Culiacán volvió a realizar una celebración pública del 15 de
Culiacán volvió a realizar una celebración pública del 15 de septiembre con un operativo estatal de 15 mil elementos, transporte gratuito y controles alrededor del Palacio de Gobierno; Mazatlán recibió además un refuerzo federal. tomada de meganoticias

Después de dos años con celebraciones patrias limitadas por la situación de seguridad, Sinaloa volvió a realizar festejos públicos por el Grito de Independencia el 15 de septiembre de 2026, con Culiacán como uno de los principales escenarios y un dispositivo estatal que involucró aproximadamente a 15 mil elementos de seguridad y cuerpos de auxilio.

La recuperación de las celebraciones no significó el regreso a las condiciones anteriores a la crisis de seguridad. El Gobierno estatal preparó un operativo especial para los 20 municipios, mientras que en zonas consideradas prioritarias se reforzó la presencia de las instituciones federales. En Mazatlán, por ejemplo, fueron desplegados 1,800 elementos adicionales de la Secretaría de Marina y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, mientras la Secretaría de la Defensa Nacional informó de otro refuerzo para ese municipio.

En Culiacán, la ceremonia encabezada por la gobernadora interina Graciela Domínguez Nava se realizó en la explanada del Palacio de Gobierno, donde las autoridades habían preparado una jornada que comenzó desde la tarde y se prolongó hasta la madrugada del 16 de septiembre.

El programa original contemplaba actividades culturales y musicales, además de la ceremonia protocolaria del Grito, pirotecnia y un espectáculo posterior. Las autoridades habían calculado una asistencia superior a 20 mil personas, por lo que se preparó infraestructura específica para atender la concentración.

Un regreso después de dos años

En septiembre de 2024, el deterioro de las condiciones de seguridad llevó a la cancelación de los festejos públicos en Sinaloa. Para 2025, las autoridades volvieron a limitar la celebración a un acto protocolario, sin el festival masivo que normalmente acompaña al Grito.

El Gobierno estatal decidió para 2026 recuperar nuevamente la celebración pública y permitir que la población regresara a la explanada del Palacio de Gobierno.

La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa había establecido desde el 1 de septiembre el Plan General de Operaciones "Fiestas Patrias 2026", diseñado para las actividades cívicas, deportivas y culturales de los 20 municipios. En el dispositivo participaron autoridades estatales y municipales, Ejército, Guardia Nacional, Marina, SSPC, Protección Civil, Cruz Roja, Bomberos y servicios de emergencia.

Para la noche del 15 de septiembre se instaló además una unidad móvil de coordinación y vigilancia con participación de autoridades de los distintos niveles de gobierno.

Culiacán preparó un operativo para miles de asistentes

Las autoridades establecieron cierres viales en las calles y avenidas cercanas al recinto y organizaron dos anillos de seguridad para controlar los accesos. El objetivo era separar las zonas de concentración del tránsito vehicular y facilitar la vigilancia del perímetro.

El Gobierno estatal puso a disposición 144 autobuses urbanos correspondientes a 48 rutas, que trasladaron gratuitamente a los asistentes hacia la zona de la celebración y posteriormente facilitaron su regreso a distintos sectores de la ciudad.

La infraestructura de atención también fue reforzada. Protección Civil contempló ambulancias, personal de emergencia, puestos de atención médica y puntos de hidratación. Las autoridades habían previsto distribuir aproximadamente 50 mil botellas de agua ante las condiciones de calor y humedad que podían afectar a quienes permanecieran varias horas en la explanada.

En el operativo específico de Palacio de Gobierno se contemplaron 169 personas y 27 vehículos entre ambulancias, patrullas, cuatrimotos y unidades de Bomberos, además de cuatro puestos médicos y cinco puntos de hidratación.

La asistencia quedó por debajo de las expectativas

Aunque las autoridades habían preparado el recinto para recibir a más de 20 mil personas, la celebración terminó con una afluencia menor a la prevista.

La escena contrastó con las expectativas anunciadas días antes, cuando Protección Civil calculaba una concentración de alrededor de 20 mil asistentes y otros pronósticos llegaron a considerar cifras superiores.

La menor presencia ciudadana resulta relevante porque la recuperación del festejo dependía también de que las familias regresaran físicamente a uno de los principales espacios públicos de la capital sinaloense.

