El costo de las megaobras de AMLO: más recursos públicos
Tren Maya, Dos Bocas, AIFA y otros proyectos emblemáticos concentran enormes recursos públicos; especialistas y organismos han cuestionado su rentabilidad, mientras auditorías oficiales muestran un panorama más complejo Reforma

Las grandes obras de infraestructura impulsadas durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se mantienen entre los proyectos que más recursos públicos han concentrado en los últimos años. El Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), el Corredor Interoceánico y otros proyectos estratégicos han requerido inversiones adicionales y, en algunos casos, continúan dependiendo de recursos federales para su operación.

Una revisión de la información publicada por Vanguardia, basada en un reporte de El Universal, señala que ocho proyectos acumulan más de un billón de pesos. Sin embargo, la cifra exacta publicada presenta inconsistencias cuando se suman los montos individuales mencionados en la propia nota, por lo que no es recomendable utilizar ese total como un dato oficial consolidado.

Más allá de la cifra global, los datos disponibles permiten revisar el desempeño de algunas de las principales obras y determinar qué afirmaciones están respaldadas y cuáles deben presentarse con cautela.

El Tren Maya, entre inversión y subsidios

El Tren Maya es uno de los proyectos que más recursos ha recibido durante los últimos años.

La información publicada recientemente señala un costo cercano a los 500 mil millones de pesos, aunque el monto final depende del periodo y de los conceptos que se incluyan en el cálculo.

Uno de los principales cuestionamientos actuales está relacionado con sus necesidades de financiamiento. Para 2026, documentación presupuestaria citada por medios nacionales contempla un presupuesto de alrededor de 32 mil millones de pesos, de los cuales aproximadamente 96% corresponde a subsidios y apoyos fiscales, mientras que los ingresos previstos por prestación de servicios son considerablemente menores.

Esto permite afirmar que el proyecto continúa dependiendo ampliamente de recursos públicos para su funcionamiento, pero no significa que el tren sea "inservible". Su evaluación debe considerar también sus objetivos de conectividad, turismo y desarrollo regional.

La ASF, por su parte, ha realizado diversas auditorías sobre el proyecto. En una revisión de la Cuenta Pública 2024, por ejemplo, determinó que un tramo específico del Tren Maya revisado contaba con recursos autorizados y que los montos reportados como ejercidos coincidían con la documentación presentada.

Por ello, sería incorrecto utilizar una auditoría determinada para afirmar que todo el proyecto fue irregular o que todos sus recursos fueron mal utilizados.

Dos Bocas multiplicó el presupuesto inicial

La refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Tabasco, representa otro de los proyectos más costosos del sexenio anterior.

El costo oficial reportado para la obra se ha elevado por encima de los 20 mil millones de dólares, llegando a alrededor de 21 mil millones de dólares, una cifra muy superior a los aproximadamente 8 mil millones de dólares que López Obrador había planteado inicialmente como referencia para su construcción.

El incremento representa uno de los principales cuestionamientos financieros alrededor del proyecto.

Sin embargo, también aquí es necesario evitar una conclusión absoluta. Un mayor costo respecto al presupuesto inicial constituye un sobrecosto, pero por sí mismo no demuestra que haya existido corrupción o que la obra carezca de utilidad. Para sostener una acusación de ese tipo se requieren investigaciones y resoluciones específicas.

El AIFA continúa dentro del debate

El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, inaugurado en marzo de 2022, fue concebido como una pieza fundamental del sistema aeroportuario del Valle de México.

El proyecto ha recibido críticas por el costo final y por la evolución de su operación, aunque también ha registrado crecimiento en el número de pasajeros y nuevas rutas.

Por ello, decir que el AIFA "no cumplió su cometido" como una afirmación definitiva resulta demasiado categórico. Lo correcto es señalar que existe un debate sobre si ha alcanzado los objetivos originalmente planteados y sobre la distribución de pasajeros entre los aeropuertos de la zona metropolitana.

El propio AIFA mantiene información oficial sobre sus operaciones, servicios y conectividad.

El Corredor Interoceánico enfrenta fuertes necesidades de financiamiento

El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec también aparece entre los proyectos señalados por sus costos crecientes.

La información publicada recientemente apunta a un gasto acumulado cercano a 62 mil millones de pesos, frente a estimaciones iniciales considerablemente menores.

Uno de los datos más relevantes es el señalado sobre su operación ferroviaria: reportes recientes indican que alrededor de 97% de sus costos operativos son cubiertos con recursos públicos, mientras los ingresos comerciales representan una proporción reducida.

