Chihuahua y Aldama unen fuerzas para ampliar atención psicológica
Chihuahua y Aldama llevan la atención de salud mental más cerca de los jóvenes: el nuevo convenio contempla consultas psicológicas, prevención, orientación familiar y atención en crisis las 24 horas. municipio chihuahua/IBTimes México

Los municipios de Chihuahua y Aldama pusieron en marcha este 2 de octubre un nuevo esquema de colaboración para ampliar el acceso a herramientas de prevención, orientación y atención psicológica. El acuerdo fue firmado por el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, y la presidenta municipal de Aldama, Sandra Galindo, con especial atención en niñas, niños, adolescentes y jóvenes.

El convenio permitirá que el Instituto Municipal de Prevención y Atención a la Salud (IMPAS) comparta con Aldama programas y experiencia desarrollados en Chihuahua Capital. Entre las acciones contempladas se encuentran charlas preventivas, consultas psicológicas, orientación para las familias y actividades dirigidas a reconocer cuándo una situación emocional requiere acompañamiento profesional.

La colaboración surgió, de acuerdo con información difundida durante la presentación, después de un acercamiento de regidores de Aldama interesados en reforzar la atención de la salud mental, particularmente entre adolescentes y jóvenes. Personal especializado del IMPAS participará en las actividades que se desarrollen como parte del acuerdo.

Uno de los principales recursos que será promovido es *800 "Hablar Salva Vidas", la línea de atención en crisis que opera las 24 horas del día, los siete días de la semana. El servicio brinda orientación y acompañamiento psicológico a personas que atraviesan una crisis emocional y también puede orientar a familiares o personas cercanas preocupadas por alguien de su entorno.

La estrategia llega después de varias acciones desarrolladas durante 2026 por el IMPAS. En marzo, el instituto llevó la charla "Hablar Salva Vidas" a centros educativos de Chihuahua, con contenidos orientados a que estudiantes aprendan a identificar emociones, reconocer momentos difíciles y conocer las alternativas disponibles para solicitar apoyo.

Durante septiembre, la campaña amplió su presencia en escuelas, colonias y cruceros, como parte de las actividades de prevención del suicidio. El 24 de ese mes también se realizó la caminata "Luces por la Vida", desde el Parque Lerdo hasta la Presidencia Municipal, con participación de familias, jóvenes y adultos mayores.

El acuerdo firmado en Aldama busca ahora extender parte de esa experiencia fuera de Chihuahua Capital. Además de la atención durante situaciones de crisis, el IMPAS mantiene servicios de consulta psicológica individual, de pareja y familiar, lo que amplía las posibilidades de canalización cuando una persona necesita seguimiento más allá de una intervención inmediata.

Ante cientos de jóvenes reunidos para la presentación, Bonilla relató que recibió atención psicológica durante su infancia y señaló que aquella experiencia fue importante en su vida. En su mensaje planteó que el cuidado emocional debe atenderse con la misma seriedad que la salud física y llamó a buscar acompañamiento cuando sea necesario.

Sandra Galindo, por su parte, destacó la importancia de que las juventudes de Aldama tengan mayor acceso a información, orientación y servicios de acompañamiento. El objetivo inmediato será que los programas no se limiten a responder cuando una crisis ya está presente, sino que ayuden a reconocer señales de alerta y permitan intervenir oportunamente.

Entre esas señales, el IMPAS ha identificado cambios repentinos de comportamiento o estado de ánimo, aislamiento, pérdida de interés en actividades habituales, desesperanza y expresiones relacionadas con hacerse daño como situaciones que ameritan atención y acompañamiento profesional.

El reto después de la firma será convertir el convenio en servicios accesibles y permanentes para la población de Aldama. La participación de especialistas, las consultas, las actividades preventivas y la difusión del *800 serán los primeros componentes de una colaboración que busca colocar la prevención antes de que una dificultad emocional se convierta en una crisis.