Harfuch anuncia un nuevo penal en Sinaloa tras la muerte de 12 personas en El Castillo
La obra será financiada con recursos federales y el gobierno estatal aportará los terrenos; mientras tanto, el reclusorio de Mazatlán permanecerá bajo vigilancia reforzada.

El Gobierno de México construirá un nuevo centro penitenciario en Sinaloa con recursos federales, anunció este sábado 10 de octubre el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, luego de los disturbios que dejaron 12 personas muertas en el Centro Penitenciario El Castillo, en Mazatlán.
El funcionario informó que la nueva instalación tendrá infraestructura destinada a fortalecer el control penitenciario y mejorar las condiciones de seguridad. Agradeció a la gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez, por la disposición de aportar los terrenos necesarios para el proyecto.
El anuncio se produjo después de dos episodios violentos en menos de 24 horas dentro de El Castillo. La primera riña, registrada el jueves 8 de octubre, dejó diez personas fallecidas; una nueva confrontación al día siguiente provocó otras dos muertes, con lo que el saldo ascendió a 12.
Mientras se desarrolla el proyecto, el centro penitenciario actual permanecerá bajo vigilancia reforzada. García Harfuch indicó que se desplegaron elementos de la Guardia Nacional y personal del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Reinserción Social, dependiente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Una respuesta tras dos episodios de violencia
El primer enfrentamiento ocurrió durante el horario de visitas y dejó nueve internos y un visitante muertos, además de personas lesionadas. La segunda riña elevó el número de víctimas mortales a 12.
Los disturbios obligaron a movilizar a fuerzas estatales y federales para recuperar el control de las instalaciones. Las visitas fueron suspendidas y las autoridades mantuvieron presencia en el complejo penitenciario mientras avanzaban las investigaciones.
Entre las víctimas se encontraba Eduardo Jonathan Martínez Larios, alias "El Owen", señalado en reportes de seguridad como integrante de Los Chapitos, una de las facciones del Cártel de Sinaloa. La Fiscalía estatal investiga las circunstancias de los enfrentamientos y el ingreso de armas al reclusorio.
La sucesión de los hechos colocó el funcionamiento y la seguridad de El Castillo en el centro de la respuesta gubernamental. El anuncio de una nueva prisión constituye una medida de infraestructura, mientras que el refuerzo de custodias y la presencia de la Guardia Nacional son acciones inmediatas para mantener el control de las instalaciones existentes.
Qué se sabe del nuevo centro penitenciario
La aportación federal cubrirá la construcción, mientras que el Gobierno de Sinaloa facilitará los terrenos, según lo informado por García Harfuch. Los detalles técnicos, financieros y operativos serán necesarios para conocer el alcance del proyecto y el tiempo que requerirá su puesta en marcha.
El secretario señaló que el centro actual permanecerá reforzado durante el periodo previo a la construcción de la nueva instalación.
La seguridad penitenciaria, bajo investigación
La crisis en Mazatlán ha puesto el foco en la capacidad de las autoridades para evitar que los internos accedan a armas y para impedir que los conflictos entre grupos criminales se traduzcan en ataques dentro de los reclusorios.
La Fiscalía de Sinaloa mantiene las investigaciones sobre los hechos recientes. Entre los puntos por esclarecer están la forma en que ingresaron las armas utilizadas durante las riñas, las circunstancias específicas de cada muerte y las posibles responsabilidades por fallas de vigilancia.
La construcción de un nuevo penal busca fortalecer el control penitenciario en el estado. En el corto plazo, la respuesta anunciada por el Gobierno federal se concentra en reforzar el personal de seguridad de El Castillo mientras se definen los aspectos técnicos de la nueva instalación.

