México perdió posiciones en el Índice de Competitividad Internacional
México retrocedió siete posiciones en el Ranking Mundial de Competitividad 2026, elaborado por el IMD, y se ubicó en el puesto 62 entre 70 economías evaluadas. realestatemarket

México perdió terreno en el escenario internacional de competitividad. El país descendió siete posiciones en el Ranking Mundial de Competitividad 2026 del International Institute for Management Development (IMD) y pasó del lugar 55 al 62 entre las 70 economías analizadas. El informe fue publicado en junio de 2026 y evalúa las condiciones que permiten a los países generar un entorno favorable para las empresas, la inversión y el crecimiento económico.

El retroceso adquiere especial relevancia porque la competitividad no se determina únicamente por el tamaño de una economía. El IMD considera una combinación de factores económicos, institucionales, empresariales y de infraestructura, además de información estadística y una encuesta realizada entre ejecutivos de las economías evaluadas.

México retrocede en los cuatro grandes indicadores

El resultado de 2026 muestra una caída en los cuatro pilares utilizados por el IMD para medir la competitividad de los países.

En desempeño económico, México pasó del puesto 39 al 41. En eficiencia gubernamental, el retroceso fue mayor: descendió del lugar 62 al 67. La eficiencia empresarial cayó del puesto 54 al 57, mientras que infraestructura pasó del lugar 61 al 64.

El deterioro de la eficiencia gubernamental aparece como uno de los principales focos de atención. El propio IMD destaca en su edición de 2026 la importancia de contar con instituciones sólidas y creíbles para que las economías puedan enfrentar mejor un escenario internacional marcado por incertidumbre y fragmentación.

La certeza jurídica se convierte en un desafío

El resultado también reabre el debate sobre las condiciones que México ofrece a quienes buscan invertir y desarrollar actividades productivas.

Especialistas citados en el análisis de los resultados han señalado la certeza jurídica y la confianza en las instituciones como elementos determinantes para mejorar la posición del país. La percepción de incertidumbre puede afectar las decisiones empresariales, particularmente cuando se combina con problemas de seguridad, infraestructura y condiciones regulatorias.

En este escenario, el fortalecimiento del Estado de Derecho y de las instituciones adquiere un papel central. Para el IMD, la solidez institucional es actualmente uno de los factores que pueden marcar la diferencia en la capacidad de una economía para resistir los cambios y mantener condiciones favorables para las empresas.

México queda por debajo de varias economías latinoamericanas

En la clasificación de 2026, Chile ocupó el puesto 43, Colombia el 59, Perú el 60 y México el 62. De esta manera, México quedó por debajo de estas tres economías latinoamericanas en el listado general del IMD.

El resultado representa un desafío para México en momentos en que el país busca aprovechar su posición geográfica y su integración comercial con América del Norte para atraer nuevas inversiones y fortalecer sus cadenas productivas.

Infraestructura y capacidad institucional, entre los retos

La caída en infraestructura refleja dificultades que pueden limitar la capacidad del país para sostener un crecimiento competitivo, mientras que el descenso en eficiencia empresarial evidencia la necesidad de mejorar las condiciones en las que operan las compañías.

A esto se suma el retroceso en eficiencia gubernamental, un indicador especialmente relevante porque las decisiones públicas, la regulación y la calidad de las instituciones tienen efectos directos sobre la actividad económica.

El reto para México es convertir su potencial en resultados

México conserva ventajas importantes por el tamaño de su mercado, su integración con Norteamérica y su capacidad industrial. Sin embargo, el ranking muestra que esas fortalezas no son suficientes por sí solas para garantizar una mejor posición internacional.

La competitividad depende también de contar con instituciones confiables, infraestructura adecuada, seguridad jurídica, talento y condiciones que permitan a las empresas invertir y crecer.

El IMD sostiene que la competitividad debe analizarse desde una perspectiva amplia y no únicamente a partir del producto interno bruto, la productividad o el empleo. Su metodología combina datos económicos con factores políticos, sociales y empresariales para evaluar el entorno general de cada economía.

Una señal de alerta para la economía mexicana

El descenso de siete posiciones representa una señal que obliga a revisar los factores que están limitando el desempeño del país.

México pasó de la posición 55 a la 62 en apenas un año, en una clasificación que este año incluye a 70 economías. El resultado coloca nuevamente en el centro de la discusión la necesidad de fortalecer las instituciones, mejorar la infraestructura, generar mayor certeza para la inversión y elevar la eficiencia del sector público y privado.

Más allá de la posición que ocupa México en una tabla internacional, el desafío está en crear las condiciones necesarias para que el país pueda atraer y retener inversión, generar empleos de mayor productividad y aprovechar sus ventajas dentro de las cadenas de suministro internacionales.