existentes. El flujo de nuevos capitales se ha concentrado en menor medida en la fabricación de automóviles, camiones y autopartes y ha aumentado su presencia en actividades vinculadas con la manufactura electrónica.
Las cifras de inversión y exportaciones muestran además un cambio en la composición de los sectores manufactureros que reciben capital extranjero y participan en el comercio exterior mexicano. En este escenario, las decisiones relacionadas con el T-MEC, los costos comerciales y la transformación tecnológica forman parte de los factores que las compañías automotrices consideran para sus proyectos de producción e inversión.





















