La propuesta del Paquete Económico 2027 contempla una disminución real
La propuesta del Paquete Económico 2027 contempla una disminución real de los recursos destinados a promover, regular y generar información sobre la actividad minera, en un momento en que los minerales críticos ganan importancia estratégica para México. Mina La Colorada

El Gobierno de México plantea para 2027 un recorte significativo en los recursos destinados a la actividad minera, de acuerdo con el proyecto de Presupuesto de Egresos presentado dentro del Paquete Económico. La reducción alcanza 44.5% en términos reales para las funciones relacionadas con la extracción de recursos minerales, con excepción de los combustibles minerales.

La partida propuesta para el próximo año asciende a 96 millones 156 mil 602 pesos, frente a los 173 millones 26 mil 937 pesos contemplados en el presupuesto vigente. Estos recursos están relacionados con tareas de promoción, regulación y generación de información geológica necesarias para el desarrollo de la actividad minera.

El ajuste adquiere especial relevancia porque ocurre en un momento en que la minería ha dejado de ser vista únicamente como una actividad extractiva y se ha convertido en un componente estratégico de las cadenas industriales y tecnológicas. El acceso a minerales como cobre, litio, níquel, cobalto y tierras raras es cada vez más importante para sectores vinculados con baterías, vehículos eléctricos, infraestructura, electrónica y transición energética.

Dentro de la distribución propuesta para 2027 aparecen movimientos diferenciados. La Unidad de Coordinación de Actividades Extractivas tendría recursos por 27.7 millones de pesos, una disminución real de 8.1%; la Dirección General de Minas recibiría alrededor de 42.5 millones, lo que representa una reducción de 65.3%; mientras que la Dirección General de Desarrollo Minero tendría cerca de 28 millones, con un incremento real de 23.4%.

El mayor ajuste se concentra así en la Dirección General de Minas, área vinculada con funciones regulatorias y administrativas del sector. La reducción contrasta con la creciente presión internacional por garantizar el suministro de minerales considerados críticos y estratégicos.

México participa en cadenas de producción de distintos minerales y cuenta con una posición relevante en metales como plata, cobre, oro, zinc y otros recursos utilizados por industrias nacionales y extranjeras. En el nuevo escenario geopolítico, la disponibilidad de materias primas se ha convertido además en un elemento de competitividad y seguridad económica.

El proyecto plantea 230 millones 390 mil 178 pesos para el Servicio Geológico Mexicano, alrededor de 3.1% menos en términos reales que los recursos previstos para 2026. Este organismo desarrolla infraestructura cartográfica, geofísica y geoquímica, estudia yacimientos y riesgos, y proporciona información especializada para el conocimiento del potencial minero del país.

El recorte llega, además, en un contexto en el que el Gobierno federal busca mejorar sus ingresos sin crear nuevos impuestos. El Paquete Económico 2027 apuesta por incrementar la recaudación mediante una mayor fiscalización, ampliación de la base tributaria y combate a mecanismos de evasión. Hacienda proyecta que los ingresos tributarios alcancen 15.9% del PIB el próximo año.

La discusión sobre el presupuesto minero también se conecta con una pregunta más amplia para la economía mexicana: cómo aprovechar los recursos minerales estratégicos en un momento de transformación industrial sin descuidar la exploración, la información geológica y las capacidades institucionales necesarias para atraer nuevas inversiones.

El proyecto presupuestario todavía deberá ser analizado y aprobado por el Congreso. Por ello, las cifras planteadas para el sector minero pueden modificarse durante el proceso legislativo.

El debate adquiere particular importancia para México frente a la competencia internacional por minerales críticos. Mientras las principales economías buscan asegurar cadenas de suministro para sus industrias tecnológicas y energéticas, el país tendrá que definir cuánto está dispuesto a invertir en conocer, desarrollar y aprovechar sus propios recursos minerales.