El rector Leonardo Lomelí consideró favorable la estimación de recursos
El rector Leonardo Lomelí consideró favorable la estimación de recursos para la Universidad Nacional, luego de haber solicitado un incremento real que permita atender necesidades académicas, científicas y de infraestructura. Cristina Rodríguez

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recibió con una señal favorable la propuesta presupuestal para 2027, luego de que el rector Leonardo Lomelí Vanegas destacara que los recursos estimados para la institución estarían por encima de la inflación.

La posición representa un avance frente a una de las principales preocupaciones expresadas por la Rectoría durante los últimos meses: evitar que el presupuesto universitario pierda capacidad adquisitiva y lograr un crecimiento real que permita atender las necesidades de una de las instituciones educativas y científicas más importantes del país.

Lomelí había planteado desde julio que la UNAM requería para 2027 un incremento de al menos un punto porcentual por encima de la inflación, con el propósito de sostener sus actividades académicas y mejorar las condiciones para la investigación, además de avanzar en la actualización de equipos e infraestructura.

La discusión presupuestal cobra especial importancia para la Universidad porque sus necesidades han aumentado en áreas como docencia, investigación, mantenimiento, tecnología y equipamiento científico. La propia Cuenta Anual de 2025 mostró que la institución ejerció poco más de 60 mil millones de pesos, de los cuales 89.2 por ciento correspondió al subsidio federal y 10.8 por ciento a ingresos propios.

El rector había advertido previamente que durante varios años la Universidad no había registrado un crecimiento real significativo de su presupuesto. Uno de los problemas señalados es que la inflación utilizada para calcular los recursos puede terminar siendo diferente de la inflación efectivamente registrada, reduciendo en términos reales la capacidad financiera de la institución.

Por ello, que la estimación para 2027 se ubique por encima de la inflación representa para la Rectoría una oportunidad para recuperar parte de ese margen y fortalecer áreas estratégicas. El reto será convertir el aumento presupuestal en mayor capacidad para atender las necesidades de estudiantes, académicos e investigadores.

La presión sobre los recursos universitarios también se refleja en la inversión destinada a infraestructura y equipamiento. Durante 2025, la UNAM destinó una parte importante de su presupuesto a docencia e investigación, mientras que los recursos para equipos e instrumentos científicos registraron una reducción respecto del año anterior, de acuerdo con la Cuenta Anual presentada por la institución ante la Cámara de Diputados.

El escenario presupuestal de la UNAM se define además en un momento en que la institución enfrenta otros desafíos. Recientemente, la Universidad concluyó una revisión de su proceso de ingreso a licenciatura después de las irregularidades detectadas en la aplicación en línea. La Rectoría asumió compromisos para fortalecer los mecanismos de evaluación y anunció que, mientras no existan condiciones suficientes para garantizar la seguridad del examen remoto, las pruebas de ingreso se realizarán de manera presencial mediante dispositivos electrónicos.

El presupuesto, por tanto, tendrá impacto no solamente en la operación cotidiana de la Universidad, sino también en su capacidad para responder a las exigencias académicas, tecnológicas y administrativas que enfrenta.

Para Lomelí, el dato más relevante en esta etapa es que el crecimiento estimado de los recursos permita superar el efecto de la inflación. Sin embargo, la cifra todavía forma parte del proceso presupuestal federal y deberá avanzar por las etapas correspondientes antes de convertirse en el monto definitivo que recibirá la institución durante 2027.

La expectativa de la UNAM queda ahora centrada en que el aumento real de recursos se mantenga durante la discusión presupuestal y permita atender necesidades acumuladas sin comprometer sus principales funciones: formar estudiantes, desarrollar investigación y mantener su infraestructura científica y académica.