El regreso, por tanto, se produjo de manera gradual: hubo ceremonia, espectáculos y concentración de personas, pero bajo un esquema de seguridad mucho más amplio que el utilizado en años anteriores.

Mazatlán recibió un refuerzo federal

Mientras Culiacán concentraba la celebración principal, Mazatlán recibió un reforzamiento específico de seguridad.

La Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana incorporaron 1,800 elementos para fortalecer las labores de vigilancia y prevención en el municipio y en los principales tramos carreteros de Sinaloa.

De ese contingente, la SSPC aportó 836 elementos y la Marina mil efectivos navales. Estos se sumaron a los efectivos que ya se encontraban desplegados en la entidad.

La Secretaría de la Defensa Nacional también informó de un despliegue adicional. De acuerdo con la información difundida por autoridades federales, el Ejército incorporó personal a las labores de seguridad en Mazatlán, incluidos integrantes de Fuerzas Especiales.

La vigilancia se concentró en zonas urbanas y carreteras, con patrullajes, presencia territorial y acciones de prevención.

El refuerzo ocurrió prácticamente al mismo tiempo que Sinaloa retomaba las celebraciones patrias, por lo que el dispositivo de seguridad no quedó limitado a los puntos donde se realizaron los festejos.

No todos los municipios recuperaron las actividades de la misma manera

Mientras Culiacán mantuvo el Grito y el programa artístico, en Escuinapa se cancelaron los desfiles escolares del 14 y 16 de septiembre como medida preventiva.

La diferencia entre municipios muestra que la recuperación de las celebraciones se produjo con decisiones particulares según las condiciones locales.

El Plan General de Operaciones estatal contempló actividades en los 20 municipios, pero cada autoridad municipal estableció sus propios mecanismos y restricciones.

El programa artístico también tuvo cambios

Alex Fernández, quien había sido anunciado como uno de los principales artistas de la noche, canceló su presentación después de ser trasladado a un hospital por un problema de salud durante un viaje. La cancelación fue informada el mismo 15 de septiembre y posteriormente se anunció a Carolina Ross como sustituta.

El cambio modificó parcialmente el programa previsto por el Instituto Sinaloense de Cultura, que había anunciado originalmente la participación del cantante y posteriormente del 90's Pop Tour.

Seguridad y recuperación de espacios públicos

La decisión de recuperar los festejos fue presentada por el Gobierno estatal como parte de un intento por devolver a la población actividades y espacios de convivencia que habían quedado restringidos durante la crisis de seguridad.

La gobernadora Graciela Domínguez había señalado antes del festejo que la recuperación de los espacios públicos formaba parte del objetivo de retomar las celebraciones.

El planteamiento coincidió con la necesidad de mantener medidas extraordinarias de seguridad. El despliegue estatal alcanzó alrededor de 15 mil elementos en los 20 municipios, mientras que el Gobierno federal reforzó particularmente Mazatlán y las carreteras de la entidad.

La dimensión del operativo permite establecer las condiciones bajo las cuales se produjo el regreso de las fiestas: no se trató simplemente de reactivar un programa cultural suspendido, sino de organizarlo junto con un dispositivo de vigilancia que involucró a instituciones civiles y fuerzas federales.

Dos años después, el escenario sigue siendo distinto

El último año en que Sinaloa había tenido una celebración pública comparable a la de 2026 fue 2023.

En septiembre de 2024, el inicio de una nueva etapa de violencia llevó a suspender los festejos. Un año después, en 2025, el Gobierno estatal volvió a limitar las actividades y mantuvo únicamente el acto protocolario.

En 2026, la decisión fue diferente: se recuperó el programa público, se habilitó nuevamente la explanada del Palacio de Gobierno y se organizaron espectáculos para la población.

Pero el retorno ocurrió con controles de seguridad, cierres viales, transporte especial, atención médica y un amplio despliegue de fuerzas de seguridad.

Para Culiacán, el dato más visible de la noche fue precisamente ese contraste: una plaza nuevamente abierta para una celebración masiva, pero rodeada de un operativo preparado para atender a decenas de miles de personas.

El regreso de las Fiestas Patrias representa así el primer intento en dos años de recuperar en Sinaloa una celebración pública de estas dimensiones. La asistencia registrada quedó por debajo de las previsiones oficiales, mientras las autoridades mantuvieron una presencia de seguridad significativamente reforzada en Culiacán, Mazatlán y otros puntos del estado.