Ebrard pide cooperación global ante el exceso de acero y defiende a la industria mexicana
Marcelo Ebrard defendió las condiciones de los productores mexicanos mientras continúan las negociaciones con Estados Unidos por los aranceles al acero y al aluminio.

México llevó al debate comercial del G20 la necesidad de coordinar medidas internacionales frente al exceso de capacidad siderúrgica, un problema que presiona a los productores y mantiene bajo discusión las condiciones de competencia en el mercado mundial del acero.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, participó este miércoles en Milwaukee, Wisconsin, en el Foro Global sobre el Exceso de Capacidad Siderúrgica, donde representantes de las economías participantes adoptaron un marco de acción conjunta para abordar las causas y los efectos de la sobrecapacidad mundial. La reunión se celebró en el contexto de los encuentros ministeriales de comercio del G20.
Durante su intervención, Ebrard defendió la posición de la industria mexicana y sostuvo que los productores nacionales enfrentan condiciones distintas a las de competidores de otros países. El funcionario destacó que el sector siderúrgico mexicano opera sin subsidios, según la posición expuesta por la Secretaría de Economía, y señaló diferencias en los estándares productivos y en las prácticas comerciales que inciden en la competencia internacional.
El planteamiento mexicano se desarrolla mientras el Gobierno federal negocia con Estados Unidos una reducción de los aranceles aplicados al acero y al aluminio. Las conversaciones forman parte de los asuntos comerciales que ambos países mantienen abiertos, junto con las discusiones sobre automóviles, componentes industriales y las cadenas regionales de suministro.
Luis Rosendo Gutiérrez, subsecretario de Comercio Exterior, informó el mismo 30 de septiembre que México consideraba estar cerca de alcanzar un acuerdo para reducir esos gravámenes. Sin embargo, explicó que las negociaciones específicas sobre acero y aluminio se encontraban en pausa, mientras continuaban los contactos comerciales.
Un problema que podría aumentar en los próximos años
Las cifras presentadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dimensionan el desafío para el sector. La capacidad siderúrgica excedente mundial, estimada en 601 millones de toneladas en 2024, podría alcanzar 745 millones en 2028. De concretarse esa proyección, el excedente superaría en 319 millones de toneladas la producción conjunta actual de los miembros del foro.
La sobrecapacidad ocurre cuando la capacidad instalada para producir acero supera la demanda que puede absorber el mercado. En ese contexto, el volumen disponible para exportación puede intensificar la competencia entre fabricantes y aumentar las tensiones comerciales, especialmente cuando los gobiernos cuestionan los subsidios, las ayudas públicas o las condiciones bajo las cuales operan los productores de otros países.
El marco adoptado en Milwaukee contempla medidas de cooperación para abordar las causas del exceso de producción. Entre los puntos señalados figuran una mayor transparencia sobre los mercados y las cadenas de suministro, así como acciones basadas en evidencia para responder a los efectos de la sobrecapacidad.
La reunión también refleja las diferencias entre los países sobre cómo responder al problema. Mientras algunos gobiernos recurren a aranceles para proteger a sus fabricantes, el foro busca establecer mecanismos de coordinación y mayor información sobre las condiciones que influyen en la producción y el comercio del acero.
El frente comercial con Estados Unidos sigue abierto
Para México, la discusión internacional coincide con la búsqueda de mejores condiciones de acceso al mercado estadounidense. Los gravámenes al acero y al aluminio forman parte de los asuntos que la Secretaría de Economía intenta resolver mediante negociaciones bilaterales.
La dependencia también ha señalado medidas para reforzar la trazabilidad de las importaciones siderúrgicas, entre ellas el análisis automatizado de operaciones comerciales y los requisitos de información sobre los productos importados. Estas herramientas buscan mejorar la supervisión de las mercancías que ingresan al país.
Ebrard sostuvo encuentros con representantes comerciales de India, la Unión Europea, Japón y Argentina durante las actividades en Milwaukee. La agenda mexicana incluyó tanto las reuniones multilaterales del G20 como conversaciones con socios comerciales sobre distintos sectores de exportación.
El resultado del foro establece un marco internacional para seguir abordando el exceso de capacidad siderúrgica, pero las negociaciones sobre los aranceles estadounidenses al acero y al aluminio continúan por una vía bilateral. Para la industria mexicana, ambos procesos forman parte de las discusiones sobre acceso a mercados, competencia y condiciones de producción.

