Tras la movilización del 11 de octubre, Morena expresó su
Tras la movilización del 11 de octubre, Morena expresó su respaldo a las familias afectadas y pidió garantizar el acceso al agua potable. La protesta terminó con detenciones y personas lesionadas, mientras continúa la exigencia de soluciones para la zona metropolitana. Tomada de la Jornada

GUADALAJARA, Jalisco.— La crisis por la mala calidad del agua en la zona metropolitana de Guadalajara sumó un nuevo frente político después de la movilización ciudadana del domingo 11 de octubre. El Comité Ejecutivo Nacional de Morena expresó su respaldo a las familias afectadas y llamó a las autoridades a atender las demandas de la población, mientras los hechos ocurridos durante la protesta dejaron decenas de personas detenidas y lesionadas.

El posicionamiento del partido se produjo después de que habitantes de Guadalajara y municipios cercanos marcharan desde la glorieta de La Minerva hasta Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus. Los participantes exigieron agua limpia y respuestas ante los reportes de líquido turbio, con malos olores y cambios de color en distintas colonias.

Al llegar a Casa Jalisco se registraron enfrentamientos entre un sector de manifestantes y elementos de seguridad. La Comisión Estatal de Derechos Humanos reportó 39 detenciones, mientras que el registro de las autoridades estatales consignó al menos 31 asistentes y 28 policías lesionados. La Universidad de Guadalajara y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente informaron que entre las personas detenidas había integrantes de sus comunidades estudiantiles.

El gobierno estatal sostuvo que durante la movilización intervino un grupo que provocó altercados. Familiares, abogados y personas que acudieron a conocer la situación de los detenidos cuestionaron esa versión y denunciaron irregularidades en las aprehensiones. Los hechos mantienen abiertas las exigencias de información sobre las personas arrestadas y las circunstancias en que ocurrieron los enfrentamientos.

En su comunicado, Morena pidió que las instituciones respondan a las demandas ciudadanas y garanticen el derecho humano al agua. El partido también rechazó que la protesta sea atendida mediante la represión y planteó que el diálogo debe ser la vía para resolver las inconformidades. Su pronunciamiento incluyó un llamado a buscar soluciones duraderas para las comunidades que reportan problemas de suministro y calidad.

La posición del partido se suma a las exigencias que legisladores de Morena habían presentado el 6 de octubre en la Cámara de Diputados. En esa ocasión solicitaron al gobierno de Jalisco declarar una crisis sanitaria, realizar estudios técnicos y médicos sobre las condiciones del agua y atender a las personas que reportan afectaciones a la salud. También propusieron condonar el cobro del servicio en las colonias afectadas y revisar la posibilidad de devolver pagos ya realizados.

La crisis se ha agravado en las últimas semanas, aunque los reportes vecinales sobre la calidad del agua se remontan a meses anteriores. Habitantes de diferentes puntos de la zona metropolitana han denunciado que el líquido llega a sus hogares con sedimentos, tonalidades amarillentas u oscuras y olores desagradables. La extensión de las quejas ha incrementado la presión para que las autoridades expliquen las causas y publiquen resultados verificables sobre las condiciones del suministro.

El gobernador Pablo Lemus atribuyó parte del problema al deterioro del sistema antiguo que conduce agua desde Chapala y anunció que se reduciría el uso de fuentes vinculadas con el sistema de Las Pintas para mejorar la calidad del líquido. La medida, según explicó, podría reducir el volumen disponible durante los próximos meses, por lo que algunas zonas dependerían de un abastecimiento más limitado y de la distribución mediante pipas.

En paralelo, el gobierno federal y la administración estatal han planteado trabajar conjuntamente en proyectos de infraestructura hidráulica, incluido un nuevo acueducto para sustituir la conducción antigua.

Para las autoridades, el reto es ofrecer información pública sobre la calidad del líquido, las medidas de abasto y los resultados de los análisis, además de transparentar la situación jurídica de las personas detenidas.

Mientras se definen las medidas de fondo, las familias afectadas continúan a la espera de respuestas sobre la calidad del agua que reciben y la continuidad del suministro. La movilización del domingo convirtió esas demandas en una protesta de mayor alcance y colocó la gestión de la crisis en el centro de la discusión pública de Jalisco.