México no se arrodilla”: Sheinbaum reivindica la rebeldía que dio origen a la Independencia
Durante la ceremonia en el Zócalo, la presidenta reivindicó el origen popular de la Independencia y afirmó que México no será colonia ni protectorado.

La presidenta Claudia Sheinbaum colocó la soberanía nacional y el origen popular de la Independencia en el centro de su mensaje durante el inicio del Desfile Cívico-Militar del 16 de septiembre de 2026, celebrado en la Plaza de la Constitución de Ciudad de México.
Al encabezar la ceremonia por el 216 aniversario del inicio de la Independencia, la mandataria sostuvo que México surgió de la lucha de un pueblo que decidió no aceptar la injusticia como una condición permanente. El mensaje fue pronunciado frente a integrantes de las Fuerzas Armadas, miembros de su gabinete y ciudadanos reunidos en el Zócalo.
"México no se entrega, no se arrodilla y nunca se vende", afirmó Sheinbaum al cerrar su intervención, en un discurso en el que vinculó la conmemoración histórica con la defensa de la soberanía nacional. También sostuvo que el país no será colonia ni protectorado de ninguna nación.
El mensaje se produjo antes del comienzo del recorrido militar que partió del Zócalo hacia Campo Marte y que reunió a casi 16 mil integrantes de las Fuerzas Armadas, de acuerdo con la información difundida sobre la ceremonia. En el dispositivo también participaron 99 aeronaves.
Hidalgo y el carácter popular de la Independencia
Una parte central del discurso estuvo dedicada a Miguel Hidalgo y Costilla, a quien Sheinbaum presentó como un sacerdote cercano a la población que encabezó el levantamiento iniciado en 1810.
La presidenta recordó también a Juan Aldama, Josefa Ortiz de Domínguez, Mariano Abasolo, Ignacio López y los hermanos González, figuras vinculadas con los primeros momentos de la lucha independentista.
Sheinbaum destacó que el movimiento mexicano tuvo características particulares frente a otros procesos independentistas de América Latina, al señalar que en este caso el levantamiento estuvo encabezado inicialmente por un sacerdote de pueblo.
En su relato, recordó el llamado realizado por Hidalgo en Dolores y retomó una de las ideas centrales de aquel momento histórico: el rechazo al dominio colonial y a las obligaciones impuestas por la Corona española.
También hizo referencia a los últimos momentos de Hidalgo, quien fue detenido y posteriormente fusilado, y señaló que su visión de la independencia no estaba limitada al territorio que posteriormente se convertiría en México, sino que contemplaba la emancipación de los pueblos de América.
"El despertar del pueblo" como eje del mensaje
La presidenta definió el inicio de la Independencia como un proceso que representó el despertar del pueblo y, en su interpretación histórica, el comienzo de un movimiento que tuvo repercusiones más amplias en el continente.
El planteamiento permitió que el discurso avanzara de la conmemoración de los acontecimientos de 1810 hacia la defensa de la soberanía como uno de los conceptos centrales de la ceremonia de este año.
La parte final del mensaje estuvo marcada por las referencias a la independencia nacional y por una serie de afirmaciones sobre la posición de México frente a cualquier intento de subordinación externa. Sheinbaum afirmó que el país no se doblega ni se arrodilla y que tampoco está dispuesto a convertirse en colonia o protectorado.
Las Fuerzas Armadas, presentes en la ceremonia
El discurso presidencial estuvo acompañado por los mensajes de los titulares de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina.
El general Ricardo Trevilla Trejo y el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles participaron en la ceremonia y reiteraron la lealtad de las Fuerzas Armadas al mando civil. Trevilla señaló que la fortaleza nacional reside en su población y destacó el papel de las Fuerzas Armadas dentro de la defensa del territorio.
La ceremonia comenzó alrededor de las 10:00 horas con los honores a la bandera y la revista de tropas encabezada por Sheinbaum. Posteriormente se realizó el acto protocolario previo al desplazamiento de los contingentes por las calles del Centro Histórico.
Entre los asistentes estuvieron integrantes del gabinete federal, representantes de los poderes Legislativo y Judicial, así como la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada, y la fiscal general de la República, Ernestina Godoy.
Una ceremonia marcada por la soberanía
El discurso de este 16 de septiembre tuvo como uno de sus elementos centrales la relación entre la memoria histórica de la Independencia y el concepto contemporáneo de soberanía.
La presidenta presentó la fecha como una oportunidad para recordar el origen de México como nación independiente y sostuvo que la defensa de esa condición continúa siendo una responsabilidad del Estado y de la sociedad.
La conmemoración de 2026 combinó así el relato histórico de la insurrección iniciada por Hidalgo con un mensaje político centrado en la independencia nacional. La ceremonia concluyó con las arengas a la Independencia y a la soberanía de México, antes de continuar con el desfile cívico-militar.
El acto reunió a miles de personas en el Zócalo para observar el paso de los contingentes terrestres y el despliegue aéreo programado para este aniversario.





















