Golpe a la célula de ”El Casco”: detienen a 11 presuntos integrantes de Los Chapitos en Sinaloa
El Ejército y fuerzas estatales aseguraron 12 armas largas y equipo táctico durante un operativo en La Isla del Bosque; los detenidos fueron puestos a disposición de la FGR.

SINALOA.— La investigación por el secuestro y homicidio de trabajadores de una empresa minera en el municipio de Concordia volvió a colocar a una estructura de Los Chapitos en el centro de las operaciones de seguridad en el sur de Sinaloa. Este viernes, elementos del Ejército Mexicano y del Grupo de Operaciones Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública estatal detuvieron a 11 presuntos integrantes de esa facción en la comunidad de La Isla del Bosque, municipio de Escuinapa.
La operación no fue presentada únicamente como una detención por posesión de armamento. La Secretaría de la Defensa Nacional informó que los hombres estarían relacionados con la célula encabezada por Óscar Luciano Martínez Larios, alias "El Casco", identificado por las autoridades como presunto jefe regional de Los Chapitos. La misma estructura ha sido vinculada con las investigaciones por la desaparición de 10 trabajadores de la empresa minera Canam/Vizsla Silver, ocurrida en enero de 2026 en Concordia.
Los 11 hombres fueron localizados durante labores de reconocimiento terrestre y patrullajes de vigilancia. Según la información oficial difundida por Defensa, fueron detenidos en flagrancia y se les aseguraron 12 armas largas, cargadores, cartuchos de diferentes calibres, chalecos y equipo táctico.
El armamento adquiere relevancia dentro de la investigación porque la captura no se produjo como resultado de una orden de aprehensión relacionada directamente con el caso de los mineros, sino durante un operativo de seguridad en territorio donde las autoridades ubican actividad de la estructura atribuida a "El Casco". Los detenidos fueron trasladados y puestos a disposición de la Fiscalía General de la República, con sede en Culiacán, que deberá determinar su situación jurídica y profundizar las investigaciones sobre sus posibles vínculos delictivos.
La investigación que conecta las capturas con los mineros
El antecedente que explica la relevancia de esta nueva operación se remonta al 23 de enero de 2026, cuando un grupo armado privó de la libertad a trabajadores relacionados con la empresa minera Vizsla Silver en un campamento ubicado en el municipio de Concordia.
El caso generó un amplio despliegue de fuerzas federales y estatales. La búsqueda se extendió por distintas zonas del sur de Sinaloa y posteriormente condujo al hallazgo de fosas clandestinas en el municipio de Concordia.
La investigación avanzó durante los meses siguientes hasta establecer una línea que relacionó el secuestro con una célula de Los Chapitos que operaba en la región. Sin embargo, existe una distinción importante: que una persona sea señalada por las autoridades como integrante de una célula investigada no significa que su responsabilidad penal haya quedado acreditada ante un tribunal. Esa determinación corresponde al proceso ministerial y judicial.
La propia presidenta Claudia Sheinbaum señaló en febrero que una de las versiones sobre el motivo del secuestro —la posibilidad de que los trabajadores hubieran sido confundidos con integrantes de una facción rival— provenía de declaraciones obtenidas durante la investigación y que la FGR debía profundizar en los hechos antes de establecer una conclusión definitiva.
Ese elemento resulta relevante porque evita reducir el expediente a una sola hipótesis. La investigación oficial ha contemplado distintas líneas y ha involucrado a familiares, trabajadores de la empresa y autoridades responsables de la seguridad en la región.
Nueve trabajadores han sido identificados sin vida
El caso también ha tenido una evolución particularmente grave desde el punto de vista de las víctimas.
Después de la desaparición de los 10 trabajadores, las autoridades localizaron restos humanos en una fosa clandestina en Concordia. Con el avance de los trabajos de identificación, la cifra de trabajadores reconocidos sin vida llegó a nueve.
La empresa Vizsla Silver informó en abril que nueve de sus colaboradores habían sido identificados, mientras que Francisco Antonio Esparza Yáñez, de 67 años y responsable de relaciones comunitarias de la compañía, permanecía pendiente de identificación.
