México Lindy Querido celebra el swing y el jazz
Aunque nació hace más de un siglo en Estados Unidos, el swing sigue conquistando a nuevas generaciones en México. Del 11 al 13 de septiembre, la Ciudad de México será escenario del Festival México Lindy Querido, un encuentro que reunirá a bailarines, amantes del jazz y público interesado en descubrir este ritmo, con actividades enfocadas en el baile, la música y la convivencia. Gemini/IBTimes México

El swing, un estilo nacido en Estados Unidos hace más de un siglo, mantiene una comunidad activa en México y encuentra en la Ciudad de México uno de sus principales puntos de encuentro. Del 11 al 13 de septiembre de 2026, se realizará la segunda edición de México Lindy Querido, un festival dedicado al Lindy Hop y al jazz que busca combinar la tradición de estos bailes con elementos de la cultura mexicana. El programa contempla clases, fiestas, música en vivo, competencias y actividades culturales.

Más que un encuentro de baile, el festival busca convertirse en un espacio para conocer personas, compartir experiencias y fortalecer una comunidad que ha crecido en los últimos años. La propuesta parte de una idea sencilla: recuperar el carácter social que históricamente ha acompañado al swing y crear espacios donde personas con distintos niveles de experiencia puedan convivir alrededor de la música y el baile.

El crecimiento de esta escena también refleja un cambio generacional. Aunque el swing y sus diferentes estilos tienen raíces que se remontan a las primeras décadas del siglo XX, en México buena parte de quienes actualmente lo practican son adultos jóvenes. El Lindy Hop, el Solo Jazz, el Charleston, el Balboa y otras disciplinas han encontrado nuevos seguidores interesados tanto en aprender los pasos como en conocer la historia y cultura que existe detrás de estos ritmos.

La expansión de la comunidad también ha llevado el baile fuera de la Ciudad de México. Actualmente existen grupos y escuelas vinculados con el swing en distintas entidades del país, lo que ha permitido crear una red de bailarines que participa en encuentros, clases y festivales. Para muchos de ellos, las reuniones sociales son tan importantes como la formación técnica, debido a que el baile funciona como una herramienta para generar vínculos y ampliar la comunidad.

Un baile que rompe con los roles tradicionales

Uno de los elementos que distingue a la escena del swing es la flexibilidad con la que se entiende el baile en pareja. En disciplinas tradicionales suele asociarse un determinado papel con hombres o mujeres; en el Lindy Hop, en cambio, los participantes pueden elegir el rol que desean desarrollar.

Las figuras de leader y follower se entienden principalmente como funciones dentro del baile y no necesariamente como papeles relacionados con el género. Esta dinámica ha contribuido a que las pistas sean espacios abiertos para personas con diferentes identidades, edades y experiencias.

El carácter social también es parte fundamental de la actividad. Los participantes pueden bailar con distintas personas durante una misma sesión, aprender de diferentes estilos y establecer relaciones con integrantes de otras comunidades. Por ello, festivales como México Lindy Querido funcionan también como puntos de conexión para una escena que continúa creciendo.

Swing con identidad mexicana

La segunda edición del festival busca darle un sello propio al movimiento en México. La organización plantea combinar los elementos tradicionales del Lindy Hop y el jazz con referencias visuales y culturales mexicanas, de manera que el encuentro no sea simplemente una reproducción de los festivales realizados en Estados Unidos o Europa.

Esta identidad se refleja también en las actividades programadas. De acuerdo con la información disponible del festival, el encuentro contempla talleres, baile social, música en vivo, fiestas, competencias y actividades culturales, además de propuestas inspiradas en elementos de la cultura mexicana.

Entre los espacios considerados para el festival se encuentra el Salón de los Ferrocarrileros, donde se desarrollarán actividades sociales y fiestas. La programación también contempla la participación de profesores y artistas internacionales, lo que permitirá a los asistentes conocer diferentes maneras de interpretar estos estilos.

La bailarina Laura Glaess, por ejemplo, tiene programada su participación en México Lindy Querido como parte de su calendario internacional de 2026.

El festival forma parte además del calendario internacional de encuentros de swing. Diversos sitios especializados en esta disciplina registran a México Lindy Querido entre los festivales de Lindy Hop y jazz programados para septiembre de 2026.

Una comunidad que sigue creciendo

El interés por el swing en México demuestra que los bailes asociados con otras épocas pueden encontrar nuevos públicos cuando se convierten en experiencias sociales y culturales. Para sus participantes, aprender una coreografía no es el único objetivo: también significa escuchar música, conocer personas, recuperar estilos de baile y formar parte de una comunidad.

México Lindy Querido llega así a su segunda edición con una propuesta que combina baile, jazz, cultura mexicana y convivencia. Durante tres días, la capital mexicana será punto de encuentro para bailarines locales y visitantes que buscan acercarse a una disciplina que, pese a sus raíces centenarias, continúa encontrando nuevas generaciones dispuestas a mantenerla viva.