Roberto Lazzeri Montaño encabezó por primera vez la ceremonia desde
Roberto Lazzeri Montaño encabezó por primera vez la ceremonia desde el Instituto Cultural Mexicano y dedicó uno de sus 16 vivas a los mexicanos migrantes en Estados Unidos. @robertolazzeri

La celebración del 216 aniversario del inicio de la Independencia de México llegó este 16 de septiembre a Washington con un mensaje que incorporó a la comunidad migrante entre las principales arengas de la ceremonia.

El embajador de México en Estados Unidos, Roberto Lazzeri Montaño, encabezó desde el Instituto Cultural Mexicano en Washington su primer Grito de Independencia al frente de la representación diplomática y pronunció 16 vivas ante integrantes de la comunidad mexicana radicada en Estados Unidos.

La ceremonia incluyó referencias a personajes fundamentales de la historia de México, pero también incorporó expresamente a los pueblos originarios y a los mexicanos que viven fuera del país.

Entre las arengas pronunciadas por el embajador estuvieron "¡Vivan nuestros hermanos y hermanas migrantes!" y "¡Viva una Norteamérica unida y humanista!", antes de cerrar con los tradicionales llamados a la Independencia y a México.

El acto se realizó desde la ventana central del Instituto Cultural Mexicano, en la capital estadounidense, espacio utilizado para la celebración ante miembros de la comunidad mexicana.

Un Grito con 16 vivas

La ceremonia tuvo una estructura distinta a una arenga limitada únicamente a los héroes de la Independencia. Lazzeri Montaño enumeró 16 vivas, con los que recorrió distintos momentos y figuras vinculadas con la historia nacional.

El embajador comenzó con quienes dieron patria y libertad y mencionó a Miguel Hidalgo, José María Morelos, Josefa Ortiz Téllez Girón, Ignacio Allende y Vicente Guerrero.

También incluyó a Leona Vicario, Margarita Maza y Gertrudis Bocanegra, además de dedicar una arenga a los pueblos originarios.

La lista continuó con los mexicanos que viven en Estados Unidos y culminó con una referencia a la integración regional: "¡Vivan nuestros hermanos y hermanas migrantes!", seguida de "¡Viva una Norteamérica unida y humanista!".

Después llegaron los vivas a la Independencia y los tradicionales "¡Viva México!", repetidos en tres ocasiones.

Los migrantes ocupan un lugar explícito en la ceremonia

La referencia a los migrantes ocurrió en una ceremonia celebrada precisamente fuera del territorio mexicano y frente a una comunidad mexicana asentada en Estados Unidos.

La inclusión de los migrantes dentro de las arengas del embajador situó a esa población como parte explícita de la celebración nacional realizada desde Washington.

La ceremonia también vinculó la celebración de la Independencia con una referencia regional al hablar de una Norteamérica unida y humanista. La frase formó parte del Grito pronunciado por Lazzeri y no de una intervención posterior separada.

El mensaje se produjo en el contexto de las celebraciones del 16 de septiembre que se realizaron simultáneamente en México y en distintas representaciones diplomáticas mexicanas alrededor del mundo.

El primer Grito de Lazzeri como embajador

Para Lazzeri Montaño, la ceremonia tuvo además un significado institucional: fue su primer Grito de Independencia como embajador de México en Estados Unidos.

Después del acto, el diplomático compartió en sus redes sociales un video de la ceremonia realizada en el Instituto Cultural Mexicano y escribió que representaba un orgullo celebrar al país y compartir la fecha con la comunidad mexicana.

La celebración en Washington formó parte de las actividades diplomáticas organizadas con motivo de la fecha patria mexicana, mientras en Ciudad de México la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó los actos oficiales por el aniversario de la Independencia y el Desfile Cívico-Militar.

Una celebración mexicana fuera del país

El Grito realizado en Washington permitió trasladar la ceremonia central de las fiestas patrias a uno de los principales espacios de representación cultural de México en Estados Unidos.

A diferencia de la ceremonia encabezada por la presidenta en el Zócalo capitalino, el acto en Washington tuvo como escenario la sede cultural mexicana y como público principal a integrantes de la comunidad mexicana en Estados Unidos.

El contenido de las 16 arengas combinó referencias a los protagonistas de la Independencia, figuras históricas posteriores, pueblos originarios y migrantes.

El cierre mantuvo los elementos tradicionales de la celebración: vivas a la Independencia y tres llamados consecutivos a México.

La jornada del 16 de septiembre de 2026 dejó así ceremonias simultáneas dentro y fuera del territorio nacional. En Washington, el Grito encabezado por Roberto Lazzeri incorporó de manera expresa a los migrantes mexicanos y la idea de una Norteamérica unida y humanista como parte del mensaje pronunciado ante la comunidad mexicana.