Embajada de EE.UU. en México advierte que ”apoyar a los narcoterroristas tiene consecuencias”
La acusación contra José Ángel Flores Flores se presenta tras la designación del Cártel del Golfo como organización terrorista extranjera; Sheinbaum cuestiona las acciones de Estados Unidos.

La Embajada de Estados Unidos en México lanzó este jueves un mensaje directo a través de su cuenta en la red social X: la administración del presidente Donald Trump está utilizando todas las herramientas disponibles para combatir a los cárteles mexicanos y exigir cuentas a quienes los apoyen. "Apoyar a los narcoterroristas tiene consecuencias", concluyó la publicación, en la que también se reafirmó la colaboración con México para enfrentar al crimen organizado y fortalecer la seguridad en ambos países.
El mensaje diplomático no llegó solo. Acompañando la publicación de la Embajada, se compartió una información del Distrito Sur de Texas de la Fiscalía de los Estados Unidos, donde el fiscal federal Aarón Reitz anunció cargos contra un inmigrante indocumentado acusado de brindar apoyo material al Cártel del Golfo.
El caso que puso el ejemplo: José Ángel Flores Flores
El caso mencionado por la Embajada tiene nombre y apellido. El fiscal federal del Distrito Sur de Texas, Aaron Reitz, anunció una acusación formal contra José Ángel Flores Flores, ciudadano mexicano originario de Reynosa, Tamaulipas, por proporcionar apoyo material al Cártel del Golfo. El caso forma parte de una segunda acusación sustitutiva presentada el 15 de septiembre ante la Corte de Distrito del Sur de Texas, división McAllen.
Flores Flores fue detenido por la Patrulla Fronteriza el 10 de julio de 2026, cuando oficiales interceptaron a tres personas que habían ingresado ilegalmente a Estados Unidos cerca de Mission, Texas. Durante el procesamiento, uno de los oficiales detectó inconsistencias en la edad que el sujeto había declarado y, tras revisar sus antecedentes, determinó que era adulto.
Lo que encontraron en su teléfono fue clave. Una revisión del teléfono del detenido permitió a los investigadores encontrar videos e imágenes que presuntamente muestran al acusado desmembrando un cadáver, restos humanos y un recipiente con partes de cuerpos siendo consumidas por el fuego. El fiscal Aaron Reitz afirmó que durante el interrogatorio, el detenido reconoció su participación en la organización: "Flores Flores incluso nos dijo que era un sicario y que había trabajado para el Cártel del Golfo durante el último año".
De acuerdo con Reitz, Flores Flores describió sus funciones como vigilar posibles objetivos y monitorear las comunicaciones de autoridades mexicanas y grupos rivales, y había sido asignado al sector de Reynosa. Flores Flores enfrenta tres cargos: apoyo material a una organización terrorista extranjera y conspiración para brindar ese apoyo —ambos con pena máxima de 20 años de prisión—, además de reingreso ilegal. El fiscal explicó que, de no existir la designación del Cártel del Golfo como organización terrorista, Flores Flores únicamente habría enfrentado el cargo menor por reingreso ilegal.
El fiscal federal Aaron Reitz describió este como el primer cargo de este tipo presentado en ese distrito contra un integrante del Cártel del Golfo desde que el gobierno de Donald Trump designó esa organización como grupo terrorista. El Cártel del Golfo recibió esa clasificación el 20 de febrero de 2025.
La determinación anual de Trump: reconocimiento con exigencias
El contexto de la advertencia diplomática se entiende mejor a la luz del documento que Trump publicó un día antes. El presidente Donald Trump señaló el miércoles 16 de septiembre, en el contexto del 216 aniversario de la Independencia de México, que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hace un buen trabajo en la lucha contra el narcotráfico, sin embargo, dijo, el país debe fomentar más participación del sector privado en esa labor, así como incrementar inspecciones aduaneras e invertir más en sus esfuerzos de seguridad.
Trump presentó esta postura en su Determinación Presidencial Anual sobre los Principales Países de Tránsito o Producción Ilícita de Drogas para el Año Fiscal 2027, documento que la Casa Blanca entregó al Congreso de Estados Unidos.
