Toros de Tijuana da el Grito: blanquea a Olmecas y conquista su tercer título de la LMB
La novena fronteriza se impuso en casa ante 17 mil 434 aficionados y cerró la Serie del Rey con cuatro triunfos por dos.

Tijuana, Baja California, En la noche de 15 de septiembre en la que el resto del país celebraba la Independencia, los Toros de Tijuana encontraron su propio motivo de festejo: blanquearon 2-0 a los Olmecas de Tabasco en el Juego 6 de la Serie del Rey y se proclamaron campeones de la Liga Mexicana de Beisbol, cerrando la final con marca de cuatro victorias contra dos.
Ante 17 mil 434 aficionados reunidos en el Toros Mobil Park, la novena fronteriza sumó el tercer campeonato de su historia, que se añade a los conquistados en 2017 y 2021.
Un duelo de pitcheo que se rompió en la quinta
El encuentro se definió en el terreno donde ambos equipos habían mostrado mayor solidez a lo largo de la serie: el montículo. Durante cuatro entradas, Adonis Medina por Tijuana y Jeremy Rhoades por Tabasco mantuvieron el marcador en blanco, convirtiendo cada corredor en base en una amenaza latente.
Los Olmecas tuvieron sus oportunidades. En la tercera entrada, un sencillo de Domingo Leyba y un error defensivo que permitió llegar a Jasson Atondo pusieron presión sobre el abridor local, pero la defensiva tijuanense retiró a los siguientes bateadores. Un capítulo después, una jugada entre Isaac Rodríguez y Franchy Cordero terminó con Rodríguez retirado en tercera base tras una revisión solicitada por el conjunto visitante.
La ruptura llegó en la quinta entrada. Junior Lake abrió con sencillo al jardín izquierdo y, tras un out, Jonathan Guzmán conectó otro imparable hacia el centro del terreno. Guzmán agregó presión con un robo de segunda base, dejando dos corredores en circulación para Gilberto Celestino, quien conectó un sencillo al jardín central ante el lanzamiento de Randy Romero. El batazo mandó al plato a Lake y a Guzmán, y estableció el 2-0 que terminaría siendo definitivo.
El bullpen cerró la puerta
A partir de ese momento, la responsabilidad pasó al cuerpo de relevistas. Medina abrió la sexta entrada, pero salió del encuentro tras conceder una base por bolas a Carlos Arellano. Adbert Alzolay ingresó para apagar la amenaza, y después trabajaron Jonathan Aro y Roel Ramírez, antes de que Brett de Geus asumiera el cierre.
Tabasco volvió a colocar corredores en la octava entrada, pero la defensiva local respondió una vez más. Los Toros, por su parte, no necesitaron ampliar la ventaja: un sencillo de Justin Turner en el sexto capítulo y otro de Isaac Rodríguez en el octavo fueron sus últimas aproximaciones ofensivas relevantes.
Una final de ida y vuelta y casi 3 mil kilómetros de distancia
El título llegó después de una serie que exigió a Tijuana recuperarse de un arranque adverso. Los Olmecas golpearon primero con un 7-1 en el Juego 1; Tijuana respondió con un contundente 13-2 en el segundo. En el tercer encuentro, ya en Villahermosa, los Toros volvieron a blanquear a su rival 2-0 para tomar ventaja de 2-1.
Tabasco empató la serie en el Juego 4 con un 9-1 respaldado por siete entradas de dos hits de Daniel Camarena, en lo que fue su primer triunfo en una final disputada en casa en 33 años. Ese resultado, además, cortó una racha de diez juegos invicto de Tijuana como visitante.
El quinto encuentro resultó determinante: los Toros llegaron a tener cuatro carreras de ventaja, permitieron la remontada local y se recuperaron gracias a dos cuadrangulares en las entradas finales, para llevarse un ajustado 6-5 en el Estadio Centenario 27 de Febrero y regresar a la frontera con ventaja de 3-2.
La final, cabe señalar, obligó a ambas novenas a recorrer cerca de 2 mil 890 kilómetros lineales entre sedes, en lo que se ha reportado como la segunda serie decisiva de mayor distancia recorrida en la historia de la LMB.
Lo que queda para Tabasco
Para los Olmecas, la derrota prolonga una espera que ya suma más de tres décadas: su único campeonato sigue siendo el de 1993, bajo la dirección de Juan Navarrete. El equipo dirigido por Luis Carlos Rivera llegó a esta final tras remontar en playoffs anteriores —incluida una serie en la que estuvo abajo 2-1 ante los Bravos de León— pero no logró repetir esa fórmula en el sexto y definitivo encuentro.
Tijuana, en cambio, se consolida como una de las franquicias más exitosas del beisbol mexicano contemporáneo, con tres coronas en menos de una década.





