Además, se han documentado varios incidentes ferroviarios, incluido el descarrilamiento ocurrido en Oaxaca que dejó personas fallecidas y heridas. Sin embargo, atribuir todos estos problemas exclusivamente a falta de mantenimiento requeriría una investigación técnica específica.

Mexicana todavía depende del apoyo público

La nueva Mexicana de Aviación, relanzada durante el gobierno de López Obrador y administrada por el Estado, también ha requerido recursos públicos.

Reportes recientes estiman que el proyecto ha implicado alrededor de 38 mil millones de pesos en recursos, asignaciones y compromisos. No obstante, aquí existe una precisión fundamental: no todo ese monto corresponde necesariamente a dinero ya ejercido, ya que parte incluye compromisos relacionados con la adquisición de aeronaves.

La aerolínea registró pérdidas de 941 millones de pesos durante 2025 y otros 513 millones durante el primer semestre de 2026, mientras su participación en el mercado nacional permanecía alrededor de 0.8%.

Estos datos sí permiten afirmar que Mexicana todavía no alcanza la autosuficiencia financiera y continúa necesitando respaldo público.

La Megafarmacia también aumentó su costo

Otro de los proyectos cuestionados es la Megafarmacia del Bienestar, ubicada en Huehuetoca, Estado de México.

De acuerdo con información publicada por El Universal, el costo total del proyecto alcanzó 17 mil 635 millones 763 mil 330 pesos en 2026, después de varias modificaciones presupuestales. El monto representa un incremento de aproximadamente 39% respecto de la cifra reportada en 2024.

La principal controversia no se limita al costo, sino también a su funcionamiento y capacidad para surtir medicamentos.

Los cuestionamientos sobre su eficacia han generado llamados para revisar el proyecto y sus resultados. Sin embargo, nuevamente, es necesario diferenciar entre un proyecto con problemas de operación y una obra que pueda calificarse jurídicamente como un fracaso o un desperdicio de recursos.

¿Todas las megaobras fueron un desperdicio?

Los datos disponibles no permiten responder con un simple sí o no.

El IMCO ya había advertido en 2024 que proyectos como el Tren Maya, Dos Bocas y el AIFA presentaban dudas respecto de su rentabilidad social y que, en algunos casos, los análisis costo-beneficio no eran públicos, no estaban disponibles o presentaban problemas que impedían evaluar adecuadamente si los beneficios superarían los costos.

Esta observación es relevante porque permite abordar el debate desde una perspectiva económica y no solamente política.

Una infraestructura pública puede ser financieramente deficitaria y, aun así, generar beneficios sociales, económicos o estratégicos. Pero también es legítimo cuestionar cuánto cuesta mantenerla y si esos beneficios justifican los recursos destinados.

La Auditoría Superior ofrece un panorama más complejo

Las revisiones de la Auditoría Superior de la Federación muestran que no todos los proyectos pueden ser agrupados bajo una sola conclusión.

En el caso del Tren Maya, por ejemplo, auditorías de la Cuenta Pública 2024 documentaron que determinadas obras revisadas contaron con recursos autorizados y que algunas observaciones fueron solventadas después de que las entidades proporcionaron documentación adicional.

Esto significa que no debe confundirse la existencia de sobrecostos o cuestionamientos de eficiencia con la comprobación de un delito.

Para efectos periodísticos, es importante mantener esa diferencia: un proyecto puede ser caro, depender de subsidios o tener resultados inferiores a los esperados sin que ello implique automáticamente corrupción.

Un legado que seguirá bajo evaluación

Las megaobras construidas durante el gobierno de López Obrador continuarán requiriendo recursos durante la administración de Claudia Sheinbaum.

El debate ya no se limita a cuánto costó construirlas, sino a cuánto costará mantenerlas, cuánto generarán en ingresos y cuáles serán sus beneficios para la población durante los próximos años.

El desafío para el Gobierno Federal será demostrar que estas inversiones pueden alcanzar los objetivos para los que fueron diseñadas y que los recursos públicos destinados a su operación producen beneficios que justifiquen su costo.

Por ahora, los datos disponibles muestran sobrecostos importantes en algunos proyectos, dependencia de subsidios en otros y resultados todavía cuestionados, pero también evidencian que no todas las afirmaciones negativas que circulan sobre estas obras pueden presentarse como hechos comprobados.