Menos mexicanos sienten inseguridad en sus colonias
La inseguridad percibida en las colonias mexicanas cayó de 50.6% a 35.9%. Sheinbaum celebra la tendencia, mientras millones de ciudadanos todavía enfrentan delitos y preocupación por su seguridad. Juan Carlos Buenrostro/IBTimes México

La percepción de inseguridad en las colonias y localidades de México registró una disminución importante durante los últimos años. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026, el 35.9% de los adultos considera inseguro el lugar donde vive, frente al 50.6% registrado en 2019. La presidenta Claudia Sheinbaum destacó este resultado como una señal favorable para la seguridad del país, aunque las cifras también muestran que la preocupación por la delincuencia continúa presente entre millones de mexicanos.

Durante su conferencia matutina del 8 de octubre, la mandataria celebró la reducción y aseguró que la tendencia refleja una mayor sensación de tranquilidad entre los habitantes. El cambio equivale a una disminución de 14.7 puntos porcentuales, o aproximadamente 29% respecto del nivel de 2019, y constituye uno de los principales indicadores utilizados por el Gobierno federal para evaluar la percepción ciudadana.

El resultado forma parte de la ENVIPE, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que analiza tanto las experiencias de victimización como la manera en que las personas perciben la seguridad en su entorno. La edición de 2026 recopiló información de más de 102 mil viviendas y permite observar diferencias entre colonias, municipios y entidades federativas.

Sin embargo, la percepción cambia considerablemente dependiendo del territorio que se evalúe. Mientras poco más de un tercio de los adultos considera insegura su colonia o localidad, el 60.9% percibe inseguridad en su municipio o alcaldía, aunque este indicador también disminuyó respecto del 70.5% registrado en 2019.

Esta diferencia resulta relevante porque una persona puede sentirse relativamente tranquila cerca de su vivienda y, al mismo tiempo, experimentar temor al desplazarse por otras zonas de su ciudad. Por ello, los indicadores de percepción deben interpretarse de acuerdo con el ámbito geográfico que se pregunta y no como una medida única de la seguridad nacional.

La encuesta también ofrece una perspectiva más amplia sobre la delincuencia. Según el INEGI, durante 2025 alrededor de 23 millones de personas adultas fueron víctimas de algún delito, mientras que en el 28.5% de los hogares al menos uno de sus integrantes reportó una experiencia de victimización. Fraude, extorsión y robo en la calle o el transporte público estuvieron entre los delitos más frecuentes.

Estas cifras permiten distinguir dos realidades: la sensación de inseguridad puede disminuir, pero ello no significa que hayan desaparecido los delitos ni que todas las regiones experimenten las mismas condiciones.

Otro de los puntos destacados por Sheinbaum fue la reducción de los homicidios dolosos. La presidenta señaló que septiembre de 2026 cerró con un promedio cercano a 40 homicidios diarios, resultado que atribuyó al trabajo coordinado del Gabinete de Seguridad. La cifra representa, según su balance, una disminución cercana a la mitad frente a los niveles registrados al inicio de su administración.

Como antecedente, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública había informado que el promedio diario pasó de 86.9 homicidios en septiembre de 2024 a 40.8 en agosto de 2026, una reducción del 53%. Este indicador mide delitos registrados por las autoridades y es distinto de la percepción ciudadana captada mediante encuestas.

La mandataria también vinculó los resultados de seguridad con el avance de los proyectos de infraestructura impulsados por su Gobierno. Mencionó obras ferroviarias, carreteras y proyectos de agua, además de reconocer las dificultades económicas relacionadas con los aranceles comerciales. A su juicio, estos avances contribuyen a una valoración favorable de la situación nacional.

No obstante, los datos de seguridad y los avances de infraestructura corresponden a ámbitos distintos. La ENVIPE permite conocer cómo percibe la población la delincuencia, pero no demuestra por sí misma que la satisfacción ciudadana con otros proyectos gubernamentales haya aumentado.

El principal desafío será sostener la reducción de los delitos y conseguir que la mejoría llegue también a los municipios y entidades donde persiste una elevada sensación de inseguridad. Los próximos reportes de incidencia delictiva y las nuevas encuestas permitirán conocer si esta tendencia continúa y, especialmente, si se traduce en condiciones más seguras para la vida cotidiana.