Fintech México respalda Ley de Economía Digital, pero pide reglas
La industria fintech respaldó la nueva Ley de Economía Digital, pero pidió que su aplicación mantenga la competencia y la neutralidad tecnológica para evitar ventajas entre participantes del sistema de pagos. Archivo/IBTimes México

La Asociación Fintech México respaldó la iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, pero planteó que su implementación debe mantener condiciones de competencia entre los distintos participantes del mercado. El gremio considera que establecer en la legislación una política pública para acelerar los pagos electrónicos puede dar mayor certidumbre al sector, aunque advirtió que las nuevas obligaciones deben evitar favorecer a una tecnología o proveedor específico.

La propuesta forma parte del paquete de iniciativas presentado por el Ejecutivo federal para avanzar en la digitalización de la economía mexicana y reducir gradualmente la dependencia del efectivo. El proyecto fue presentado ante la Cámara de Diputados el 9 de septiembre de 2026 y actualmente se encuentra pendiente de análisis en comisiones.

Uno de los principales objetivos de la iniciativa es cerrar la brecha entre la infraestructura digital que ya existe en México y el uso cotidiano que hacen de ella consumidores, comercios y autoridades. El proyecto contempla pagos mediante tarjetas, códigos QR, transferencias electrónicas y otras herramientas digitales, además de mecanismos para facilitar la contratación remota de servicios financieros.

Para Fintech México, convertir estos objetivos en una política de Estado puede ayudar a que la adopción de los pagos electrónicos deje de depender únicamente de iniciativas individuales de bancos, fintechs y otros participantes. Sin embargo, el organismo considera que este avance debe realizarse sin reducir los incentivos para que las empresas continúen invirtiendo en infraestructura, innovación y seguridad.

El QR entra al centro del debate

Uno de los puntos que genera reservas dentro del sector es la posibilidad de establecer obligaciones relacionadas con la aceptación de códigos QR en terminales punto de venta.

La iniciativa plantea que proveedores de bienes y servicios, así como autoridades de los tres niveles de gobierno, deberán contar con la infraestructura necesaria para aceptar medios de pago electrónicos y digitales. También establece que deberán informar a los usuarios cuáles son los medios disponibles y adoptar medidas para enfrentar posibles contingencias que impidan las operaciones electrónicas.

Fintech México considera que estas disposiciones deben acompañarse de reglas claras sobre costos, responsabilidades y tiempos de implementación. El objetivo, señaló el gremio, es evitar que una obligación tecnológica termine elevando los costos de operación o genere condiciones desiguales entre los participantes.

La preocupación adquiere relevancia en un mercado donde la tecnología de pagos continúa evolucionando. Datos difundidos recientemente por Visa y Fintech México señalan que 36% de los pagos presenciales con tarjeta en terminales punto de venta ya son contactless, frente a 18% registrado en enero de 2025. Sin embargo, el promedio de América Latina supera 80%, lo que muestra que todavía existe margen para ampliar la adopción de estas herramientas en México.

Gobierno y empresas, obligados a acelerar la digitalización

Otro de los cambios relevantes planteados por la iniciativa es que las autoridades de los tres niveles de gobierno deberán aceptar pagos digitales para sus trámites y servicios.

La medida busca que el uso de medios electrónicos no se limite al sector privado y que los ciudadanos puedan realizar cada vez más operaciones con dependencias públicas sin recurrir al efectivo.

Para la industria fintech, esta disposición puede convertirse en uno de los principales motores de adopción, debido al volumen de operaciones que diariamente realizan ciudadanos y empresas con gobiernos municipales, estatales y federal.

La iniciativa también contempla que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público pueda identificar sectores estratégicos y actividades relevantes en los que los pagos electrónicos sean el único medio de pago permitido. De acuerdo con información sobre el proyecto, esta transición tendría que considerar periodos de implementación y excepciones para situaciones de contingencia.

Entre los sectores que han sido mencionados públicamente como posibles candidatos se encuentran las gasolineras y las casetas de peaje, aunque la definición formal dependerá del proceso legislativo y de las disposiciones posteriores.

CURP Digital y expediente ciudadano

La propuesta también busca modificar la manera en que las personas pueden contratar servicios financieros a distancia.

Uno de sus componentes es reconocer la CURP Digital y el Expediente Digital Ciudadano como mecanismos de confianza para facilitar procesos de identificación y contratación remota. Esto permitiría que una persona o una micro, pequeña o mediana empresa pueda realizar determinados procesos financieros sin necesidad de acudir físicamente a una sucursal.

Fintech México considera que esta medida puede reducir barreras de acceso y facilitar la incorporación de nuevos usuarios al sistema financiero formal. No obstante, también plantea que las reglas secundarias deben evitar que los nuevos mecanismos generen duplicidad de procesos o cargas adicionales para empresas y consumidores.

La asociación también destacó la posibilidad de ampliar los niveles de operación de las cuentas de depósito a la vista y facilitar el uso de transferencias electrónicas. En conjunto, estas medidas buscan que más personas puedan utilizar herramientas financieras digitales con mayor facilidad.

México todavía enfrenta un reto de adopción

El debate sobre la nueva legislación ocurre en un país donde el efectivo continúa teniendo un peso importante en las operaciones cotidianas.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, citados recientemente por Imagen Radio, el uso de efectivo en compras de hasta 500 pesos disminuyó de 90.1% en 2021 a 85.2% en 2024. En contraste, el uso de transferencias y aplicaciones móviles pasó de 1.6% a 4.4% durante el mismo periodo.

Para la industria, estas cifras muestran que el desafío no consiste únicamente en construir infraestructura, sino en conseguir que consumidores y negocios incorporen los pagos digitales a sus actividades habituales.

Fintech México sostiene que para lograrlo será necesario mantener un ecosistema abierto a distintas tecnologías y proveedores. La organización considera que la competencia puede favorecer la innovación, mejorar la experiencia de los usuarios y mantener incentivos para continuar invirtiendo en nuevas soluciones.

La discusión apenas comienza

La Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos todavía se encuentra en proceso legislativo y su contenido puede modificarse durante la discusión en el Congreso. El proyecto fue turnado a comisiones de la Cámara de Diputados, por lo que las obligaciones definitivas y los mecanismos para aplicarlas aún están sujetos al debate parlamentario.

En este escenario, Fintech México manifestó su disposición a participar en la discusión con el Congreso, la Secretaría de Hacienda, Banco de México, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y otras autoridades.

El reto será encontrar un equilibrio entre acelerar la transición hacia una economía con mayor uso de pagos digitales y mantener un mercado donde diferentes empresas y tecnologías puedan competir en condiciones similares. Para el sector fintech, la digitalización puede avanzar con mayor rapidez si las nuevas reglas generan certidumbre, preservan la innovación y evitan que la regulación determine de antemano qué tecnología debe prevalecer.