En ese texto, los reconocimientos coexistieron con exigencias puntuales. El informe reconoció a la administración de la mandataria mexicana por "la incautación de mayores volúmenes de drogas, el desmantelamiento de laboratorios clandestinos y el despliegue de recursos adicionales de seguridad y militares en nuestra frontera compartida". Asimismo, Trump destacó el aumento de la cooperación en materia de seguridad entre Estados Unidos y México, que considera que ha contribuido a eliminar a algunos de los jefes de cárteles más notorios del mundo, incluido El Mencho.
Pero las exigencias fueron igualmente explícitas. "Las inversiones actuales de México en sus fuerzas de seguridad son insuficientes para sostener y ampliar sus campañas contra los narcoterroristas, sus finanzas y sus redes criminales", sostuvo Trump. El mandatario pidió también que México exponga, detenga y procese a los numerosos funcionarios públicos corruptos que han ayudado y encubierto a los cárteles, traicionando así la seguridad y la soberanía de su propio país.
La lista de principales países de tránsito o de producción de drogas ilícitas que figura en la determinación presidencial de este año se mantiene sin cambios con respecto a 2025 e incluye a Afganistán, Bahamas, Belice, Bolivia, Birmania, China, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, México, Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú y Venezuela.
Sheinbaum responde: "¿Qué pasa del otro lado?"
La presidenta Claudia Sheinbaum no dejó pasar las declaraciones de Trump sin respuesta. Durante su conferencia mañanera de este jueves en Palacio Nacional, la mandataria planteó un contraargumento que va más allá de la simple defensa. Sheinbaum afirmó que las autoridades mexicanas realizan acciones para detener a integrantes de organizaciones criminales y cuestionó qué medidas se aplican en el país vecino para combatir el consumo de drogas, el lavado de dinero y el tráfico ilegal de armas hacia México. "Me gustaría escuchar o ver un reporte de lo que hace el gobierno de Estados Unidos en Estados Unidos", señaló.
La mandataria cuestionó directamente: "¿Dónde está el trabajo que se hace para detener a todos los cárteles o distribuidores de droga en los Estados Unidos? ¿Qué pasa con el lavado de dinero en los Estados Unidos? Nosotros en México estamos actuando. ¿Qué pasa del otro lado?"
Al rechazar supervisión externa contra la corrupción, la mandataria exigió a Estados Unidos transparentar sus acciones sobre el consumo de drogas, el lavado de dinero y el tráfico ilegal de armas. Sheinbaum hizo referencia además a la crisis de opioides en ese país, señalando que "proviene principalmente de medicamentos que se autorizaron a pesar de que se sabía que iban a provocar adicción".
La presidenta sostuvo que las autoridades mexicanas investigan los posibles nexos entre servidores públicos y organizaciones criminales, pero rechazó que el país necesite ser juzgado desde el extranjero: "Nosotros no necesitamos que nos juzguen desde afuera. Sabemos cuáles son los problemas de México y lo informamos".
La designación como terroristas: la herramienta legal que lo cambia todo
Detrás de la advertencia de la Embajada y del caso Flores Flores hay una pieza jurídica clave que explica el tono de Washington. El caso se enmarca en la estrategia del gobierno estadounidense contra los cárteles mexicanos, después de que el presidente Donald Trump designara a determinados grupos criminales como organizaciones terroristas extranjeras. El Cártel del Golfo recibió esa clasificación el 20 de febrero de 2025. El fiscal federal Aaron Reitz afirmó que la designación otorgó a las agencias federales nuevas herramientas legales para combatir y desmantelar las actividades de estos grupos.
"Flores Flores es solo uno de los acusados hoy. Pero bajo el liderazgo del presidente Trump y la fiscal general Blanche, la Fiscalía del Distrito Sur de Texas está a la vanguardia en la lucha por hacer que Estados Unidos vuelva a ser seguro mediante la destrucción y el desmantelamiento de estos cárteles terroristas", se señaló en la publicación compartida por la Embajada.
El intercambio diplomático de este jueves refleja la dinámica que define la relación binacional en materia de seguridad: Washington presiona con reconocimientos condicionados y herramientas legales expandidas; Ciudad de México responde con soberanía y señalando la responsabilidad compartida de ambos lados de la frontera.





















