Hidalgo mantiene vigilancia por lluvias: un jinete muerto, caminos dañados
Hidalgo mantiene vigilancia por lluvias tras la muerte de un jinete en Agua Blanca. Autoridades reportan caminos dañados y advierten que el suelo saturado todavía puede provocar deslaves. IBTimes México/Especial

Aunque las lluvias han comenzado a disminuir en algunas regiones de Hidalgo, el peligro continúa. La muerte de un joven que intentó cruzar un río a caballo, los daños en carreteras y el reblandecimiento de terrenos mantienen a las autoridades en vigilancia. Protección Civil advierte que la reducción de las precipitaciones no elimina el riesgo de derrumbes, crecidas repentinas y nuevos accidentes.

El Gobierno de Hidalgo ha reforzado su llamado a la prevención después de varios días de lluvias que afectaron principalmente a comunidades de la Sierra y la Huasteca. El secretario de Gobierno, Guillermo Olivares Reyna, pidió a los habitantes evitar atravesar ríos, arroyos y caminos inundados, al recordar que la fuerza de las corrientes puede poner en peligro la vida incluso de quienes conocen bien la zona.

La advertencia está relacionada con el fallecimiento de Honorio Chávez Hernández, quien el domingo 4 de octubre intentó cruzar a caballo un río en el municipio de Agua Blanca. La corriente lo arrastró y se activaron labores de búsqueda para localizarlo. Su cuerpo fue encontrado el lunes 5 de octubre, cerca de los límites entre Hidalgo y Veracruz, después de aproximadamente doce horas de trabajos.

La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado de Hidalgo estableció contacto con la familia para brindar acompañamiento. El caso se convirtió en una muestra de los peligros que enfrentan las comunidades rurales cuando las lluvias elevan rápidamente el caudal de los ríos y afectan las rutas habituales de traslado.

Las consecuencias del temporal también alcanzaron a Chapulhuacán, donde dos menores resultaron lesionados por la caída de una barda. Ambos fueron trasladados al Hospital del Niño DIF, en Pachuca. Según la información proporcionada por las autoridades estatales, uno se encontraba estable y el otro recibía tratamiento especializado. No se ha confirmado públicamente en los reportes revisados una actualización médica posterior que permita precisar su condición actual.

El panorama también es complicado en la infraestructura carretera. Las precipitaciones ocasionaron deslaves, caída de piedras, acumulación de lodo y afectaciones en puentes provisionales utilizados para comunicar poblaciones de la Sierra y la Huasteca.

Reportes difundidos el 7 de octubre señalaron que alrededor de diez puentes temporales instalados después de las inundaciones de 2025 habían sufrido daños por las nuevas corrientes. Entre las zonas con dificultades de comunicación figuraban municipios como Tepehuacán de Guerrero, Tianguistengo, Huautla y Huehuetla.

Ante esta situación, la Secretaría de Infraestructura Pública y Desarrollo Urbano Sostenible desplegó maquinaria y cuadrillas para retirar escombros y rehabilitar tramos carreteros. Las labores se concentraron en rutas de Tlanchinol, Molango, Calnali, Huazalingo, Tepehuacán y otras localidades donde los desprendimientos obstaculizaron la circulación.

El titular de la dependencia, Alejandro Sánchez García, informó que se habían realizado trabajos de limpieza y reapertura de caminos, mientras continuaba la atención de los puntos afectados. Sin embargo, la rehabilitación de una vía no significa que todas las rutas de la región estén libres de riesgo, por lo que se mantiene la recomendación de consultar las condiciones antes de viajar.

Uno de los factores que más preocupa a Protección Civil es la saturación del suelo. Después de varios días de precipitaciones, las laderas pueden permanecer inestables y registrar desprendimientos aun cuando deje de llover. Las grietas en el terreno, la caída de piedras y los escurrimientos inusuales son señales que requieren atención inmediata.

La vulnerabilidad de Hidalgo ya había sido advertida por las autoridades. A principios de octubre, la Subsecretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos informó que había identificado 150 polígonos con riesgo de inundación, tomando como referencia las afectaciones provocadas por la vaguada monzónica de 2025. La evaluación también puso especial atención en las regiones serranas, donde la acumulación de humedad incrementa la posibilidad de deslizamientos.

Tras mantenerse inicialmente en semáforo rojo por las lluvias, el estado pasó a semáforo amarillo, según los reportes difundidos el 7 de octubre. La modificación representó una reducción del nivel de alerta, pero no el fin de las medidas preventivas.

Para el 8 de octubre, los pronósticos todavía contemplaban chubascos de entre 5 y 25 milímetros en distintas zonas de Hidalgo, además de rachas de viento de hasta 40 kilómetros por hora y temperaturas bajas en regiones elevadas. Las autoridades recomendaron mantenerse alejados de cauces crecidos, respetar los cierres carreteros y evitar permanecer cerca de bardas, árboles o laderas que presenten señales de inestabilidad.

La prioridad ahora es mantener abiertas las rutas de comunicación, atender a las familias afectadas y prevenir nuevos incidentes. Mientras continúe la humedad acumulada en el terreno, el riesgo no dependerá únicamente de la intensidad de las próximas lluvias, sino también de las condiciones que el temporal ya dejó en caminos, viviendas y comunidades.