CNDH reprueba a las prisiones de Coahuila; seis de siete presentan sobrepoblación y hacinamiento
El sistema estatal cuenta con capacidad para 3 mil 785 personas, pero alberga a más de 5 mil 300; también se detectaron fallas en salud, higiene y reinserción.

Las prisiones de Coahuila enfrentan una presión que va más allá de una calificación reprobatoria. El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) 2025 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) otorgó al sistema penitenciario de la entidad 5.77 puntos sobre 10 y detectó problemas de sobrepoblación y hacinamiento en seis de los siete centros evaluados.
La cifra representa un descenso respecto de los 5.86 puntos obtenidos en el diagnóstico anterior y coloca a Coahuila entre las entidades cuyos sistemas penitenciarios se encuentran por debajo de seis puntos, rango identificado dentro de los resultados más deficientes de la evaluación nacional.
El diagnóstico fue presentado el 7 de octubre y corresponde a las supervisiones realizadas durante 2025. La CNDH revisó 278 centros penitenciarios y de reinserción social en las 32 entidades federativas, incluidos establecimientos estatales, federales y militares. En total, las visitas comprendieron a más de 246 mil personas privadas de la libertad.
En Coahuila, el problema más visible se encuentra en la relación entre capacidad instalada y población penitenciaria. Los siete centros considerados en la evaluación tienen espacio conjunto para 3 mil 785 personas, mientras que la población reportada asciende a 5 mil 382 internos. La diferencia alcanza mil 597 personas por encima de la capacidad señalada.
La sobrepoblación y el hacinamiento fueron identificados en seis de los siete establecimientos revisados. El dato adquiere relevancia porque las condiciones de alojamiento forman parte del conjunto de factores que la CNDH utiliza para determinar si dentro de un centro se garantiza una estancia compatible con los derechos de las personas privadas de la libertad.
El Centro Estatal de Reinserción Social Varonil de Piedras Negras obtuvo 4.76 puntos; el Centro Estatal de Reinserción Social de Torreón alcanzó 5.08; el Centro Femenil de San Pedro registró 5.25 y el Centro Femenil de Piedras Negras obtuvo 5.61.
En el extremo contrario, algunos establecimientos de la entidad presentan mejores resultados, lo que marca diferencias entre las condiciones de un penal y otro y evita que la situación pueda reducirse a una sola problemática generalizada para todo el sistema.
Además de la falta de espacio, los supervisores encontraron deficiencias relacionadas con los servicios de salud, la disponibilidad de personal de custodia, materiales de higiene, alimentación y mecanismos de atención para las personas internas.
El diagnóstico también detectó problemas en materia de reinserción social. Entre ellos aparecen expedientes incompletos sobre los avances de las personas privadas de la libertad, deficiencias en la organización y registro de los planes de actividades y una oferta insuficiente de actividades deportivas.
La atención a grupos que requieren medidas específicas representa otro de los puntos señalados. La supervisión identificó carencias relacionadas con personas con VIH, adultos mayores y personas con problemas de adicciones, además de insuficiencia de programas destinados a la desintoxicación voluntaria.
La evaluación de la CNDH contempla cinco áreas: integridad de las personas privadas de la libertad, estancia digna, condiciones de gobernabilidad, reinserción social y atención a grupos con necesidades específicas. Para obtener los resultados se realizan recorridos de supervisión, entrevistas con responsables de los centros y personal operativo, así como interacción con la población penitenciaria.
A nivel nacional, Coahuila forma parte de un escenario más amplio. El diagnóstico identificó 23 entidades con calificaciones inferiores a seis puntos. Los resultados más bajos correspondieron a Baja California Sur, Nayarit e Hidalgo, mientras que Nuevo León, Guanajuato y Colima registraron las mejores calificaciones estatales, de acuerdo con la presentación del diagnóstico.
La dimensión del problema también puede observarse a través de los datos estadísticos del sistema penitenciario. El INEGI reportó que Coahuila registró 10 mil 177 ingresos a centros penitenciarios durante 2025 y que al cierre de ese año la población penitenciaria estatal estaba integrada por 5 mil 568 personas.
La CNDH planteó, al presentar el diagnóstico, la necesidad de avanzar de un modelo centrado en el castigo hacia uno que permita una reinserción social efectiva y pidió fortalecer las condiciones de internamiento y la protección de la dignidad de las personas privadas de la libertad.
Para Coahuila, el resultado deja una señal concreta: el sistema dispone de 3 mil 785 espacios para una población que supera los 5 mil 300 internos y seis de sus siete centros presentan problemas de sobrepoblación y hacinamiento. A esa presión se suman deficiencias en salud, custodia, higiene, alimentación y programas de reinserción.
El punto central está en reducir la brecha entre la capacidad de los establecimientos y la población que reciben, al mismo tiempo que se atienden las condiciones que determinan la vida cotidiana dentro de los centros penitenciarios.