La secuencia de hallazgos convirtió el caso en una de las investigaciones de seguridad más relevantes para la región minera del sur de Sinaloa, particularmente por las implicaciones que tuvo para las operaciones de la empresa y por el despliegue de fuerzas federales que se realizó para localizar a los trabajadores.
Dos capturas anteriores ya apuntaban hacia la misma estructura
La detención de los 11 presuntos integrantes de Los Chapitos ocurre, además, pocos días después de otro operativo relacionado con el mismo expediente.
El 8 de septiembre fueron detenidos Ángel Gabriel "N", alias "El Tronco", y Milton Yair "N". De acuerdo con la información difundida por las autoridades, ambos formarían parte de una célula encabezada por "El Casco" y fueron vinculados con el secuestro de los trabajadores mineros.
Durante aquella operación fueron aseguradas dos armas largas, un lanzagranadas calibre .40 milímetros, cargadores, municiones, droga y equipo táctico. Los detenidos también quedaron a disposición de la FGR en Culiacán.
La sucesión de ambos operativos permite identificar una línea de investigación más amplia: las autoridades no están buscando únicamente esclarecer el destino de los trabajadores desaparecidos, sino también reconstruir la estructura que habría operado en el sur de Sinaloa y establecer el papel específico de sus integrantes.
¿Quién es "El Casco"?
Óscar Luciano Martínez Larios, conocido como "El Casco", "El Casco 81" o "El 81", es identificado en reportes de seguridad como un presunto jefe regional de Los Chapitos con presencia principalmente en Rosario y Concordia.
Su nombre adquirió mayor relevancia durante la investigación por la desaparición de los trabajadores mineros. En los últimos meses también ha sido objetivo de operaciones de las fuerzas federales en el sur del estado.
Los antecedentes disponibles señalan que forma parte de la familia de los hermanos Martínez Larios. Uno de ellos, Gabriel Nicolás Martínez Larios, alias "El Gabito", fue detenido en junio de 2026. Otro, José Luis Martínez Larios, conocido como "El Monstruo", murió años atrás, mientras que Eduardo Jonathan Martínez Larios, "El Owen", permanece detenido. De acuerdo con los reportes consultados, "El Casco" sería el último de los cuatro hermanos que permanece prófugo.
En julio, las fuerzas federales ya habían realizado un operativo en el sur de Sinaloa con el objetivo de localizarlo. Aquella movilización mostró que Martínez Larios se había convertido en un objetivo prioritario dentro de las acciones contra las células de Los Chapitos que operan en Rosario y Concordia.
El siguiente paso queda en manos de la FGR
La captura de los 11 hombres abre ahora una nueva etapa. El Ejército y la SSP estatal realizaron el aseguramiento y la puesta a disposición, pero será la Fiscalía General de la República la que deberá establecer qué delitos pueden atribuirse individualmente a cada detenido y qué elementos existen para relacionarlos con investigaciones abiertas.
Ese punto es especialmente importante en un expediente de esta magnitud. La posesión de armas y equipo táctico fue reportada como motivo de la detención en flagrancia; el vínculo con la célula de "El Casco" y con el caso de los trabajadores mineros forma parte de las investigaciones señaladas por las autoridades.
Por ello, la evolución del expediente dependerá de las diligencias ministeriales, de las evidencias que puedan incorporarse a las carpetas de investigación y de las decisiones que posteriormente adopten los jueces.
La operación también muestra cómo el caso de los mineros continúa generando acciones de seguridad casi ocho meses después de su desaparición. Las autoridades han pasado de la búsqueda de las víctimas a una estrategia que intenta identificar y desarticular a quienes presuntamente integraban la estructura que operaba en la zona.
En este momento, el dato confirmado es concreto: 11 personas fueron detenidas en Escuinapa, se aseguraron 12 armas largas y los detenidos quedaron a disposición de la FGR. El elemento que ahora deberá probarse dentro de las investigaciones es el grado de participación que cada uno habría tenido en la estructura atribuida a "El Casco" y, en su caso, en los hechos relacionados con los trabajadores mineros.





















