Sheinbaum pone en pausa su postura sobre Brasil hasta conocer el resultado del balotaje
La primera ronda terminó con una diferencia de 1.87 puntos; Claudia Sheinbaum evitó anticipar la postura de México y advirtió sobre la injerencia extranjera en elecciones regionales.

La elección presidencial de Brasil entró en una segunda etapa con Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva como los dos candidatos más votados, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum pidió esperar el resultado definitivo antes de fijar una postura sobre el proceso y volvió a advertir sobre los riesgos de la intervención de actores extranjeros en las elecciones de la región.
Durante su conferencia matutina de este lunes 5 de octubre, Sheinbaum fue cuestionada sobre la primera vuelta celebrada el domingo en Brasil y sobre las implicaciones que tendría para México un eventual cambio en la orientación política del gobierno brasileño.
La presidenta respondió que será necesario esperar hasta la segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre, antes de realizar una valoración sobre el resultado electoral. "Hay que esperar la segunda vuelta, una vez que termine todo el proceso podemos dar una opinión", señaló.
La definición del balotaje quedó confirmada durante la madrugada por la autoridad electoral brasileña. Con 99.99 por ciento de las urnas contabilizadas, Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal, obtuvo 56 millones 104 mil 268 votos, equivalentes a 47.03 por ciento de los sufragios válidos. Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, consiguió 53 millones 876 mil 617 votos, correspondientes a 45.16 por ciento.
La diferencia fue inferior a dos puntos porcentuales, por lo que ninguno de los dos alcanzó la mayoría necesaria para definir la Presidencia en la primera ronda. El calendario electoral establece que la segunda votación se realizará el domingo 25 de octubre.
El resultado coloca nuevamente a Lula frente a un candidato identificado con el sector político encabezado por el apellido Bolsonaro. Flávio Bolsonaro, de 45 años, es senador por Río de Janeiro y compite por primera vez por la Presidencia. Lula, de 80 años, busca la reelección para un nuevo periodo al frente del Ejecutivo brasileño.
Al abordar el escenario latinoamericano, la presidenta sostuvo que la discusión sobre la orientación política de los gobiernos de la región debe partir de las decisiones tomadas por sus propios ciudadanos y cuestionó la participación de fuerzas externas en los procesos electorales.
La mandataria también sostuvo que la derecha internacional busca intervenir políticamente en distintos países, un señalamiento que forma parte de un argumento que ha planteado en semanas recientes al hablar del uso de plataformas digitales, redes sociales y campañas de influencia durante los procesos electorales.
Ese tema ya había sido expuesto por Sheinbaum antes de la primera vuelta brasileña. El 30 de septiembre señaló que las redes sociales pueden convertirse en espacios para influir en elecciones y advirtió sobre la capacidad de determinados grupos para generar tendencias y modificar la conversación pública mediante contenidos distribuidos de manera masiva.
En septiembre, además, la presidenta había planteado que México debe mantener como principio la autodeterminación de los pueblos y el rechazo a la injerencia extranjera. Esa posición también fue vinculada por el Gobierno mexicano con las discusiones sobre soberanía y procesos electorales en otros países de América Latina.
El resultado brasileño adquiere relevancia regional por la estrecha diferencia entre los dos candidatos y porque la segunda vuelta enfrentará a Lula y Flávio Bolsonaro en una elección que definirá el rumbo del país durante los próximos años. La autoridad electoral brasileña reportó además 21.08 por ciento de abstención, con más de 33 millones de electores que no acudieron a votar.
Para México, el escenario abre una etapa de seguimiento diplomático y político que tendrá como punto central el resultado del 25 de octubre. Sheinbaum evitó anticipar cuál sería su valoración ante una eventual victoria de Bolsonaro y sostuvo que la posición mexicana se definirá una vez concluido todo el proceso.
Mientras tanto, la elección brasileña permanece abierta. Flávio Bolsonaro llega a la segunda vuelta con una ventaja inicial de 1.87 puntos sobre Lula, pero ninguno de los dos obtuvo los votos suficientes para evitar el balotaje. La decisión final quedará en manos del electorado brasileño dentro de tres semanas.
El nuevo tramo de la contienda también pondrá a prueba la capacidad de ambos candidatos para atraer a los votantes que quedaron fuera de la disputa presidencial en la primera vuelta, mientras México mantiene su postura de esperar el desenlace antes de emitir una valoración definitiva sobre el resultado.

