México busca frenar la violencia y el desgaste emocional
México impulsa una estrategia para prevenir el acoso, la violencia y el agotamiento emocional entre estudiantes y médicos residentes. El Modelo CUIDAR busca transformar los ambientes de formación en hospitales y universidades. Chatgtp/IBTimes México

La Secretaría de Salud de México impulsa una estrategia nacional para transformar las condiciones en las que se preparan médicos, residentes y otros profesionales sanitarios. La iniciativa busca prevenir el acoso, la violencia y el agotamiento físico y emocional dentro de hospitales y universidades, bajo el principio de que una atención médica de calidad también depende del bienestar de quienes se están formando para cuidar a los pacientes.

La propuesta, denominada Estrategia Nacional de Ambientes Académicos Saludables (ENAAS), fue presentada en la Academia Nacional de Medicina como parte de un proceso de trabajo desarrollado durante 2026. Su propósito es establecer criterios comunes para fortalecer la seguridad psicológica, el respeto a los derechos humanos y el acompañamiento institucional en los espacios de enseñanza clínica.

La iniciativa parte de una preocupación central: los estudiantes y médicos residentes realizan su preparación en entornos donde las exigencias académicas conviven con la responsabilidad de atender pacientes. En esas condiciones, las relaciones laborales, la organización de las actividades y el apoyo que reciben pueden influir tanto en su aprendizaje como en su salud emocional.

Durante la presentación, Laura Cortés Sanabria, directora general de Calidad y Educación en Salud, señaló que la formación del personal sanitario requiere desarrollar capacidades que van más allá de los conocimientos técnicos. Destacó la importancia de fortalecer la adaptación a escenarios exigentes, la estabilidad emocional y las redes de apoyo durante las distintas etapas de preparación profesional.

El planteamiento también busca modificar la manera en que las instituciones abordan los problemas que enfrentan sus estudiantes y residentes. En lugar de considerar el bienestar como una responsabilidad exclusivamente individual, la estrategia propone que universidades, hospitales, docentes, autoridades y equipos administrativos participen en la prevención de riesgos.

Uno de los instrumentos principales de esta política es el Modelo CUIDAR, presentado en agosto durante el Primer Encuentro Nacional CUIDAR, celebrado en el Hospital General de México. Este esquema funciona como una guía para identificar situaciones que puedan afectar la integridad de los profesionales en formación y establecer mecanismos de respuesta y acompañamiento.

Entre sus prioridades se encuentran la detección temprana de conductas de violencia, el fortalecimiento de redes institucionales de apoyo, la promoción de relaciones respetuosas y la revisión continua de las condiciones de enseñanza.

La Secretaría de Salud ha señalado que el modelo no pretende sustituir los programas que ya existen en las instituciones educativas y sanitarias. Su objetivo es ofrecer un marco compartido que permita fortalecerlos, respetando las características y capacidades de cada establecimiento.

Durante el encuentro, el comisionado nacional de Bioética, Patricio Santillán Doherty, destacó la importancia de incorporar los principios éticos en la organización de los espacios académicos y clínicos. Su participación puso de relieve que la educación médica no puede separarse del respeto a la dignidad de las personas, tanto de quienes reciben atención como de quienes participan en su prestación.

Por su parte, Raúl Carrillo Esper, presidente de la Academia Nacional de Medicina, subrayó la necesidad de mantener un equilibrio entre las exigencias educativas, las responsabilidades institucionales y las necesidades del personal sanitario.

La directora de área de Ambientes Académicos Saludables, Nancy Evelyn Aguilar Gómez, también resaltó el papel de los trabajadores administrativos. Su inclusión responde al reconocimiento de que el funcionamiento cotidiano de hospitales y centros educativos depende de diferentes equipos, cuyas relaciones influyen en el ambiente de trabajo y aprendizaje.

La estrategia no surgió de manera aislada. En febrero de 2026, la Dirección General de Calidad y Educación en Salud realizó una mesa nacional para revisar las condiciones de formación y los mecanismos disponibles para prevenir y atender situaciones que comprometan la integridad del personal.

Posteriormente, en abril, se desarrollaron ejercicios técnicos destinados a evaluar las líneas de acción y su viabilidad. En agosto se presentaron la ENAAS y el Modelo CUIDAR, mientras que el encuentro en la Academia Nacional de Medicina permitió continuar su difusión y promover la participación de más instituciones.

El alcance previsto incluye establecimientos de salud públicos, privados y de seguridad social, así como instituciones educativas vinculadas con la preparación de profesionales sanitarios.

Sin embargo, el principal desafío será llevar los compromisos a la práctica. Para que la estrategia produzca resultados, las instituciones deberán contar con procedimientos claros para identificar riesgos, atender denuncias, ofrecer acompañamiento y evaluar si las medidas adoptadas mejoran efectivamente las condiciones de formación.

La propuesta también abre una discusión sobre la relación entre el bienestar del personal y la seguridad de los pacientes. Un ambiente de aprendizaje basado en el respeto, la comunicación y el apoyo institucional puede favorecer una preparación más sólida y una atención sanitaria más responsable.

La Secretaría de Salud plantea que el cuidado de los futuros profesionales debe formar parte de los estándares de calidad educativa. Su efectividad dependerá de la coordinación entre autoridades, universidades y hospitales, así como de la capacidad para convertir los principios anunciados en acciones sostenidas y verificables.