Túneles bajo tierra para robar combustible: desmantelan dos redes de huachicol en México
Autoridades desmantelan sofisticadas estructuras clandestinas en Tultitlán y Santa Catarina

El robo de combustible volvió a revelar una de sus formas más elaboradas de operación en México. Autoridades federales localizaron e inhabilitaron dos estructuras subterráneas utilizadas para conectar tomas clandestinas con infraestructura destinada a la extracción ilegal de hidrocarburos, en acciones realizadas en Tultitlán, Estado de México, y Santa Catarina, Nuevo León.
En Tultitlán, el hallazgo ocurrió en un predio ubicado en la colonia Bello Horizonte, después de que habitantes de la zona reportaran un fuerte olor a hidrocarburo y movimiento inusual de pipas. Personal de seguridad y de Petróleos Mexicanos acudió al inmueble y estableció un perímetro para realizar las diligencias correspondientes.
El sitio tiene antecedentes relacionados con el robo de combustible. La localización de esta nueva infraestructura clandestina volvió a poner bajo vigilancia una zona donde anteriormente ya habían sido detectadas instalaciones utilizadas para sustraer hidrocarburos de manera ilegal.
El segundo hallazgo se produjo en Santa Catarina, Nuevo León, donde una diligencia de la Fiscalía General de la República permitió descubrir una estructura subterránea de aproximadamente 100 metros de longitud. El túnel contaba con una manguera de alta presión y estaba conectado a dos tomas clandestinas, lo que permitía establecer una conexión directa con la infraestructura utilizada para extraer el combustible.
La operación también permitió asegurar diversos objetos que quedaron incorporados a la investigación. Entre ellos se encuentran un arma corta, un cargador, 21 cartuchos de diferentes calibres, cuatro vehículos, un tanque cilíndrico, mangueras, muestras de hidrocarburo, documentación y un teléfono celular.
La infraestructura descubierta muestra el nivel de planeación que puede alcanzar el robo de combustibles cuando las organizaciones dedicadas a esta actividad construyen instalaciones ocultas para acercarse a los ductos y facilitar la extracción. En este caso, el uso de excavaciones subterráneas permitió mantener las conexiones fuera de la vista y operar desde predios particulares.
El combate a estas redes se mantiene como una de las prioridades de seguridad federal. El Gobierno de México ha intensificado durante 2026 los operativos contra el robo de hidrocarburos y el llamado huachicol fiscal, mientras las autoridades investigan tanto la extracción física de combustible de ductos como las redes utilizadas para introducir hidrocarburos al país mediante esquemas de evasión.
La dimensión del problema también ha llevado a reforzar los mecanismos de trazabilidad y vigilancia sobre los combustibles. La estrategia federal contempla medidas para seguir el recorrido de los hidrocarburos desde su importación hasta su comercialización, con el objetivo de cerrar espacios utilizados para el contrabando y la evasión fiscal.
En los casos de Tultitlán y Santa Catarina, las investigaciones deberán establecer quién construyó y operaba las estructuras, cuánto tiempo llevaban funcionando y qué cantidad de combustible habría sido extraída mediante las tomas clandestinas.
Por ahora, los aseguramientos representan un nuevo golpe contra la infraestructura utilizada para el robo de hidrocarburos. La localización de los túneles también evidencia que las redes dedicadas al huachicol continúan buscando nuevas formas de ocultar sus operaciones y mantener acceso a los ductos de combustible.





















