UNAM regresa al examen presencial tras crisis por irregularidades en su prueba en línea
La UNAM decide retomar exámenes presenciales debido a irregularidades en el proceso de admisión en línea.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) decidió dar marcha atrás al modelo de examen de ingreso completamente en línea y anunció que las próximas pruebas de admisión volverán a realizarse de manera presencial. La decisión llega después de las irregularidades detectadas en el proceso de selección 2026-2027/1, que generaron cuestionamientos entre aspirantes, familias y usuarios de redes sociales.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, confirmó que mientras no existan las condiciones necesarias para garantizar la seguridad y confiabilidad de una evaluación remota, los exámenes se realizarán presencialmente. Para facilitar la participación de estudiantes de diferentes regiones, la Universidad contempla diversas sedes dentro y fuera del país, utilizando dispositivos electrónicos previamente preparados y sin conexión a internet.
La controversia comenzó después de que el 17 de julio de 2026 se publicaran los resultados del primer examen de ingreso aplicado completamente en línea. Cerca de 158,000 aspirantes participaron en la prueba realizada entre mayo y junio, bajo un sistema que incorporó herramientas de inteligencia artificial para vigilar el comportamiento de los estudiantes durante la evaluación.
Sin embargo, los resultados llamaron rápidamente la atención. Se observaron comportamientos estadísticos poco habituales, especialmente en algunas de las carreras con mayor demanda, entre ellas Medicina, Actuaría e Ingeniería Aeroespacial. Además, la aparición de un número elevado de resultados perfectos generó dudas sobre la confiabilidad del proceso y llevó a la Universidad a realizar una revisión exhaustiva.
La Comisión Técnica encargada de analizar el examen encontró indicios de diversas prácticas indebidas. Entre ellas se identificaron posibles casos relacionados con el uso de teléfonos celulares, asistencia de terceras personas, apoyo externo durante la prueba e incluso posibles situaciones de suplantación de identidad. Estos hallazgos pusieron en entredicho uno de los principales objetivos del examen en línea: garantizar que cada aspirante resolviera la evaluación de manera individual y bajo condiciones equivalentes.
Ante la gravedad de la situación, la UNAM creó una comisión especial para revisar el diseño, funcionamiento, aplicación y resultados del proceso de admisión. La institución también presentó una denuncia por posibles prácticas ilegales de personas y empresas que habrían ofrecido servicios para ayudar a los aspirantes a resolver el examen.
El caso tomó mayor relevancia cuando surgieron investigaciones relacionadas con academias que presuntamente cobraban a estudiantes para presentar la prueba en su lugar. A finales de agosto, autoridades de la Ciudad de México detuvieron a dos operadores de una academia, señalados por su posible participación en un esquema de suplantación durante el proceso de admisión.
Como medida de verificación, la UNAM realizó posteriormente un examen de control presencial para los aspirantes cuyos resultados requerían ser revisados. La evaluación se llevó a cabo en agosto mediante tabletas sin conexión a internet y bajo supervisión presencial. Los resultados de este ejercicio fueron publicados el 28 de agosto.
Con este cambio, la UNAM busca recuperar la confianza en uno de los procesos académicos más importantes del país. Para miles de jóvenes, el examen de ingreso representa la oportunidad de obtener un lugar en una de las universidades públicas más reconocidas de México, por lo que la transparencia y la igualdad de condiciones resultan fundamentales.
El mensaje de la Universidad es claro: la tecnología puede facilitar un examen, pero no puede estar por encima de la certeza de que cada aspirante compite en igualdad de condiciones. Mientras se revisan y fortalecen los mecanismos de seguridad para futuras evaluaciones digitales, el examen presencial volverá a ser el camino elegido por la UNAM para garantizar mayor control y confianza en su proceso de admisión.





















