De Seattle al Tri y la Liga MX: Obed Vargas y Danny Leyva abren una nueva ruta para México
Ambos mediocampistas nacieron en Estados Unidos, se formaron en la academia de los Sounders y ahora representan caminos distintos para el futbolista de raíces mexicanas.

Seattle Sounders se convirtió, casi sin proponérselo, en un punto estratégico para el futbol mexicano. Dos mediocampistas nacidos en Estados Unidos y desarrollados en su academia, Obed Vargas y Danny Leyva, muestran hoy hasta dónde puede llegar el talento de raíces mexicanas formado fuera de la Liga MX: uno pertenece al Atlético de Madrid y acaba de sumar minutos con la Selección Mexicana; el otro intenta consolidarse con Necaxa.
La actualidad de Vargas es especialmente relevante. El mediocampista de 21 años fue convocado por Rafael Márquez para la Fecha FIFA de septiembre y participó el pasado 27 de septiembre en el empate 1-1 entre México y Colombia. Ingresó al minuto 63 y disputó los últimos 26 minutos, formando parte de los cambios con los que el nuevo seleccionador buscó modificar el funcionamiento del mediocampo. El propio Atlético de Madrid confirmó su convocatoria con el Tricolor.
Su presente contrasta con sus orígenes. Vargas nació en Anchorage, Alaska, en 2005, dentro de una familia mexicana, y llegó muy joven a la estructura de Seattle. Debutó en la MLS con apenas 15 años, antes de convertirse en una de las principales piezas surgidas de la academia de los Sounders.
El crecimiento terminó llevándolo a Europa. Desde febrero de 2026 pertenece al Atlético de Madrid, donde tiene contrato hasta junio de 2030. Durante la temporada 2025-2026 disputó 12 encuentros de LaLiga, ocho como titular, acumuló 739 minutos y registró una asistencia. En la actual campaña todavía busca hacerse un espacio estable dentro de una plantilla con fuerte competencia en el mediocampo.
Su situación vuelve particularmente importante cada aparición con México. Vargas no solamente representa una alternativa para Rafael Márquez: también ejemplifica un cambio en el reclutamiento del Tricolor. Después de representar a Estados Unidos en categorías juveniles, optó por defender internacionalmente a México y ahora forma parte de la primera convocatoria del nuevo proceso rumbo a 2030.
El otro nombre de esta historia es Danny Leyva, nacido en Las Vegas en 2003. También llegó adolescente a Seattle, debutó con 15 años y construyó su carrera como mediocampista de recuperación y distribución. A diferencia de Vargas, su siguiente gran oportunidad no apareció en Europa, sino al sur de la frontera.
Leyva juega actualmente con Necaxa y durante el Apertura 2026 ha participado en ocho partidos de Liga MX, acumulando 549 minutos. Su utilización ha variado entre el mediocampo defensivo y posiciones más adelantadas, una muestra de la versatilidad que desarrolló durante sus años en Seattle.
Antes de llegar a México dejó una actuación que resumió buena parte de sus cualidades. En agosto de 2025 consiguió tres asistencias en la victoria 5-2 de Seattle sobre Sporting Kansas City, uno de los partidos más productivos de su etapa en la MLS. Aquella temporada terminó siendo importante para demostrar que podía asumir mayores responsabilidades en el primer equipo.
Vargas y Leyva comparten academia, raíces y una precocidad poco habitual, pero sus trayectorias ya no son iguales. El primero alcanzó Europa y continúa dentro del radar de la Selección Mexicana; el segundo utiliza la Liga MX como plataforma para construir una nueva etapa profesional. Precisamente esa diferencia hace que sus casos resulten útiles para entender la dimensión que ha adquirido el futbolista mexicoamericano.
Seattle lleva años trabajando en ese terreno. La organización ha desarrollado una estructura juvenil alrededor de Starfire Sports, en Tukwila, mientras su primer equipo ha convivido con una fuerte presencia latina. Jugadores como Raúl Ruidíaz, Nicolás Lodeiro y los hermanos Cristian y Alex Roldan ayudaron a consolidar un entorno multicultural que posteriormente acompañó el crecimiento de jóvenes procedentes de distintas regiones estadounidenses.
Para México, el aprendizaje está en ampliar el mapa de observación. El talento elegible para el Tri ya no necesariamente crece en Guadalajara, Monterrey, Ciudad de México o las academias tradicionales del país. También puede comenzar en Alaska, Nevada, California, Texas y otras comunidades estadounidenses con fuerte presencia de familias mexicanas.
La actualidad de Vargas confirma esa transformación. Mientras intenta abrirse espacio en uno de los clubes más importantes de España, Rafael Márquez ya lo está observando directamente en su nuevo ciclo con la Selección. Este martes, México enfrenta a Perú en Nueva Jersey en el segundo encuentro de esta etapa, otra oportunidad para que el cuerpo técnico continúe evaluando las piezas disponibles rumbo al siguiente Mundial.
Vargas y Leyva comenzaron en el mismo lugar, pero sus carreras terminaron abriendo dos rutas distintas. Una conduce de Seattle a Madrid y al Tricolor; la otra, de Estados Unidos hacia la Liga MX. El punto en común es el mensaje que dejan: una parte del futuro del futbol mexicano también se está formando al norte de la frontera.

