Una denuncia anónima lleva a buscadores hasta una finca con cuatro cuerpos en Guadalajara
Los restos fueron encontrados en la colonia Unidad José Clemente Orozco tras una alerta anónima; peritos trabajan para identificar a las víctimas y determinar la antigüedad de los cuerpos.

Una finca de la colonia Unidad José Clemente Orozco, en Guadalajara, se convirtió en un nuevo punto de búsqueda de personas desaparecidas después de que integrantes del colectivo Corazones Unidos en Búsqueda de Nuestros Tesoros localizaran cuatro cuerpos durante las labores de exploración realizadas entre el martes 6 y este miércoles 7 de octubre.
El inmueble, ubicado en la zona cercana a Miravalle, fue intervenido después de que el colectivo recibiera información anónima sobre la posible presencia de restos humanos enterrados en el predio. Los primeros trabajos permitieron localizar restos en distintos puntos del terreno y posteriormente se incorporaron especialistas forenses para procesar el lugar.
De acuerdo con los buscadores, tres de los cuerpos recuperados se encontraban en avanzado estado de descomposición, prácticamente en condición de osamenta, mientras que el cuarto presentaba una evolución cadavérica mucho más reciente, estimada preliminarmente entre una y dos semanas.
El hallazgo fue reportado a las autoridades y en el sitio participan personal de la Vicefiscalía de Personas Desaparecidas, la Comisión de Búsqueda de Personas y especialistas del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses. Los restos fueron trasladados para continuar con el proceso de identificación mediante estudios periciales y genéticos.
La intervención todavía no termina. Los integrantes del colectivo consideran necesario revisar por completo el inmueble debido a los indicios encontrados durante las primeras excavaciones. Para ello se realizan labores de limpieza, remoción de escombros y sondeos del terreno, además del uso de georradar para identificar posibles alteraciones bajo la superficie que puedan orientar nuevas excavaciones.
El dato que modifica la dimensión del hallazgo es la diferencia entre la antigüedad de los restos. Mientras tres cuerpos presentan un deterioro avanzado que dificulta su análisis inmediato en el lugar, uno de los cadáveres tendría una evolución mucho más reciente. Esa circunstancia será materia de los estudios forenses, que deberán establecer las fechas aproximadas de muerte y determinar si existe correspondencia con alguna denuncia de desaparición.
Hasta ahora, las autoridades no han informado públicamente la identidad de las personas localizadas. Esa tarea dependerá de los dictámenes del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses y de los cruces de información con los registros de personas desaparecidas.
El inmueble ya había llamado la atención de los habitantes de la zona por reportes relacionados con olores provenientes del predio. La intervención posterior permitió ampliar la búsqueda y establecer un perímetro para que los especialistas pudieran procesar la escena.
Para los colectivos, el hallazgo también representa una nueva línea de trabajo en la zona metropolitana de Guadalajara. La agrupación Corazones Unidos ha participado en distintas jornadas de localización de restos y mantiene actividades de búsqueda ante información proporcionada por familiares, ciudadanos y reportes anónimos.
El nuevo punto de exploración se incorpora a un escenario más amplio en Jalisco, donde las labores de búsqueda han permitido localizar fosas clandestinas y restos humanos en diferentes municipios. Datos difundidos durante 2026 muestran que la entidad continúa entre los estados con mayor número de hallazgos de este tipo, aunque las cifras varían según el periodo y la metodología empleada.
En este caso, el siguiente paso será terminar el procesamiento de la finca y determinar si los cuatro cuerpos recuperados son la totalidad de los restos existentes en el lugar. La exploración continuará mientras los especialistas buscan nuevas evidencias y los peritos avanzan en la identificación de las víctimas.
Por ahora, el dato confirmado por los trabajos realizados en el sitio es la recuperación de cuatro cuerpos. La identidad de las víctimas, la antigüedad exacta de cada cuerpo y las circunstancias en las que fueron enterrados permanecen bajo investigación.
El hallazgo vuelve a colocar a los colectivos de búsqueda como actores centrales en la localización de restos humanos en Jalisco: una alerta anónima llevó a los buscadores hasta la finca y, a partir de ahí, las labores se extendieron al procesamiento forense y a la búsqueda de posibles nuevos indicios dentro del mismo predio.

