ISR cambia de rumbo en México: el Gobierno busca sumar a más pequeños negocios al sistema fiscal
El Gobierno busca ampliar la base de contribuyentes y aumentar la recaudación sin nuevos impuestos.

El Gobierno de Claudia Sheinbaum quiere modificar la manera en que miles de pequeños negocios y trabajadores independientes cumplen con sus obligaciones fiscales. La propuesta forma parte del Paquete Económico 2027 y tiene un objetivo doble: ampliar la base de contribuyentes y aumentar la recaudación sin recurrir a la creación de nuevos impuestos.
El cambio más relevante está relacionado con el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO), diseñado para facilitar el cumplimiento fiscal de pequeños contribuyentes mediante un esquema con obligaciones más sencillas. La propuesta busca elevar los límites de ingresos para permitir que más personas y empresas puedan incorporarse o permanecer en este régimen.
Para las personas físicas con actividades empresariales, profesionistas, pequeños comercios y otros trabajadores por cuenta propia, el límite anual planteado pasaría de 3.5 a 5 millones de pesos. Esto ampliaría el universo de contribuyentes que pueden acceder al esquema simplificado y podría alcanzar a negocios que actualmente quedan fuera por superar el límite vigente.
El ajuste también contempla a las personas morales. En este caso, el techo de ingresos para acceder al RESICO aumentaría de 35 a 50 millones de pesos anuales. Además, para las empresas el régimen dejaría de tener carácter obligatorio y se convertiría en una opción para aquellas que cumplan con los requisitos establecidos.
La apuesta del Gobierno es que un sistema más sencillo facilite la incorporación a la formalidad de pequeños negocios que enfrentan costos administrativos y financieros para cumplir con sus obligaciones tributarias. Restaurantes familiares, tiendas, comercios, pequeños establecimientos y profesionistas independientes forman parte del universo que Hacienda busca acercar al sistema fiscal.
Pero la estrategia no se limita a facilitar el cumplimiento. La reforma al Impuesto sobre la Renta también incorpora medidas para cerrar espacios utilizados para reducir artificialmente la carga fiscal. Entre ellas aparece un ajuste al límite para la deducción de intereses netos de determinadas empresas, que pasaría de 30 a 20 por ciento de la utilidad fiscal ajustada.
La propuesta también contempla eliminar el Régimen Opcional para Grupos de Sociedades. Las empresas que permanezcan en ese esquema al cierre de 2026 tendrían que realizar la transición correspondiente y cubrir el ISR diferido bajo las reglas planteadas para 2027.
El rediseño del ISR forma parte de una estrategia fiscal más amplia. Hacienda estima que los ingresos tributarios representen 15.9 por ciento del PIB en 2027, frente al 15.4 por ciento previsto para el cierre de 2026. La meta es elevar la recaudación principalmente mediante una mayor incorporación de contribuyentes, fiscalización y combate a esquemas de evasión y elusión.
En paralelo, el Gobierno ha anunciado controles adicionales contra operaciones simuladas, facturación falsa y mecanismos utilizados para disminuir artificialmente las obligaciones fiscales. También se busca reforzar la trazabilidad en sectores donde existe evasión, como el mercado de combustibles.
La propuesta llega mientras las finanzas públicas enfrentan un escenario de mayor presión. Para 2027, Hacienda plantea ingresos públicos por alrededor de 9.1 billones de pesos y un gasto cercano a 10.6 billones, con un déficit presupuestario estimado en 3.9 por ciento del PIB. El Gobierno plantea reducir gradualmente ese desequilibrio mientras mantiene recursos para programas sociales, infraestructura y sectores como educación, salud y ciencia.
La reforma todavía no es definitiva. Las modificaciones a la Ley del Impuesto sobre la Renta forman parte de las propuestas que deberán ser analizadas por el Congreso como parte del proceso de aprobación del Paquete Económico 2027. De avanzar, los cambios planteados entrarían en vigor a partir del 1 de enero de 2027.
El Gobierno apuesta con esta iniciativa, ensanchar el número de contribuyentes, facilitar la formalización de pequeños negocios y cerrar espacios de evasión. El desafío será convertir esa ampliación de la base fiscal en una mayor recaudación sin que las nuevas obligaciones terminen representando una carga excesiva para las empresas de menor tamaño.





















